Kishmish Citron Uvas
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Kishmish Citron Uvas

Cómo hacer pasas de uvas.

La variedad Kishmish Citron ha captado la atención de muchos viticultores. Su particular sabor, con matices de uva moscatel, es conocido por muchos. También se le denomina Lemonchik, en referencia a su perfil cítrico. Cultivar este híbrido ofrece la ventaja de conseguir cosechas consistentes y abundantes.

Además de su sabor excepcional, las uvas Kishmish Citron son muy apreciadas por su alto contenido en antioxidantes y vitaminas, lo que las convierte en un excelente suplemento para una dieta saludable. Estas uvas son ideales para el consumo fresco, pero también se utilizan en la elaboración de pasas, que son muy valoradas por su dulzura concentrada.

El proceso de secado de las uvas Kishmish Citron es relativamente sencillo. Para hacer pasas, se deben seleccionar las uvas más maduras y sanas. Se pueden secar al sol o en dehydradores, dependiendo de las condiciones climáticas y del equipo disponible. El resultado son pasas de color dorado que conservan el intenso sabor cítrico y son perfectas para añadir a postres, ensaladas o simplemente disfrutar como un snack saludable.

Historia y creadores

El Kishmish Citronny es un híbrido de uvas desarrollado por Vitaly Zagorulko, un selecccionador originario de Zaporozhye, Ucrania. Esta variedad fue creada a partir de Kishmish Radiant.

Descripción y características

Esta cepa se clasifica como de crecimiento vigoroso. Siguiendo las técnicas agrícolas adecuadas, las plántulas logran enraizarse de manera efectiva. Tanto el enraizamiento como la maduración de la vid son excepcionales, lo cual resulta en plantas robustas y de rápido crecimiento. Esta variedad se considera técnica; puede consumirse fresca y se utiliza para elaborar vinos, tanto de mesa como postres, así como jugos. Al seleccionar plántulas, es esencial elegir aquellas que estén sanas, sin hinchazones ni deformidades.

Además, la cepa es altamente resistente a plagas y enfermedades comunes, lo que permite un cultivo más sostenible. La cosecha de estas uvas suele tener lugar a mediados de otoño, cuando la fruta alcanza su máxima dulzura y contenido de azúcares. El cuidado adecuado de la planta incluye la poda regular para fomentar un crecimiento saludable y una producción abundante. También se recomienda el uso de fertilizantes orgánicos para enriquecer el suelo y mejorar la calidad de las uvas.

Frutos y sabor

Las uvas tienen una forma ovalada y su peso oscila entre 3,5 y 4 gramos.

Una de las características más notables de esta variedad es que sus frutos son sin semillas, aunque se pueden encontrar pequeños rudimentos al comerlas. Un aumento en la temperatura durante la floración puede afectar el tamaño de estos rudimentos, influyendo en la textura de la pulpa. Las flores son ováricas, lo que elimina la necesidad de un polinizador, dado que el ovario se desarrolla sin problema alguno.

El sabor de las uvas es placentero, con un color entre nuez moscada y notas cítricas marcadas. Su pulpa es jugosa y carnosa, mientras que la piel, de densidad media, se consume sin dificultad. Aunque son verdes, al madurar, adoptan un tono más claro. Las uvas maduras son dulces y jugosas, lo que las hace atractivas para avispas, insectos y aves, que pueden causar daños significativos al consumirlas. Frecuentemente, las avispas consumen racimos enteros, afectando la apariencia de las uvas. Esto también reduce su vida útil y su atractivo comercial. Para mitigar este problema, se recomienda cubrir cada racimo con una bolsa de red especial.

Maduración y producción

El Kishmish Citron pertenece a las variedades de maduración temprana. Los primeros racimos se pueden cosechar entre los 110 y 115 días. En comparación, el Kishmish Radiant empieza a madurar una semana más tarde. Las primeras uvas del Citronny son aptas para el consumo a principios de agosto. Esta variedad es conocida por su alta productividad. En años favorables, es posible obtener varios cubos de uvas de un solo arbusto. Los racimos tienen una forma cilíndrica-cónica y suelen ser densos, alcanzando un peso medio de hasta 800 gramos. De arbustos adultos, pueden obtenerse racimos que superan el kilogramo, y en ocasiones, pueden pesar hasta 1,5 kg.

El tiempo que los racimos permanecen en el arbusto es prolongado. Los racimos cosechados son resistentes al transporte y se pueden almacenar a corto plazo. Además, pueden permanecer en las plantas hasta los primeros días del otoño. No se debe sobrecargar los arbustos, ya que esto puede resultar en una sobresaturación que afecta el ciclo vegetativo. La poda se realiza en otoño, después de recolectar los racimos. Al cortar la vid a 6-8 yemas, los arbustos comienzan a dar mejores frutos.

Aspectos del cultivo

Esta variedad presenta una buena resistencia a diversas enfermedades. La resistencia al oídio y al mildiu se sitúa en 3,5 puntos. Indicadores similares han sido observados en relación a enfermedades fúngicas. Por lo tanto, es recomendable realizar tratamientos preventivos durante la temporada. Asimismo, esta cepa es exigente en cuanto a cuidados. Las áreas soleadas y bien iluminadas, preferentemente al sur o sureste, son ideales para su cultivo. No se aconseja plantar cerca de árboles altos, arbustos o cercas, ya que la sombra puede afectar negativamente su crecimiento y la calidad del fruto. Los suelos fértiles y bien drenados son los más adecuados para esta variedad, preferiblemente suelos limosos que hayan sido enriquecidos con humus, compost y ceniza de madera. Es necesario aplicar fertilizantes minerales en primavera, en particular fósforo, potasio y nitrógeno, para un crecimiento óptimo y una mayor productividad. Sin embargo, la aplicación de abonos nitrogenados debe hacerse con precaución, ya que un exceso puede perjudicar tanto la vid como la cosecha. En suelos fértiles, se desaconseja la adición de fertilizantes adicionales.



Se debe regar los arbustos de manera moderada, evitando el encharcamiento en las raíces, ya que esto puede ocasionar su pudrición. El riego por goteo es la mejor opción para el cultivo de uvas.

¿Cómo realizar injertos, podar y dar forma a las vides? Consideraciones sobre fertilización y pulverización.

Para llevar a cabo injertos, es recomendable utilizar portainjertos que sean compatibles con la variedad de uva que se desea cultivar. La técnica del injerto a la altura adecuada asegurará un crecimiento saludable. En cuanto a la poda, es fundamental hacerlo durante la latencia de la vid, en invierno, para fomentar el crecimiento de nuevas ramas en primavera. Se deben eliminar las ramas débiles o muertas, así como aquellas que cruzan entre sí.

Respecto a la fertilización, se puede optar por abonos orgánicos como el guano o el estiércol bien descompuesto, que aportan nutrientes de manera gradual y mejoran la estructura del suelo. Además, es importante monitorear el pH del suelo, el cual debe estar en un rango de 6 a 7 para otimizar la absorción de nutrientes.

La pulverización se debe realizar por la mañana o por la tarde, evitando las horas de sol intenso para prevenir la evaporación de los productos. Las soluciones fungicidas deben aplicarse en las primeras etapas del crecimiento, mientras que los insecticidas deben usarse solo cuando se detecten plagas. Mantener un control regular sobre la salud de las plantas permitirá asegurar una cosecha abundante y de calidad.

Resistencia a las heladas y cuidados invernales

A pesar de que esta variedad puede tolerar temperaturas bajo -21 grados, se sugiere proteger los arbustos en invierno. Este resguardo fortalece el híbrido, mejorando su desarrollo futuro.

¿Qué enfermedades pueden afectar a las uvas? ¿Cómo identificar plagas y eliminarlas? Métodos tradicionales y soluciones profesionales.



Usos culinarios y en la industria

Las uvas Kishmish Citron son altamente versátiles en la cocina. Utilízalas en ensaladas para agregar un toque dulce y jugoso. Estas uvas también funcionan perfectamente en postres, como tartas y gelatinas. Al ser deshidratadas, se convierten en pasas, que son ideales para enriquecer platos tradicionales como arroces o guisos. Prueba añadirlas a la mezcla de frutos secos para un snack nutritivo.

En la industria, el uso de Kishmish Citron se expande a la producción de jugos y néctares, donde su sabor natural se resalta. La alta concentración de azúcar hace que sean perfectas para la elaboración de vinos dulces. Además, su piel delgada y sabor equilibrado las hace populares para la producción de mermeladas y salsas, aprovechando sus propiedades aromáticas.

En el ámbito de la repostería, estas uvas son un componente ideal en panes y pasteles, aportando humedad y dulzura. Considera su uso en bombones y chocolates, donde su frescura contrasta con ingredientes más amargos. No olvides su potencial en la fabricación de productos cosméticos, donde se utilizan extractos para aprovechar sus beneficios antioxidantes.