
Qué se puede plantar junto al cerezo?

El cerezo es un árbol muy apreciado por jardineros, no solo por su deliciosa fruta, sino también por su facilidad de cuidado. Sin embargo, a pesar de proporcionar un terreno adecuado y un cuidado necesario, el árbol podría tener un rendimiento insatisfactorio.

La razón de esta situación podría deberse a la presencia de árboles y plantas que no son compatibles en su entorno. A continuación, exploraremos qué se puede cultivar junto a los cerezos y qué especies es mejor evitar.

Características de la compatibilidad
Al seleccionar árboles que crecerán en proximidad, es crucial considerar varios aspectos de compatibilidad.
La compatibilidad entre especies de árboles puede influir en su crecimiento y salud. Aquí hay algunos factores a tener en cuenta:
- Espacio suficiente: Es importante asegurarse de que cada árbol tenga suficiente espacio para crecer sin compitiendo por luz y nutrientes.
- Requerimientos de agua: Diferentes especies tienen diferentes necesidades de agua. Agrupar árboles con requerimientos similares puede facilitar su mantenimiento y garantizar su bienestar.
- Susceptibilidad a plagas: Algunas especies pueden ser más propensas a ciertas plagas o enfermedades. Plantar árboles que son resistentes entre sí puede ayudar a reducir la propagación de problemas patológicos.
- Compatibilidad de raíces: Las raíces de algunos árboles pueden interferir con las de otros, afectando su crecimiento. Es fundamental elegir especies cuyas raíces puedan coexistir sin causar daño.
- Condiciones del suelo: Algunos árboles son más adecuados para suelos ácidos, mientras que otros prosperan en suelos alcalinos. Conocer las preferencias de suelo de cada especie es esencial para su éxito conjunto.

Buena convivencia
Los cerezos se llevan bien en el jardín con otras especies de árboles frutales de hueso, como las uvas, el espino o el serbal. Plantar arbustos de saúco cerca del cerezo es beneficioso, debido a que el fuerte aroma del saúco aleja a los pulgones que podrían afectar al cerezo. Asimismo, la madreselva es una opción viable, dado que no competirá con el cerezo por recursos, pero prosperará bajo su sombra. Se recomienda mantener una distancia de 2 metros entre los troncos del saúco y la madreselva y el cerezo.
En términos generales, las uvas no interrumpen el crecimiento del cerezo y no ofrecen ningún daño. Pueden plantarse a un metro de distancia de los troncos de los cerezos, siempre y cuando sus tallos no se enreden con los troncos. Agrupar varios cerezos, incluso de distintas variedades, es una buena estrategia. Sin embargo, es fundamental evitar la cercanía de otras plantas arbóreas y arbustivas, ya que esto podría privar a las cerezas de luz solar. La ciruela es otra planta que no afecta la captación de nutrientes o luz, lo que le permite coexistir armoniosamente con el cerezo.

Una duda frecuente es si se pueden cultivar cerezos y cerezas en proximidad. Esta combinación favorecerá a ambos árboles, ya que los cerezos polinizarán a los cerezos, lo que beneficiará la producción de frutos. Los cerezos, alimentados por esta polinización, pueden dar como resultado una cosecha de bayas de mayor tamaño. ¿Es viable plantar flores y hierbas debajo de los cerezos? Sí, pero es preferible elegir aquellas que no compitan con el cerezo y que tengan un sistema radicular poco profundo, ya que las raíces de los cerezos son superficiales. Este árbol no crea un ambiente hostil bajo su copa, ya que permite el paso de luz solar y lluvia con su sombra filtrada de manera elegante. Es crucial seleccionar flores que se adapten a estas condiciones.

Las plantas que se adaptan bien son la menta, la melisa, y algunas especies perennes que toleran la sombra como astilbe, campanillas de invierno y primulas. Un bonito césped de bajo crecimiento puede formar a partir de plantas tapizantes como buddleia, unca de caballo europeo y vincapervinca pequeña. Además, la facelia y la mostaza, que son atractivas para las abejas, también se beneficiarán de la sombra del cerezo. Sin embargo, no se recomienda cultivar hortalizas, ni siquiera las que prosperan a la sombra, debido a que el cerezo puede comportarse de forma agresiva hacia plantulas y sembradíos.
Es fundamental recordar que, incluso entre los árboles compatibles, es importante que no se toquen entre sí en la parte superior. La regla primordial al plantar es que los árboles vecinos no deben entrar en contacto en su copa.
Otro aspecto a considerar es la poda adecuada de los cerezos. Asegurarse de realizar podas regulares favorece la circulación del aire y la penetración de la luz solar entre las ramas, lo que ayuda a prevenir enfermedades y promueve un crecimiento saludable. Asimismo, es importante estar atento a plagas y enfermedades, como la monilia, que puede afectar a los frutos, y actuar rápidamente con tratamientos biológicos o químicos adecuados.

Finalmente, el riego debe ser controlado, ya que un exceso de agua puede causar pudrición de raíces. Es recomendable regar profundamente y de manera menos frecuente, permitiendo que el suelo se seque un poco entre riegos, especialmente durante el periodo de fructificación.
Vecinos no deseados
Los cerezos no deben plantarse cerca de árboles que posean sistemas radiculares más fuertes. Esto generará una competencia por los nutrientes del suelo, donde el cerezo, con sus raíces superficiales, inevitablemente sufrirá. Las especies peligrosas en este contexto son el abedul, el tilo y el roble. Estos árboles no solo absorben nutrientes, sino que también cuentan con copas amplias que pueden generar sombra innecesaria.

Asimismo, los abetos y arces, que al igual que el abedul, requieren mucha agua, se convierten en vecinos peligrosos para los cerezos debido a su potente sistema radicular. Los árboles frutales como los manzanos, perales, y albaricoques también compiten por los mismos nutrientes que el cerezo. No obstante, no es imprescindible evitar por completo el cultivo de estas especies en la misma parcela; basta con mantener una distancia mínima de 8-10 metros entre ellos y el cerezo.

Igualmente, los arbustos como las grosellas (tanto negras como rojas), frambuesas y otros que tienden a crecer en exceso son vecinos desfavorables para los cerezos. Las grosellas tienen dificultades para crecer junto a las cerezas y estas últimas son vulnerables a diversas enfermedades. Este tipo de cultivos suelen atraer plagas que también atacan a los cerezos. Un árbol de espino cerval de mar tiene raíces robustas que pueden disminuir las posibilidades de cultivo de sus vecinos al absorber la humedad y los nutrientes necesarios. La alacha también es un mal compañero para los cerezos.
Por último, los cultivos de pimientos, berenjenas y tomates, junto con el tabaco, son igualmente indeseables para los cerezos. En resumidas cuentas, cualquier solanácea es incompatible con los cerezos, ya que comparten susceptibilidades a enfermedades similares, algunas de las cuales pueden amenazar la vida del árbol.
Requerimientos de suelo y clima
Los cerezos requieren un suelo bien drenado, idealmente con un pH entre 6.0 y 7.0. Los suelos arcillosos o arenosos funcionan bien, siempre que se evite el encharcamiento. La incorporación de materia orgánica mejora la estructura del suelo y proporciona nutrientes esenciales.
En cuanto al clima, los cerezos prosperan en regiones donde las temperaturas invernales caen por debajo de 0 °C para cumplir con la necesidad de horas de frío. Sin embargo, también requieren veranos cálidos y secos para una buena producción de frutos. La exposición al sol durante al menos seis horas al día es fundamental para un desarrollo óptimo.
Las heladas tardías son un riesgo, especialmente durante la floración. Se recomienda elegir ubicaciones que cuenten con una circulación de aire adecuada para reducir la posibilidad de heladas. Proteger las plantaciones con cobertores o cortavientos puede ser útil en zonas propensas a cambios bruscos de temperatura.
Plagas y enfermedades comunes en cerezos
Los cerezos enfrentan diversas plagas y enfermedades que pueden afectar su salud y producción. Una de las plagas más frecuentes es el pulgón, que puede debilitar el árbol al succionar la savia. Es recomendable aplicar insecticidas específicos o introducir insectos benéficos, como las mariquitas, para controlar su población.
Otra plaga a tener en cuenta es la oruga del fruto, que se alimenta de los cogollos y puede causar daños significativos. Utilizar trampas de feromonas o insecticidas biológicos puede ayudar a prevenir su aparición.
Entre las enfermedades, la moniliosis es una de las más preocupantes. Esta enfermedad fúngica provoca la pudrición de los frutos y la descomposición de las flores. Para combatirla, es necesario realizar una poda adecuada y aplicar fungicidas en la época de floración.
Además, el chancro bacteriano puede afectar el tronco y las ramas, causando la muerte de partes del árbol. Mantener un buen sistema de drenaje y evitar heridas en la corteza son prácticas que minimizan el riesgo de infección.
La oídio, un hongo que aparece como un polvo blanco en las hojas, también es común. Para su control, es aconsejable aplicar tratamientos fungicidas y favorecer la circulación del aire entre las ramas.
Adicionalmente, realizar inspecciones periódicas y mantener una buena higiene en el suelo ayudará a identificar y manejar plagas y enfermedades a tiempo, asegurando la salud de los cerezos y su producción abundante. Aplicar estas estrategias garantiza el bienestar de los árboles y el disfrute de sus frutos.
Plantas que mejoran el crecimiento de cerezos
Los tréboles son aliados excelentes para los cerezos, ya que fijan nitrógeno en el suelo, mejorando su fertilidad. Además, su crecimiento bajo proporciona sombra y reduce la competencia por nutrientes.
Las leguminosas como los guisantes y las habas también son beneficiosas. Estas plantas, al igual que los tréboles, enriquecen el suelo y ayudan a mantener su humedad, lo que favorece el desarrollo de los cerezos.
Plantar ajo y cebolla cerca de los cerezos puede repeler plagas como pulgones y orugas, minimizando el uso de pesticidas. Su aroma actúa como un disuasivo natural.
Las hierbas aromáticas, como el romero y la lavanda, no solo aportan un agradable aroma, sino que atraen polinizadores y promueven un ecosistema saludable alrededor de los cerezos.
Por otro lado, las caléndulas actúan como plantas compañeras al repeler insectos dañinos, lo que protege a los cerezos de las plagas comunes. Facilitan, además, un entorno más saludable al atraer insectos beneficiosos.
La elección de plantas adecuadas junto a los cerezos optimiza su crecimiento y salud, favoreciendo una cosecha abundante y de calidad. Adicionar diversidad a la huerta garantiza un mejor equilibrioecosistema.
Técnicas de cultivo intercalado
Una opción para optimizar el espacio y mejorar la salud de los cerezos es la técnica de cultivo intercalado. Esta práctica implica plantar diferentes especies de cultivos en la misma área, aprovechando las sinergias entre ellas.
Al cultivar cebollas y ajo cerca de los cerezos, se aprovecha su capacidad para repeler plagas. Además, los cultivos de legumbres, como los guisantes, enriquecen el suelo al fijar nitrógeno, beneficiando a los cerezos sin competencia directa por recursos.
Es recomendable considerar la altura de las plantas. Cultivos de menor tamaño, como las fresas, se pueden sembrar en el suelo, mientras que los cerezos crecen hacia arriba. Esto permite un uso eficiente del espacio sin que las plantas compitan por luz.
La rotación de cultivos es otra técnica que complementa el cultivo intercalado. Cambiar los cultivos en distintos años permite mantener la salud del suelo y prevenir enfermedades específicas de ciertas plantas.
| Especie | Beneficio |
|---|---|
| Cebollas | Repelen plagas |
| Ajo | Previene enfermedades |
| Legumbres (Guisantes) | Enriquecen el suelo |
| Fresas | Uso eficiente del espacio |
Recuerda mantener un control de riego adecuado, ya que el riego excesivo puede afectar tanto a los árboles como a los cultivos intercalados. Observa las necesidades específicas de cada planta y ajusta la frecuencia del riego según sea necesario.
Cómo cuidar el suelo alrededor de los cerezos
Mantener un suelo saludable alrededor de los cerezos garantiza un crecimiento óptimo y una buena producción de fruta. Aquí tienes algunas pautas específicas para cuidar este entorno.
- Analiza el suelo: Realiza un análisis de suelo cada pocos años. Esto te ayudará a entender su pH y contenido de nutrientes.
- Ajusta el pH: Los cerezos prosperan en suelos ligeramente ácidos (pH de 6 a 7). Si el pH es demasiado alto, agregar azufre puede ser útil.
- Mejora la textura: Si el suelo es arcilloso o arenoso, incorpora materia orgánica, como compost o estiércol bien descompuesto. Esto mejora la retención de agua y la aireación.
- Mantén la humedad: Riega de manera constante, especialmente durante los períodos secos. Un suelo bien hidratado promueve raíces fuertes.
- Controla las malas hierbas: Deshierba regularmente para evitar la competencia por nutrientes y agua. Considera el uso de mantillo orgánico para suprimir las malas hierbas y mantener la humedad.
Implementar estas prácticas no solo beneficiará a los cerezos, sino que también contribuirá a un ecosistema saludable en tu jardín. Hazlo de forma regular y observa cómo responden tus árboles a estos cuidados.
Ejemplos de cultivos compatibles
Plantar ajo cerca de los cerezos es altamente recomendable. Este cultivo actúa como repelente natural contra plagas que pueden afectar a los cerezos, como pulgones y gorgojos.
Las fresas también son una excelente opción. Crecen bien en la sombra parcial de los cerezos, permitiendo aprovechar el espacio sin competir directamente por los recursos.
El romero, además de ser aromático, mejora la salud del suelo y atrae polinizadores. Colocarlo cerca de los cerezos puede beneficiar su floración y producción de frutos.
Las habas se desarrollan perfectamente en la misma área, ofreciendo nitrógeno al suelo a medida que crecen, lo cual es beneficial para los cerezos. Al mismo tiempo, sus raíces ayudan a airear el terreno.
Finalmente, el cebollino complementa bien a los cerezos. Su cultivo no solo proporciona un uso culinario, sino que también ayuda a repeler plagas dañinas.


