Vecindad de frambuesas y moras en la cama
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Vecindad de frambuesas y moras en la cama

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Las parcelas de huertos familiares suelen tener dimensiones reducidas. Por tanto, muchas veces, todo crece de manera bastante densa. En ocasiones, es necesario plantar árboles en proximidad para combinar los cultivos de frutas. Sin embargo, esto debe hacerse con precaución para evitar perjudicar las cosechas. Con frecuencia, los jardineros se preguntan: ¿qué implicaciones tiene la cercanía entre las moras y frambuesas en el jardín? A continuación, profundicemos en este tema.

Cercanía de las bayas

Es importante aclarar que se puede cultivar frambuesas al lado de moras, ya que son compatibles. Sin embargo, hay que tener en cuenta ciertos aspectos. Solo así se podrán crear las condiciones idóneas para el desarrollo y producción de ambas variedades.

Primero, es crucial conocer las ventajas de este tipo de plantación.

Esto implica que no es complicado cuidar ambos cultivos de manera conjunta, lo cual ofrece comodidad al jardinero. Es esencial garantizar que los arbustos reciban suficiente agua y fertilizante de manera equilibrada y a su tiempo. Sin embargo, esto no es tan sencillo. También existen algunas desventajas. Muchos cultivadores temen que estos cultivos puedan cruzarse al polinizarse. Así es, esta posibilidad existe, lo que puede resultar en bayas menos sabrosas. No obstante, se puede evitar si se realiza una plantación adecuada.

Además, otro inconveniente notable es que las frambuesas tienden a crecer rápidamente, generando numerosos brotes durante la temporada, lo que requiere supervisión para evitar que se conviertan en un caos en el jardín. La zarzamora produce largos y robustos brotes, requiriendo también espacio suficiente.

El cultivador deberá considerar estos puntos y organizar su plantación para que ambos cultivos tengan un espacio adecuado.

¿Qué distancia debe haber entre las frambuesas y las moras?

Establecer la distancia correcta entre los arbustos puede prevenir muchos inconvenientes. Cada variedad de baya requiere su propio espacio exclusivo. Si logramos esto, todo funcionará adecuadamente. Por lo tanto, se recomienda que la separación entre frambuesas y moras sea de un metro y medio.

Para resguardar la zona de la maleza, es recomendable excavar un tabique en el suelo; este puede ser un simple tablero de pizarra. Es fundamental proceder con mucho cuidado para no afectar las raíces de las plantas, y es mejor tenerlo en cuenta desde el momento de la siembra. Si las camas se preparan correctamente desde el principio, se podrán evitar muchos problemas posteriormente.

Adicionalmente, sería apropiado contemplar la posibilidad de instalar soportes para las plantas. Tanto las frambuesas como las moras deben ser guiadas y sujetadas. Esto facilitará el cuidado y la recolección, evitando interferencias entre ellas. Es ideal que los arbustos no se toquen entre sí.



Al optar por una plantación mixta, es favorable elegir variedades de menor tamaño, tanto de frambuesas como de moras. Asimismo, en el caso de las moras, es posible seleccionar variedades sin espinas. En esta plantación conjunta, se aconseja tener un número mayor de arbustos de mora en comparación a los de frambuesa.

Además, es importante considerar las condiciones de suelo y clima para ambas plantas. Las frambuesas suelen preferir suelos ligeramente ácidos y bien drenados, mientras que las moras pueden tolerar una gama más amplia de condiciones del suelo. Mantener un pH entre 5.5 y 6.5 es óptimo. También es recomendable aplicar un mantillo orgánico que conserve la humedad y controle las malas hierbas.

No olvides regar adecuadamente tanto frambuesas como moras, especialmente durante los días calurosos, pero evitando el exceso de agua que podría pudrir las raíces. Un sistema de riego por goteo puede ser una excelente opción para mantener un nivel de humedad constante.

Finalmente, la poda regular de los arbustos es crucial para fomentar el crecimiento saludable de las frutas. Las frambuesas se benefician de una poda en invierno, mientras que las moras pueden requerir poda después de la cosecha.

¿Qué puede acarrear una mala combinación?

Si el jardinero ha tomado la decisión de cultivar ambas variedades juntas, es fundamental estar consciente de ciertos riesgos. Principalmente, que los cultivos emparentados pueden compartir enfermedades y ser afectados por las mismas plagas. Por ello, es imprescindible monitorear constantemente la condición de los arbustos. De lo contrario, una combinación mal planificada podría propiciar una rápida propagación de enfermedades o plagas, llevando a una disminución en la producción y, en algunos casos, a la muerte de las plantas.

Para evitar estas situaciones, es clave vigilar el espesor de las plantaciones, eliminando oportunamente los brotes extra y los retoños. Es fundamental adoptar prácticas preventivas contra plagas e infecciones. Resulta mucho más sencillo preparar una infusión, incluso utilizando remedios naturales, y rociar las plantas semanalmente o cada dos semanas, que depender de productos químicos. Especialmente, porque su uso no siempre es viable, como durante la época de cosecha. Para el tratamiento preventivo de los arbustos, se puede emplear líquido de Burdeos, y una opción más suave es el “Fitosporin”.

Entre las soluciones caseras, son útiles el alcohol amoniacal y el peróxido de hidrógeno, ambos disueltos en agua (dos cucharadas por cada diez litros).

Si las plantas no son correctamente fertilizadas, esto puede generar una carencia de nutrientes, ralentizando su crecimiento, disminuyendo la inmunidad y provocando otros inconvenientes. Por ese motivo, no se debe pasar por alto la fertilización regular durante toda la temporada de cultivo. Adicionalmente, es importante realizar análisis del suelo para entender mejor sus necesidades nutricionales y ajustar la fertilización en consecuencia.

Si se decide plantar frambuesas y moras juntas, es perfectamente aceptable hacerlo, pero es necesario estar preparado para el constante monitoreo de las plantas y ejecutar en el momento adecuado todas las tareas necesarias. En este escenario, la calidad de la fruta no se verá comprometida, y las plantas podrán desarrollarse de manera óptima. Además, considerar la rotación de cultivos y la siembra de cultivos de cobertura ayudará a mantener la salud del suelo y a prevenir problemas futuros relacionados con plagas y enfermedades.

Consejos para el cuidado y mantenimiento del jardín de bayas

Riega tus frambuesas y moras de manera regular, asegurándote de que el suelo esté húmedo pero no encharcado. La clave está en regar profundamente, lo que promueve un sistema radicular fuerte. Ajusta la frecuencia del riego según las condiciones climáticas; en días calurosos, aumenta la cantidad de agua.

Aplica un mulch alrededor de las plantas. Esto ayuda a mantener la humedad del suelo y a controlar las malas hierbas. Materiales como paja, hojas secas o chips de madera son excelentes opciones. Asegúrate de no colocar el mulch directamente sobre los tallos de las plantas para evitar la pudrición.

Realiza una poda adecuada. Cada primavera, elimina los tallos viejos y débiles, así como los que hayan causado fructificación. Esto permite un mejor flujo de aire y más luz para los nuevos brotes. La poda también estimula el crecimiento y mejora la producción de frutos.

Fertiliza al menos una vez al año con un abono equilibrado, rico en nitrógeno, fósforo y potasio. Hazlo en el inicio de la primavera para estimular el crecimiento. Evita el exceso de fertilización, ya que puede afectar negativamente la calidad de los frutos.

Controla plagas y enfermedades regularmente. Inspecciona las hojas y frutos en busca de signos de infestación. Utiliza métodos orgánicos, como insecticidas naturales, o técnicas de control biológico. Mantener la salud del suelo es fundamental para prevenir problemas de enfermedades.

Elige variedades resistentes al clima de tu zona. Investiga qué tipos de frambuesas y moras se adaptan mejor a las condiciones locales. Las variedades adaptadas tienden a requerir menos cuidado y son más productivas.

Mantén la limpieza alrededor del jardín. Retira hojas muertas y restos de plantas de la temporada anterior. Esto ayuda a reducir el riesgo de enfermedades y plagas que pueden afectar tus bayas.