
Cómo propagar frambuesas con esquejes en otoño?

Las frambuesas son un cultivo frutal ampliamente cultivado, presente en numerosas parcelas de jardín. Se pueden reproducir mediante esquejes, una técnica accesible tanto para jardineros con experiencia como para aquellos que se inician en esta actividad. Este artículo tiene como objetivo explorar el proceso para propagar frambuesas adecuadamente con esquejes durante la temporada de otoño.
Descripción
La frambuesa es un arbusto muy querido, habitual en muchas fincas de verano. Su popularidad se debe a que son plantas de cuidado sencillo que producen abundantes frutos. Además, es posible llevar a cabo la propagación de diversas variedades de frambuesas de forma casera. Uno de los métodos más utilizados para este fin es el uso de esquejes, especialmente durante el otoño.
Para obtener resultados satisfactorios en la multiplicación de frambuesas, es fundamental elegir el momento adecuado. Es factible realizar este procedimiento no solo en otoño, sino también en primavera. Si optas por la temporada otoñal, lo más recomendable es cortar los esquejes antes de que lleguen las heladas intensas y las bajas temperaturas. De esta manera, las plantas tendrán tiempo suficiente para enraizar sin sufrir daños por el frío invernal.
La técnica de propagación por esquejes puede emplearse incluso si los arbustos están afectados por alguna enfermedad. Si se lleva a cabo correctamente, se reduce considerablemente el riesgo de que los esquejes se vean afectados por patógenos.

Como resultado, se podrán cultivar plantas sanas y productivas. Adicionalmente, esta técnica es perfectamente adecuada para la propagación de variedades remontantes de frambuesas.
Preparación previa
Si planeas propagar frambuesas mediante esquejes en otoño, es vital dedicar tiempo a las tareas preparativas con antelación. Estas preparaciones son cruciales y no deben ser pasadas por alto, ya que sin una adecuada preparación, el intento de esquejado podría no tener éxito.

En primer lugar, es esencial evaluar la calidad del suelo. Las frambuesas prefieren suelos que no sean excesivamente ácidos. Además, es importante evitar el encharcamiento. Se sugiere optar por suelos sueltos y ricos en nutrientes para favorecer el crecimiento posterior de los arbustos. Si el terreno no cumple con estas características, se puede mejorar mediante la adición de fertilizantes minerales u orgánicos. La ceniza o la harina de dolomita son buenas opciones. Así, es privilegio preparar el suelo para el enraizamiento de los esquejes. Se recomienda mezclar turba y arena en proporciones iguales, pudiendo también incorporar una cantidad similar de tierra de bosque.
También es necesario tener en cuenta la preparación de los esquejes de frambuesa, así como de cualquier otro material de siembra. Las raíces viejas y debilitadas deben ser podadas, y es recomendable tratarlas con carbón vegetal. Asimismo, se puede eliminar la parte superior de la plantula. La longitud de los esquejes no debe exceder los 20 cm. Es importante elegir sanos, ya que de esto depende la tasa de enraizamiento y la salud futura de la planta.

Es fundamental retirar todas las hojas. Posteriormente, los esquejes que se han preparado deben ser sumergidos en agua, y antes de plantarlos, es conveniente sacudirlos y estirarlos. Además, será necesario disponer de todas las herramientas indispensables para trabajar con los esquejes de frambuesa: se requerirán una pala bayoneta, tijeras de podar, un cuchillo afilado y materiales para cubrir.
Todas las partes involucradas en el esquejado deben ser desinfectadas minuciosamente. Esto es crucial para prevenir enfermedades y asegurar un crecimiento saludable. Es recomendable utilizar una solución de lejía diluida o alcohol isopropílico para desinfectar herramientas y superficies de trabajo.
Finalmente, es aconsejable planificar la ubicación de los esquejes en el suelo, considerando factores como la exposición al sol y la circulación de aire. Las frambuesas prosperan en lugares soleados con buena ventilación, lo que ayuda a minimizar el riesgo de enfermedades fúngicas. También es beneficioso agrupar los esquejes en filas, dejando suficiente espacio entre ellos para facilitar el crecimiento.
Propagación a través de esquejes de raíz
La multiplicación de frambuesas se puede llevar a cabo mediante esquejes de raíz. Este método es especialmente útil en situaciones donde los arbustos están enfermos. Se puede realizar esta técnica en septiembre y en la primera mitad de octubre, dependiendo de la variedad y la zona de cultivo. Si decides utilizar este método de “enraizamiento”, será necesario excavar una porción de tierra alrededor del arbusto seleccionado, a una distancia de aproximadamente 0.4 m, separando los segmentos de los rizomas. El grosor de los rizomas debe ser al menos de 2 mm, y la longitud entre 8 y 10 cm, asegurándose de que contengan 1-2 yemas.
Los rizomas extraídos deben conservarse en un sótano fresco y húmedo hasta que llegue el calor para su almacenamiento adecuado. Los esquejes se cubrirán con una mezcla húmeda de turba y arena gruesa.
En marzo-abril, los esquejes podrán ser plantados y enraizados en un invernadero, donde tendrán la oportunidad de desarrollar hojas. Luego, las plántulas se podrán trasladar a los arriates.

¿Cómo multiplicar usando esquejes leñosos?
Otro método popular para la propagación es mediante esquejes leñosos. Para este fin, se recolectan en otoño brotes de plantas, cuyos tamaños oscilan entre 10 y 12 cm. Estos segmentos seleccionados deben ser tratados con una solución que contenga un estimulante de crecimiento. En este punto, también es recomendable diluir productos antifúngicos y fertilizantes basados en fósforo y potasio.

En la siguiente fase, los brotes deben ser estratificados en un invernadero sin calefacción o en un lugar adecuado para almacenar vegetales. A continuación, se cubrirán con una capa de turba de unos 5-7 cm. A veces, los segmentos se almacenan en neveras con una temperatura mantenida entre -1 y 2 grados Celsius. Con la llegada de la primavera, se pueden plantar los brotes preparados, asegurando que están debidamente acolchados.
Reproducción a través de esquejes verdes
El cultivo de frambuesas también se puede realizar mediante esquejes verdes. Este método es especialmente utilizado para nuevas y valiosas variedades de frambuesas. En esta técnica, se seleccionan brotes de raíz, que deben medir entre 3 y 5 cm de largo y contar con 2-3 hojas verdaderas. Estos brotes deben ser cortados con unas tijeras afiladas a nivel del suelo, intentando capturar la parte del tallo que presenta un color más tenue. Para favorecer la rápida formación de raíces, los brotes pueden ser sumergidos en una solución de “Heteroauxin” o ácido indolil butírico. Los brotes de frambuesa recortados deben ser agrupados y sumergidos en un estimulante de raíces durante 16-18 horas, asegurando que solo las puntas queden en el líquido.
Es importante preparar adecuadamente el suelo en el invernadero donde se llevará a cabo la siembra del material así obtenido. Se puede usar una mezcla de turba y arena en partes iguales, o un sustrato hecho de turba y tierra del jardín, también mezclado con arena. Los brotes de frambuesa deben ser plantados en posición inclinada, con un patrón de siembra de 7-10 cm entre cada planta y 5-10 cm entre las filas. Después de la siembra, el suelo en el vivero debe ser bien regado. A medida que se inicia la formación de raíces en las frambuesas, es crucial mantener una correcta humedad de la mezcla de suelo en el vivero. En este caso, es necesario mantener la humedad del aire en un 80% mínimo, mientras que la temperatura del suelo debe oscilar entre 22 y 25 grados Celsius.

Para facilitar el cuidado de las plántulas de frambuesa durante el período de enraizamiento, se pueden sembrar en macetas de turba en lugar de hacerlo en el suelo. Una vez que las plántulas hayan desarrollado raíces, pueden ser trasladadas con seguridad a un área al aire libre para continuar su crecimiento.

Consejos y recomendaciones
La propagación de las frambuesas mediante esquejes en otoño es una práctica común entre los jardineros. A continuación, se presentan algunas sugerencias útiles que pueden ser consideradas al realizar estos procedimientos.
- Selección de esquejes: Elija esquejes sanos y de buena calidad, preferiblemente de plantas que ya hayan demostrado ser productivas y resistentes.
- Corte y preparación: Realice un corte limpio, justo por debajo de un nudo, y elimine las hojas más bajas para evitar la descomposición en el sustrato.
- Uso de hormonas enraizantes: Considerar el uso de hormonas enraizantes para estimular el desarrollo de raíces y aumentar las posibilidades de éxito en la propagación.
- Condiciones de cultivo: Plante los esquejes en un sustrato bien drenado y mantenga una humedad constante, evitando el encharcamiento.
- Ubicación: Coloque los esquejes en un lugar protegido del sol directo pero con buena iluminación para favorecer su crecimiento.
- Monitoreo: Revise regularmente la humedad del sustrato y observe las señales de crecimiento, como la aparición de nuevos brotes.
- Paciencia: Recuerde que el proceso de enraizamiento puede llevar varias semanas, así que tenga paciencia y cuide bien de los esquejes durante este periodo.
Errores comunes y cómo evitarlos
Uno de los errores más frecuentes al multiplicar frambuesas con esquejes es no seleccionar el momento adecuado para cortarlos. Asegúrate de tomar los esquejes a finales de otoño, cuando la planta está en estado de reposo. Esto aumenta las posibilidades de enraizamiento.
Otro error común es no hacer un corte adecuado. Utiliza tijeras limpias y afiladas para hacer un corte diagonal a unos 15-20 cm por debajo de un nudo. Este tipo de corte ayuda a que la planta absorba mejor el agua y los nutrientes.
La falta de hormonas de enraizamiento es un fallo que muchos jardineros novatos cometen. Al sumergir la base del esqueje en hormonas de enraizamiento antes de plantarlo, aumentas considerablemente las posibilidades de que eche raíces. Es una inversión sencilla pero efectiva.
Recuerda proporcionar un sustrato adecuado. Un sustrato demasiado denso puede causar la pudrición de las raíces. Opta por una mezcla ligera que drene bien, como perlita y turba, para favorecer el crecimiento sano de las raíces.
Evita la exposición directa a la luz solar intensa de inmediato. Durante las primeras semanas, coloca los esquejes en un lugar sombreado y cálido para permitir que se adapten y comiencen a desarrollar raíces antes de moverlos a un área más iluminada.
Finalmente, asegúrate de mantener un nivel adecuado de humedad. No dejes que el sustrato se seque, pero tampoco lo satures. Un spray de agua suave ayudará a mantener la humedad sin encharcar el sustrato.