
Grosella Collar de Esmeraldas
El Collar de Grosella Esmeralda es ampliamente reconocido como una de las más destacadas variedades de bayas verdes. Su popularidad entre los jardineros se debe a la inusual coloración de sus frutos, su agradable sabor y su cuidado sencillo. Esta planta, que pertenece a la familia de las grosellas, es originaria de Europa y se caracteriza por su crecimiento arbustivo y su resistencia a diversas condiciones climáticas.
Además, el Collar de Grosella Esmeralda es ideal para cultivos en huertos urbanos, ya que puede adaptarse bien a espacios reducidos. Las bayas son ricas en vitamina C y antioxidantes, lo que las convierte en una opción saludable para incorporar en dietas. Se pueden consumir frescas, hacer mermeladas, jugos o incluso utilizar en postres.
El cuidado de esta planta es bastante sencillo; se recomienda plantarla en suelos bien drenados y con buena exposición al sol. La poda regular favorece el crecimiento de nuevos brotes y es fundamental para mantener la salud de la planta. Además, es aconsejable protegerla de plagas comunes mediante un control natural, como la introducción de insectos beneficiosos.
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Historia de la Variedad
La variedad de grosella Collar de Esmeralda fue creada en el VNIIS, en honor a M.V. Lomonosov. Este avance resultó del trabajo conjunto de los especialistas Zhidekhina T. В., Rodyukova O. S. y Magomedova S. А. La innovación surgió a partir del cruce de dos variedades: la Perla Negra (proveniente de Siberia) y Ojebin (originaria de Escandinavia). Gracias a esta hibridación, se logró obtener una planta completamente nueva con frutos amarillos verdosos. No obstante, la fecha exacta de su creación sigue siendo incierta.
Ventajas y Desventajas
Al crear una nueva variedad, los cultivadores establecen ciertos objetivos. Primero, buscan lograr grosellas que sean resistentes al frío y posean una excelente inmunidad. Este objetivo se ha alcanzado, permitiendo que el Collar de Esmeralda se cultive incluso en Siberia. En segundo lugar, se quiere garantizar que la variedad sea hipoalergénica. A diferencia de las bayas negras, que pueden causar alergias, esta variedad, aunque clasificada como negra, resulta totalmente segura para quienes tienen alergias. Los frutos verdosos son el fruto de una mutación genética de las grosellas tradicionales.
El Collar de Esmeralda también presenta numerosas ventajas:
- Alta productividad;
- Frutos grandes y muy sabrosos;
- Autopolinizable;
- Los frutos no se agrietan;
- Usos diversos de sus bayas.

Además, hay que destacar que los frutos verdosos no son atractivos para las aves, lo que elimina la necesidad de colocar redes de protección sobre los arbustos.
Entre sus desventajas está la importancia de seleccionar cuidadosamente el lugar de plantación, ya que esta planta no prosperará en suelos de mala calidad. Asimismo, las grosellas requieren un cuidado adecuado en términos de riego.
Características del Arbusto
Los arbustos tienen un crecimiento medio, alcanzando una altura de aproximadamente 120 centímetros, lo que resulta cómodo para los cultivadores. Sus raíces son superficiales, llegando a profundidades de 0.2 a 0.3 metros, y presentan un crecimiento moderado en sus ramas.

Los brotes jóvenes de tonalidad verde suave se tornan leñosos con el tiempo, adquiriendo un matiz grisáceo dorado. Estos pueden variar en grosor, siendo de medio a grueso, pero siempre rectos y brillantes.
Las hojas, que tienen cinco lóbulos, crecen de tamaño medio a grande y poseen un ligero brillo. Su color es verde típico, sin pubescencia en su superficie.
Las flores emergen en los arbustos entre finales de mayo y principios de junio, son de tamaño moderado y de forma acampanada, con sépalos de color púrpura. Los racimos densos pueden medir entre 6.5 y 10.2 centímetros, son colgantes y no tienen pecíolos.
Frutos y Sabor
Las bayas son grandes, llegando a pesar hasta 1.2 gramos. Estas presentan una forma redonda y están recubiertas por una piel traslúcida de grosor medio, con un color amarillo pálido y destellos verdosos. La pulpa es tierna y de un color esmeralda, con una cantidad moderada de semillas en su interior. Su sabor es fresco y agridulce, similar al de muchas variedades de grosella negra, con una calificación de 4.7. Las bayas son versátiles en su uso.
Rendimiento y Madurez
La variedad Collar de Esmeralda es de maduración media-tardía. Comienza a producir frutos en agosto, generando hasta 2.9 kg de bayas por arbusto, y hasta 9.6 toneladas por hectárea.
Cuidado y Cultivo

En las regiones templadas y en climas más fríos, es crucial plantar las grosellas en áreas bien iluminadas. En el sur, se permite que el arbusto esté en sombra ligera.

Es recomendable ubicar los arbustos cerca de cercas para protegerlos de los vientos fuertes.

Esta variedad tiene altas exigencias en cuanto a la calidad del suelo. Se aconseja optar por suelos ligeros con una reacción ligeramente alcalina y enriquecer el terreno antes de la siembra.
El Collar de Esmeralda es muy exigente en hidratación. Durante los dos primeros meses tras la siembra, es importante mantener el suelo constantemente húmedo. Los arbustos más maduros pueden regarse cada 7 a 14 días, dependiendo de las condiciones climáticas. Es crucial regar abundantemente durante la floración y formación de frutos, así como después de la recolección. En un otoño seco, el riego debe realizarse antes de la llegada de las heladas, para asegurar la formación de yemas para la próxima temporada.
La planta responde positivamente a la fertilización. En abril, se sugiere aplicar un abono nitrogenado (aproximadamente 15 gramos de urea y 20 gramos de nitrato de amonio por metro cuadrado). Cuando comienzan a formarse los ovarios, se debe fertilizar con kuryak (diluido de 1 a 12 en agua, un cubo por planta) o con vacas (de 1 a 6, también un cubo por arbusto). Tras la cosecha, se recomienda añadir 100 gramos de ceniza al suelo y colocar mantillo de compost bajo los arbustos al acercarse el invierno.
Poda y Mantenimiento
Para asegurar una fructificación óptima de los arbustos de Collar de Esmeralda, es crucial realizar la poda en el momento adecuado. Esto debe hacerse a inicios de primavera o después de la cosecha. En primavera, se deben retirar las ramas dañadas por el frío y en otoño, se deben cortar las que ya han fructificado. También es necesario eliminar aquellas ramas de más de 3 años de antigüedad, manteniendo hasta 20 ramas sanas en el arbusto.
A tener en cuenta: Al realizar la poda de rejuvenecimiento, es recomendable no eliminar todos los brotes no viables de una sola vez, ya que esto podría estresar considerablemente a la planta. Lo mejor es fraccionar el procedimiento.
¿Cómo identificar las plagas y erradicarlas de manera definitiva? ¿Qué enfermedades son comunes en las grosellas y cómo combatirlas?