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Grosella Synegorye

La grosella Synegorye se originó en la región de los Urales del Sur, lo que le permitió adaptarse a las duras condiciones climáticas de su entorno. Este tipo de grosella se distingue por su tamaño generoso y su excepcional sabor. Además de ser altamente productiva, esta variedad muestra una notable resistencia a diversas enfermedades y es adecuada para su transporte.

La grosella Synegorye se cultiva principalmente en huertos domésticos y también en explotaciones comerciales debido a su alta demanda en el mercado. Su periodo de maduración es temprano, lo que permite cosechas más rápidas en comparación con otras variedades.

Esta planta se puede cultivar en una variedad de suelos, aunque prefiere aquellos que son bien drenados y ricos en materia orgánica. Es recomendable un riego regular, especialmente en épocas secas, para asegurar un crecimiento óptimo y una producción abundante.

Las grosellas pueden consumirse frescas, en mermeladas, jugos o incluso como ingrediente en postres. Su alto contenido en vitamina C y antioxidantes las convierte en una opción saludable para incluir en la dieta. Además, su sabor dulce y ligeramente ácido las hace perfectas para combinar con otros frutos o en elaboraciones culinarias.

Orígenes y desarrollo de la variedad

El grosellero negro, de nombre en honor a su lugar de crianza en los Urales, fue cultivado en Cheliábinsk en el año 2018. Su progenitor es el híbrido Oriana, que se desarrolló a partir de cuatro variedades, incluyendo Zagadka y Pamyati Vavilov.

Características, ventajas y desventajas

Aspectos positivos del cultivo de esta variedad:

Inconvenientes:

Descripción del arbusto

La grosella Synegorye se asemeja al híbrido Oriana, ya que proviene de este. Se presenta como un arbusto de tamaño medio, alcanzando entre 1 y 1.2 metros de altura. Sus ramas son rectas y tienen un tono grisáceo.

Las hojas, de tamaño intermedio y color esmeralda, son trilobuladas con bordes suavemente dentados. Las flores amarillas, de tamaño mediano, comienzan a florecer en la mayoría de las regiones durante la mitad de mayo. Los racimos son bastante densos, con la capacidad de albergar hasta 10 u 11 bayas.

Este arbusto es conocido por su resistencia a diversas enfermedades y plagas, lo que lo convierte en una opción popular para los jardineros. Además, la grosella Synegorye tiene un alto contenido en antioxidantes, lo que la hace beneficiosa para la salud. Las bayas maduras son de un color rojo intenso y tienen un sabor dulce y ligeramente ácido, ideal para consumir frescas o en mermeladas y postres.

Es recomendable plantar la grosella en un lugar con buena exposición al sol y un suelo bien drenado. Necesita riegos regulares, especialmente durante los períodos secos, para asegurar un crecimiento saludable y una producción óptima de frutos. Este arbusto también puede ser podado para estimular un crecimiento más denso y una mejor producción de bayas.

Frutas y su sabor

Esta variedad produce frutos grandes, con un peso que varía entre 5 y 6.5 gramos por baya. Los frutos negros son redondeados, presentan una piel brillante y resistente. La pulpa, de un tono verdoso y sabor jugoso, emite un aroma intenso. Las bayas se distribuyen de manera espaciada en el racimo, facilitando su recolección.

El sabor de los frutos es agridulce, con un alto contenido de vitamina C. Gracias a su piel robusta, las grosellas Synegorye son fáciles de transportar y pueden conservarse frescas en un lugar fresco a temperaturas de hasta +7 °C durante dos semanas. Además, muchas personas los utilizan en la cocina.

Maduración y producción

Las grosellas de esta variedad son de maduración media-tardía, y su recolección se lleva a cabo principalmente a principios de agosto en la mayoría de las regiones. Se caracterizan por ser autofértiles, por lo que no requieren la presencia de polinizadores. Las plantas empezarán a dar frutos por primera vez en su tercer año de vida, con un potencial de producción de hasta 5-6 kg de bayas por arbusto. Después de 1 a 2 años, se alcanzará el rendimiento óptimo.

Mantenimiento y cultivo

Durante el verano, se aconseja regar la planta una vez a la semana, utilizando un cubo de agua por cada arbusto. También se recomienda fertilizar regularmente en otoño, antes de la labranza. Se aplica nitrógeno en primavera, y a lo largo de la temporada se pueden usar fertilizantes orgánicos seguros. Esta variedad tolera adecuadamente la falta de agua, aunque la escasez prolongada puede provocar que las bayas se vuelvan poco profundas.

Para evitar que las ramas se inclinen bajo el peso de las bayas, es importante colocar soporte.


Aspectos clave para la plantación

Para plantar los arbustos de Synegorye, es ideal elegir un área soleada con suelo fértil que drene bien. Son aceptables suelos con reacciones neutras o ligeramente alcalinas; en suelos ácidos, se recomienda agregar harina de dolomita con antelación.

Los agujeros de plantación deben medir medio metro de diámetro y estar separados por 1.5 metros. Se debe colocar un drenaje de grava en el fondo, seguido de compost, arena de río, fertilizante complejo y ceniza de madera. Luego, se riega el hoyo. La plantula se coloca en el agujero en un ángulo de 45 grados, se extienden las raíces cuidadosamente y se cubre con tierra, se riega nuevamente y se corta a una altura de 25 cm.

Es importante tener en cuenta que los arbustos de Synegorye pueden beneficiarse de un acolchado con paja o astillas de madera alrededor de la base, lo que ayudará a mantener la humedad y a prevenir el crecimiento de malas hierbas. Además, se recomienda fertilizar anualmente con un fertilizante equilibrado en primavera para promover un crecimiento saludable.

También es crucial inspeccionar regularmente los arbustos para detectar posibles plagas o enfermedades. Si se observan síntomas de infección, se deben tomar medidas inmediatas, como el uso de insecticidas naturales o fungicidas adecuados. La poda anual de los arbustos ayudará a mantener su forma y promover un crecimiento vigoroso, eliminando ramas muertas o dañadas.

Dimensiones de la poda

La poda de las grosellas Synegorye se enfocará principalmente en la sanidad, para evitar el deterioro de las bayas y la aparición de enfermedades. Después de 3 a 5 años, se eliminarán las ramas viejas, dejando de 18 a 20 brotes por planta. Es fundamental tratar los cortes con un sellador de jardín. Como parte de la preparación para el invierno, se debe acolchar y labrar la base del arbusto en otoño.

No se deben acumular pilas de compost cerca de los groselleros, ni se recomienda abonar con infusiones densas de ceniza y estiércol. Además, es importante llevar a cabo la poda en los momentos adecuados, preferentemente en invierno o a finales del otoño, cuando la planta está en estado de reposo. Esto asegura menor estrés para la planta y promueve un crecimiento saludable en la próxima temporada.

La poda también debe realizarse con herramientas bien afiladas y desinfectadas para minimizar el riesgo de infecciones. Cada corte debe hacerse en un ángulo para fomentar un mejor drenaje de agua y prevenir la pudrición. Por último, es aconsejable observar los brotes que se desarrollan, seleccionando aquellos que estén sanos y fuertes, y que favorezcan una buena circulación de aire entre las ramas, lo cual es imprescindible para el desarrollo óptimo de la planta.

Enfermedades y plagas

Para el desarrollo de esta variedad, se seleccionaron solamente las plantas más resistentes. Como resultado, la variedad ha demostrado ser resistente a varias enfermedades:

Entre las plagas que afectan los frutos de Synegorye, se destacan los pulgones y los ácaros del riñón. También pueden presentarse otros problemas como la mosca de la fruta y la oruga de la grosella. Se recomienda utilizar los siguientes preparados.

¿Cómo identificar la plaga y eliminarla de manera efectiva? Para los pulgones, busca colonias en los brotes tiernos; una solución eficaz es el uso de jabón insecticida. Para los ácaros, identifica la presencia de telarañas finas; se puede aplicar aceite de neem para su control. ¿Qué enfermedades son comunes en las grosellas y cuáles son sus tratamientos? Entre las enfermedades más comunes se encuentran el oídio y la roya. El oídio se puede tratar con fungicidas a base de azufre, mientras que la roya se combate con productos específicos como los que contienen triazoles. Mantener una buena circulación de aire y una correcta higiene en el cultivo también ayuda a prevenir estas enfermedades.

Conservación y almacenamiento de la cosecha

Utiliza cajas de cartón o de madera bien ventiladas para almacenar las grosellas. Asegúrate de que los envases estén limpios y secos antes de colocar la cosecha.

Revisa la cosecha cuidadosamente, eliminando las frutas dañadas o sobresaturadas de humedad. Esto previene la propagación de moho y deterioro. Las grosellas deben estar completamente secas antes del almacenamiento; la humedad puede causar problemas graves.

Mantén las grosellas en un lugar fresco, oscuro y bien ventilado. La temperatura ideal se sitúa entre 0 y 5 grados Celsius. Un refrigerador o una bodega fresca funcionan bien para mantener la frescura.

Considera el uso de bolsas de plástico con pequeños agujeros para permitir la circulación de aire, o envases perforados. Si optas por almacenarlas a largo plazo, congela las grosellas después de lavarlas y secarlas. Este método preserva su sabor y nutrientes.

Controla regularmente el estado de las frutas almacenadas. Retira cualquier grosella que muestre signos de deterioro para evitar que afecte a las demás.

Al seguir estas recomendaciones, podrás disfrutar de grosellas frescas y en perfecto estado durante mucho más tiempo.