Albaricoque vikingo
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Albaricoque vikingo

Lienzo vikingo con nombre personalizado ..

El albaricoque de tipo vikingo es una variedad que madura tarde y tiene una notable resistencia a las bajas temperaturas invernales. Los frutos que produce son conocidos por su delicado sabor y altos valores nutritivos. Esta variedad también se distingue por su tamaño considerable y atractivo para la comercialización.

Historia de Creación de la Variedad

Esta variedad fue cultivada en el Instituto Panruso de Investigación Genética y Selección de Plantas Frutales, el cual lleva el nombre de Michurin. Fue desarrollada por los criadores de apellidos Kruzhkov, quienes tenían como objetivo la creación de una especie resistente, adaptable a diversas condiciones climáticas.

El proceso de selección se llevó a cabo durante varios años, utilizando técnicas de hibridación que permitieron combinar las mejores características de diferentes especies. Como resultado, esta variedad no solo es resistente a plagas y enfermedades, sino que también presenta una excelente calidad de fruta, tanto en sabor como en apariencia, lo que la hace atractiva para los consumidores.

Además, la variedad se ha destacado por su alto rendimiento en diversas regiones, lo que la convierte en una opción popular entre los agricultores. Con la creciente demanda de frutas de calidad, esta variedad ha jugado un papel importante en el desarrollo del sector agrícola en muchas áreas del país.

Características del Árbol

El árbol del albaricoque vikingo es de porte bajo pero amplio, alcanzando una altura de hasta 5 metros. Sus hojas son de un verde intenso y tienen extremos puntiagudos, mientras que la corteza presenta un color marrón. Las ramas jóvenes suelen tener un tono rojizo.

La floración tiene lugar entre finales de abril y principios de mayo, dependiendo de la región de cultivo. Las flores son solitarias, con un color blanco-rosado y un diámetro de aproximadamente 2,5 cm. Estas inflorescencias aparecen antes que las hojas y emanan un aroma suave. Al cabo de diez días, comienzan a formarse los frutos, que están listos para cosechar en agosto.

Los albaricoques son muy apreciados no solo por su sabor dulce, sino también por sus propiedades nutricionales. Son ricos en vitaminas A y C, así como en fibra, lo que los convierte en una excelente opción para una dieta saludable. Además, contienen antioxidantes que ayudan a combatir el envejecimiento celular.

El árbol del albaricoque vikingo es resistente a diversas condiciones climáticas, aunque prefiere climas cálidos y secos. Es importante elegir un lugar con buena exposición al sol y un suelo bien drenado para garantizar su crecimiento óptimo. También se recomienda la poda periódica para mantener su forma y estimular la producción de frutos.

Frutos y su Sabor

Los albaricoques de esta variedad son amarillos, jugosos y poseen un aroma agradable. Su tamaño es notable, promediando unos 33 gramos cada uno. La forma es esférica, con pedúnculos cortos y piel densa; la semilla se separa fácilmente de la pulpa. En cuanto a su sabor, estos albaricoques son equilibrados, siendo dulces con una ligera acidez. Su calificación de sabor es de 4.2 sobre 5.

Puede utilizarse para distintas preparaciones, como mermeladas, compotas, confituras, jugos y vinos. Asimismo, los albaricoques son un ingrediente popular en pasteles y rellenos, y también pueden ser deshidratados. Además, las semillas en su interior se pueden utilizar para la producción de mazapán.

Los albaricoques vikingo pueden conservarse frescos durante un aproximado de un mes si se mantienen en condiciones de baja temperatura y con la humedad adecuada.

Autopolinizadores y Autofructificación

La variedad de albaricoque vikingo es capaz de autofecundarse, lo que elimina la necesidad de tener que plantar ejemplares de polinizadores cercanos. Sin embargo, para optimizar la cosecha, muchos jardineros optan por plantar otras variedades que florezcan al mismo tiempo, adaptadas a condiciones climáticas afines.

Rendimiento y Madurez

Bajo condiciones climáticas favorables y un manejo agronómico adecuado, esta variedad de albaricoque puede ofrecer excelentes cosechas. En cultivos industriales, se pueden alcanzar hasta 13,5 toneladas por hectárea. La producción inicial de frutos comienza aproximadamente cuatro años después de la siembra.

Es importante señalar que los albaricoques de la variedad vikingo son susceptibles a caer prematuramente si se encuentran en situaciones climáticas desfavorables, por lo que se recomienda recoger la fruta tan pronto como madure.

Cuidado y Mantenimiento

El albaricoque vikingo prospera en áreas bien iluminadas. Posee una notable resistencia a la sequía, lo que en muchos casos permite prescindir de riegos regulares. Sin embargo, durante veranos extremadamente cálidos y secos, es esencial proporcionar riego adicional a medida que la tierra se va secando para asegurar una fructificación óptima. Para ayudar a conservar la humedad, el mulching del área alrededor del árbol es altamente beneficioso. Es igualmente esencial realizar una poda oportuna para dar forma a la copa y proteger el árbol durante el invierno.

Resistencia a la Intemperie

Una de las principales características positivas de esta variedad es su resistencia ante las heladas. El albaricoque vikingo puede soportar heladas de corta duración de hasta -35 grados Celsius. Aun así, es conveniente cuidar el uso de materiales aislantes durante la temporada invernal, dado que las fluctuaciones severas de temperatura pueden perjudicar el desarrollo del cultivo.



Aspectos Positivos y Negativos

Entre las características ventajosas de la variedad vikingo podemos señalar:

resistencia a las heladas;

abundante producción;

resistencia a la sequía;

frutos de gran tamaño;

gratas cualidades gustativas;

excelente capacidad comercial;

autopolinizante.

Sin embargo, entre las desventajas, se encuentra el riesgo de que los frutos se descompongan cuando están demasiado maduros, así como la necesidad de mantener una poda regular para controlar el crecimiento excesivo de las copas.