
Reglas para regar el tui
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Los tui presentan una copa densa que les permite liberar una considerable cantidad de humedad al ambiente. Por lo tanto, los jardineros frecuentemente se preguntan con qué frecuencia y en qué cantidad deben regar sus moreras. Para abordar esta compleja cuestión, es esencial evaluar diversos factores y consideraciones clave.
En primer lugar, es importante considerar el tipo de suelo en el cual están plantados los tui. Suelos arenosos tienden a drenar más rápidamente, lo que puede requerir un riego más frecuente, mientras que los suelos arcillosos retienen más agua y podrían necesitar menos riego.
Otro factor a tener en cuenta es la época del año. Durante los meses más cálidos, los tui pueden requerir un riego más frecuente para evitar que se estresen por la falta de agua. En cambio, durante el invierno, la necesidad de riego puede disminuir considerablemente debido a las bajas temperaturas y la humedad natural que aportan las lluvias.
Asimismo, es fundamental observar el estado de las hojas. Si las hojas comienzan a marchitarse o a amarillear, puede ser un signo de que el árbol necesita más agua. Por el contrario, un exceso de agua también puede provocar problemas como la pudrición de las raíces.

Por último, se recomienda utilizar un método de riego que minimice la evaporación, como el riego por goteo, para asegurar que el agua se utilice de manera eficiente. Con estos consejos, podrás asegurarte de que tus tui crezcan saludables y vibrantes.
Riego de los tui jóvenes
Es crucial prestar atención al volumen y la frecuencia del riego de tuya justo tras su plantación. Esto es fundamental para facilitar la adaptación del joven árbol a su nuevo entorno de manera rápida y sin complicaciones. Generalmente, las plantaciones se realizan en primavera, cuando ya no hay nieve y las temperaturas son más agradables.

Se sugiere regar aproximadamente cada siete días. Se deben aplicar entre 7 y 10 litros de agua por cada árbol. Es vital que el agua esté libre de impurezas, como el cloro. Al regar, es importante estar atento a las condiciones climáticas. Por lo tanto, en caso de lluvias abundantes, es recomendable pausar el riego durante un tiempo, ya que un exceso de humedad puede provocar problemas como la putrefacción de raíces o la aparición de enfermedades fúngicas.
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Además del riego hacia las raíces, también es necesario regar la copa del tui de manera regular. Esto ayuda a eliminar polvo y suciedad, y proporciona humedad adicional al árbol, contribuyendo a que su copa sea más densa y saludable. Este procedimiento se puede realizar utilizando una manguera equipada con un rociador a baja presión.

Si no se dispone de un rociador, se puede emplear una lámina de plástico perforada. Esta se coloca sobre la tuya, y el árbol se riega desde una manguera normal. El agua alcanzará la copa a través de los orificios. Este método de riego solo es efectivo si la temperatura se mantiene por encima de 25 grados Celsius durante varios días.

El tiempo de riego no debe exceder los 20 minutos. Esto se debe a que parte de la humedad permanece en las ramas, mientras que el resto se filtra hacia el suelo. Como se mencionó anteriormente, el riego excesivo puede tener efectos adversos.

Riego de los tui adultos
Los tui son plantas que disfrutan de la humedad, por lo que su régimen de riego debe ser supervisado a lo largo de toda su vida. Por lo tanto, el riego de un tui adulto se basa en unas sencillas pautas.
Es especialmente crucial el riego durante periodos prolongados de sequía. En este tiempo, el árbol es más vulnerable a los rayos directos del sol. Si se demora el riego, el árbol puede sufrir daños severos. Aquí hay algunas directrices importantes a seguir:

Para mayor comodidad, también se puede considerar la instalación de un sistema de riego automático.

Consejos prácticos
Para evitar que el árbol sufra por un exceso o falta de humedad, es aconsejable tener en cuenta las siguientes sugerencias prácticas.

Al seguir estas pautas y recomendaciones, los árboles de thuja obtendrán la humedad necesaria, lo que les permitirá crecer de manera óptima y mantener su atractivo visual.
- Instala un sistema de riego por goteo que proporcione agua de manera constante y no excesiva.
- Coloca una capa de mulch (mantillo) alrededor de la base del árbol para conservar la humedad del suelo y proteger las raíces de temperaturas extremas.
- Realiza un análisis del suelo para determinar su capacidad de retención de agua y ajustar el riego en consecuencia.
- Evita regar durante las horas más calurosas del día; opta por hacerlo en las primeras horas de la mañana o al atardecer.
- Observa las hojas de tu thuja; si se vuelven amarillas o marrones, puede ser señal de un problema de riego.



Errores comunes en el riego de tui
No sobre-riegues tu tui. Este error puede provocar el pudrimiento de las raíces. Asegúrate de que el suelo drene bien antes de aplicar más agua. Revisa la humedad del sustrato introduciendo un dedo; si sientes humedad a una profundidad de 2 a 3 centímetros, no es necesario regar.
Evita el riego en las horas más calurosas. La evaporación del agua puede causar que no llegue a las raíces. Riega temprano en la mañana o al atardecer, cuando las temperaturas son más frescas y el agua se absorbe mejor.
Utiliza agua a temperatura ambiente. El agua fría puede afectar a las raíces y retrasar su crecimiento. Deja el agua en un recipiente al sol durante unas horas para calentarla antes del riego.
Cuidado con el tipo de agua. El agua del grifo puede contener cloro y otros productos químicos. Si es posible, utiliza agua de lluvia o agua filtrada para enriquecer la salud de tu tui.
Ten en cuenta la frecuencia de riego. No existe un calendario rígido; el riego depende del clima, el tipo de suelo y la etapa de crecimiento del tui. Durante los meses más calurosos, aumenta la frecuencia, mientras que en invierno reduce el riego.
Observa la planta. Las hojas amarillas pueden ser señal de exceso de agua, mientras que las hojas secas indican falta de riego. Ajusta tu rutina de riego según las necesidades de la planta y su entorno.

