
Predecesores de la remolacha en el bancal
La remolacha es una planta que no tiene grandes exigencias para la rotación de cultivos. Se adapta bien después de diversos cultivos y permite cultivar muchas especies tras su cosecha. Entre los predecesores más favorables para la remolacha en el bancal se encuentran los tomates, las patatas y los pepinos. Sin embargo, esta no es una lista exhaustiva, así que vamos a examinarlos con más detalle.
Además de los cultivos mencionados, otros antecesores que pueden beneficiar el crecimiento de la remolacha son las legumbres, como los guisantes y las habas. Estas plantas fijan nitrógeno en el suelo, lo cual mejora la fertilidad del terreno. Por otro lado, evitar cultivos como la remolacha misma, la acelga y la espinaca en el mismo lugar durante varios años, ya que pueden aumentar el riesgo de enfermedades y plagas.
Es recomendable realizar un análisis del suelo antes de la siembra para determinar la necesidad de fertilizantes y asegurar un buen rendimiento. También se sugiere la práctica de la rotación de cultivos para mantener la salud del suelo y de los ecosistemas circundantes.

¿Qué cultivos permiten la siembra de remolacha?
Antes de organizar la siembra, es fundamental conocer las bases de la rotación de cultivos.

La remolacha forma parte de la familia de las amarantáceas. Sus parientes más cercanos incluyen la acelga, el amaranto, el colinabo, la celosia, la gomphrena, la espinaca y ciertas malezas comunes en huertos de la zona media, como la lipandra, la mari y la hornwort.
Todas estas especies son consideradas vecinas poco amigables y predecesores inadecuados.
Mejores precursores para el cultivo.
Al sembrarse en primavera, casi todas estas plantas estarán listas para ser cosechadas en un período breve, de aproximadamente 1 a 1.5 meses.
Además, hay otros precursores que, aunque no son perfectos, son aceptables. No todos son los más recomendables, pero funcionan adecuadamente.

Las fresas, por ejemplo, son reconocidas como un cultivo problemático, ya que no favorecen a otros cultivos. Generalmente, las fresas se plantan en el mismo lugar durante un período de 2 a 4 años y agotan el suelo, a pesar de la fertilización. Según lo observado, las áreas donde crecieron fresas son ideales para el cultivo de raíces. No obstante, es esencial que el suelo esté bien enriquecido con humus o compost.
En términos de requisitos nutricionales, la remolacha tiene un desempeño inferior junto al maíz, es dudosa con las patatas y las cebollas, pero se lleva bien con el apio, las judías, los tomates y las espinacas. Para sembrar remolacha en invierno, lo ideal es cultivarla en terrenos donde previamente hayan crecido tomates, pepinos, cebollas, pimientos y patatas. En lo que respecta a la estructura del suelo, es preferible que la remolacha se siembre después de puerros, lechugas, colirrabanos, pepinos y guisantes. Estas plantas ayudan a aflojar el suelo, mientras que la remolacha tiende a compactarlo en combinación con tomates o perejil de raíz.
Precursores perjudiciales
Aparte de las especies de la familia del amaranto, no se recomienda plantar remolacha después de la col tardía o de media maduración. Estas son las únicas hortalizas que presentan una relación hostil con la remolacha, la cual puede verse seriamente afectada si se cultiva en sus camas.

Existen diversas razones para evitar estas combinaciones.

No es recomendable sembrar remolacha después de la misma. A veces, se sugiere que no se debe plantar remolacha tras las zanahorias, al ser ambas hortalizas bastante similares. En cuanto a sus requerimientos nutricionales, hay un cierto superposición, aunque no es total, y los insectos perjudiciales que afectan a cada cultivo son muy distintos. Por ello, las zanahorias son un precursor aceptable para la remolacha. Algunos sideratos que no deben sembrarse antes de la remolacha incluyen colza, alfalfa, altramuz, veza y otras leguminosas, debido a la mayor probabilidad de infestación por nematodos, y como el algodoncillo, el trébol y las lentejas. El maíz tampoco es la opción más adecuada.
Aún existen contradicciones en la información sobre la compatibilidad entre diferentes cultivos. Entre los investigadores no hay un consenso claro en cuanto a la compatibilidad de tomates y pepinos, o de patatas y coles. La remolacha, al ser una planta bastante tolerante, ha sido estudiada muy poco. La interacción entre las plantas es compleja y, en gran medida, se aconseja experimentar dentro del propio entorno del huerto.

Entre los cultivos conflictivos para la remolacha encontramos: zanahorias, guisantes y otras leguminosas, además de las patatas. El resultado puede depender también de las variedades elegidas, las condiciones climáticas, las técnicas de cultivo y las características del terreno.
Consejos adicionales para exitosos cultivos de remolacha:
- Es importante seleccionar un suelo bien drenado y rico en materia orgánica.
- Se aconseja una rotación de cultivos: seme remolacha en un lugar diferente cada temporada.
- Monitorea regularmente tu cultivo para identificar posibles plagas o enfermedades.
- Puedes enriquecer el suelo con compost o estiércol bien descompuesto antes de plantar.
- La remolacha se beneficia de una cubierta de mulching para mantener la humedad del suelo y suprimir las malas hierbas.
Realiza pequeñas pruebas en tu huerto para conocer qué plantas son más compatibles y elige las que mejor se adapten a tu clima y suelo.
¿Es viable sembrar remolacha tras otra remolacha?
Una de las normas fundamentales de la rotación de cultivos es evitar cultivar la misma especie en el mismo terreno durante varios años consecutivos. Las repeticiones pueden conducir al desgaste del suelo, y los rendimientos tienden a disminuir con el paso del tiempo. Además, las plagas específicas de las hortalizas pueden volverse activas en el sustrato. La remolacha exige su nutrientes, y puede verse afectada por diversas enfermedades como fomósis, oídio, nudo en la raíz, peronosporosis, moscas de la remolacha, gorgojos de la remolacha, y chinches. Se sugiere que la remolacha no se siembre en el mismo lugar más de una vez cada 3 a 4 años.

Esta temporalidad se debe no solo a la degradación de la composición del suelo. Cada planta se desarrolla en un entorno específico y muchas de ellas generan toxinas a través de sus raíces, denominadas alelopatinas, que pueden inhibir el crecimiento de otros ejemplares de una misma especie. Distintos cultivos presentan diferentes sensibilidades a estas toxinas. Por ejemplo, bien a través de judías, maíz y puerros, pero mal con zanahorias, coles, rábanos, calabazas, perejil y apio. Tanto las espinacas como la remolacha son malas compañeras.
Una de las razones que favorecen el crecimiento exitoso y productivo de la remolacha en un mismo sitio es la siembra mixta. Otras plantas pueden absorber las secreciones de raíz de la remolacha y beneficiarse de su presencia.

Si se necesita cultivar remolacha en la misma área durante varios años consecutivos, se debe alternar con eneldo, lechuga de hoja, rábanos, ensaladas de col y colinabo.
Si es absolutamente necesario realizar un monocultivo de remolachas, se deben prevenir posibles problemas de antemano.

Para protegerse de las enfermedades fúngicas, se puede usar “Fitosporin”, y para combatir plagas, una mezcla de jabón y pimienta negra molida (10 g de jabón y 1 cucharada por cada 10 litros de agua). La remolacha, cultivada en la misma área, requiere un alto nivel de atención agronómica. Es vital realizar desmalezado, riego, fertilización y atención regular.
Es suficiente con recordar algunas pautas para no confundirse al crear un plan de rotación de cultivos. La remolacha no debe ser sembrada después de ella misma, ni después de coles, ni, en general, tras cultivos que agoten fuertemente el suelo. La remolacha prospera especialmente bien después de las solanáceas, las calabazas y los cultivos verdes.


