Cereza Rechitsa
La variedad de cereza Rechitsa ha sido un éxito entre los cultivadores durante dos décadas gracias a su alto rendimiento. Esta especie es conocida por su gran producción de frutos y por la rapidez con la que estos maduran. En la gastronomía, las cerezas son muy apreciadas, pudiendo ser disfrutadas tanto frescas como tras un proceso de cocinado.
¿Quién creó la variedad y cuándo?
En 1993, el Instituto Panruso de Investigación del Altramuz recibió la tarea de desarrollar una variedad de cerezos que fuera muy productiva y poco exigente. M. Kanshina lideró el proceso de creación, que se extendió por varios años. Para ello, se utilizó la variedad Bryanskaya rosa como base.

En 2001, los científicos lograron finalizar su trabajo y obtener esta nueva variedad, que ese mismo año fue registrada oficialmente. Originalmente, se tenía pensado cultivarla en la región central de Rusia, pero en la actualidad se ha extendido por el suroeste, oeste y sur del país.

Descripción del árbol
El cerezo Rechitsa es un árbol de tamaño mediano, con un follaje denso y una copa frondosa con forma piramidal. Las hojas son de un verde brillante, ovaladas y alargadas, con una nervadura central visible. Se adhieren a las ramas mediante un pecíolo largo y robusto. Desde un tronco central fuerte surgen ramas rectas y de grosor moderado, de color amarillo-oliva. Las yemas se encuentran en ángulo respecto a los brotes, son ovaladas y tienen una forma similar a un huevo.
Un árbol adulto, bien cuidado, puede alcanzar entre 3 y 3,5 metros de altura. Su crecimiento anual es moderado, con un incremento de entre 15 y 20 cm cada año. La floración ocurre a finales de primavera, cuando el árbol se adorna con grandes flores simples de pétalos blanquecinos con un toque amarillento. Algunos de los botones florales se agrupan, formando pequeñas inflorescencias, y todos los ovarios se presentan en brotes ramificados.
El cerezo Rechitsa es conocido por su resistencia a diversas condiciones climáticas, prosperando en suelos bien drenados y ricos en materia orgánica. Es importante asegurarse de que el árbol reciba suficiente luz solar, al menos 6 horas al día, para maximizar su producción de flores y frutos. La polinización es crucial para la fructificación; por lo tanto, se recomienda plantar varias variedades de cerezos cercanas para mejorar el rendimiento. En cuanto al cuidado, es fundamental realizar podas anuales para mantener su forma y estimular el crecimiento saludable de nuevas ramas.

Características y sabor de los frutos
Los frutos del cerezo Rechitsa son de un tamaño considerable. El peso promedio de una baya en su madurez técnica oscila entre 4,9 g y 5,8 g. En cuanto a su forma, las cerezas son redondeadas, sin imperfecciones ni hendiduras. Tienen una piel brillante, fina y robusta, y todas las frutas tienen un tamaño bastante uniforme, lo que permite que su apariencia comercial se mantenga durante mucho tiempo, facilitando su transporte.
Cuando alcanzan su madurez técnica, las cerezas adoptan un color rojo oscuro, casi negro, sin manchas ni inclusiones. Cada ovario alberga entre 5 y 6 frutos. Su pedúnculo es largo y resistente, lo que permite que las bayas permanezcan en las ramas durante un tiempo considerable una vez maduras. La pulpa es de un rojo oscuro, densa, carnosa, jugosa y con un aroma dulce y placentero; el toque amargo es casi imperceptible. La semilla se separa con facilidad de la pulpa, y al desprenderse del pedúnculo, la baya no se daña. En cuanto a la calidad del sabor, se le otorgan 4,5 puntos sobre 5.
Periodo de madurez y producción
La variedad Rechitsa se considera de maduración media, ya que empieza a dar frutos entre el quinto y sexto año de vida. La producción es regular, abundante y anual, y todas las cerezas maduran prácticamente al mismo tiempo. Las bayas, incluso con luz solar, no se caen durante un periodo de 10 a 14 días. El pleno desarrollo de las cerezas ocurre entre mediados y finales de julio. Esta variedad tiene un rendimiento relativamente alto, logrando hasta 30 kg por árbol y más de 146 quintales por hectárea, según los testimonios de los cultivadores.
Con el fin de mejorar la producción, se aconseja asegurar una polinización adecuada y oportuna. Para ello, se recomienda plantar alrededor del cerezo algunas variedades como Ovstuzhenka, Odritsa o Iput. Es ideal mantener una distancia mínima de 4 metros entre las plantas, y también se puede considerar plantar diversas variedades de hierbas melíferas que atraigan polinizadores como abejas y otros insectos.
Cuidado y cultivo
Los especialistas sugieren adquirir plantones de cerezo Rechitsa únicamente en fuentes de confianza, donde el personal pueda proporcionar un certificado de calidad. Es recomendable optar por árboles con un sistema radicular bien desarrollado. Generalmente, estos son más robustos y saludables. Si se planea transportar la plántula a largas distancias, se recomienda regar el sustrato del recipiente con agua tibia antes del transporte y proceder a plantar tan pronto como se llegue a casa.
La siembra debe realizarse exclusivamente en primavera, después de que toda la nieve se haya derretido y el suelo esté caliente por la exposición al sol. Es preferible adquirir plántulas de no más de 2 años de edad, dado que ya contarán con un sistema radicular parcialmente formado y una inmunidad más robusta. Los cerezos se desarrollan bien en compañía de ciruelos, madreselvas o cerezos. El lugar de cultivo debe estar protegido de vientos y avalanchas de nieve. Además, es preferible elegir zonas iluminadas, ya que las cerezas tardan más en crecer a la sombra. El árbol debe plantarse en un leve montículo, que se puede crear añadiendo tierra en el lugar.

La profundidad del hoyo para plantar debe ser de al menos 60-65 cm. En el fondo se debe colocar material de drenaje como grava, arcilla expandida, piedras trituradas o restos de ladrillo. Esto ayuda a evitar el encharcamiento. Después, se debe añadir tierra fértil hecha de tepes, compost y superfosfato sobre el drenaje. La plántula se coloca en el montículo y se rellena el hoyo con tierra para que el cuello de la raíz quede al exterior. Es vital compactar el suelo para evitar la formación de bolsas de aire. Tras la siembra, se aconseja crear un círculo de protección alrededor del árbol y acolchar con aserrín o paja, que ayudará a proteger las raíces del frío durante heladas repentinas.
El cuidado posterior implica asegurarse de que la planta reciba riego regular y fertilización. Además, los expertos recomiendan realizar labores de aireación del suelo de forma sistemática, especialmente si se riega con frecuencia. Es imprescindible rociar los árboles con insecticidas y fungicidas para prevenir enfermedades de origen viral, bacteriano o fúngico, y llevar a cabo la poda sanitaria de manera regular.
Para mejorar la cosecha, se aconseja realizar un análisis del suelo antes de la siembra para definir las necesidades específicas de nutrientes. La aplicación de abonos orgánicos como estiércol o humus puede enriquecer el suelo. También es importante monitorear la actividad de plagas, especialmente ácaros y pulgones, y actuar rápidamente si se detectan. Los cerezos son susceptibles a enfermedades como la gomosis, por lo que mantener un cuidado preventivo es clave para asegurar su salud y productividad.
Finalmente, el riego debe ser suficiente, pero no excesivo; es preferible regar en la mañana o al atardecer para evitar la evaporación rápida del agua. Durante el periodo de floración, es crucial prestar atención a las condiciones climáticas, ya que las heladas tardías pueden dañar las flores y afectar la producción de frutos. Un poco de atención al clima y cuidado adecuado garantizará que tu cerezo Rechitsa prospere y produzca deliciosas cerezas durante muchos años.
Ventajas y desventajas
La Cereza Rechitsa es una variedad que se caracteriza por ser relativamente fácil de cultivar, y tiene múltiples beneficios:

elevada resistencia a la sequía y a las heladas;
producción constante y generosa;

maduración simultánea de toda la producción;
buena conservación de su apariencia comercial;

buenas propiedades ornamentales de las plantas;
producción elevada;

mínimos requerimientos de cuidado;
tamaño y sabor atractivo de los frutos;

diversidad en el uso de las frutas maduras en distintas áreas.
Las desventajas son prácticamente inexistentes, según la mayoría de los horticultores, ya que, gracias a la estructura del árbol, no es necesario llevar a cabo una poda frecuente de la copa.
Además, la Cereza Rechitsa es conocida por su resistencia a diversas plagas y enfermedades comunes, lo que reduce la necesidad de tratamientos químicos. Su polinización es también efectiva, lo que favorece una buena producción.
Una ventaja adicional es que esta variedad se adapta bien a diferentes tipos de suelos, aunque prefiere suelos bien drenados y fértiles. Esto la convierte en una opción versátil para diversos climas y entornos de cultivo.
Asimismo, los frutos de la Cereza Rechitsa son ideales para la elaboración de mermeladas, jaleas y bebidas, aumentando así su valor comercial y atractivo para los consumidores.


