
Duke Belleza del Norte

Para aquellos jardineros indecisos sobre qué tipo de cultivar, ya sea cereza o guinda, es recomendable considerar los duques, también conocidos como cerezas guinda. Estas plantas han integrado las características más destacadas de ambas variedades, lo que las convierte en una elección popular. Una de las variedades más destacadas es la Belleza del Norte.
La Belleza del Norte es conocida por su resistencia al frío, lo que la hace ideal para climas más fríos. Además, esta variedad presenta un sabor dulce y jugoso, perfecto tanto para el consumo fresco como para la elaboración de mermeladas y postres. Para obtener los mejores frutos, se recomienda plantar estas cerezas en suelos bien drenados y ricos en nutrientes, asegurando suficiente espacio para su crecimiento.
Es importante prestar atención a su riego, especialmente durante los primeros años de crecimiento, y protegerlas de enfermedades comunes como la monilia y el oídio. Con el cuidado adecuado, los árboles de Belleza del Norte pueden comenzar a producir frutos en tan solo 3 a 4 años, ofreciendo cosechas abundantes y deliciosas durante la temporada de verano.
Origen de la variedad
No se dispone de información precisa acerca del criador que creó esta variedad ni acerca de la fecha exacta de su desarrollo. Se sabe, sin embargo, que se originó a través del cruce entre la cereza Vladimirskaya temprano y la cereza Winkler blanca.
Descripción del árbol
Este árbol presenta un tamaño moderado, alcanzando entre 2,5 y 3 metros de altura. Su copa tiene una forma piramidal, bastante amplia y extensiva. Las hojas son de gran tamaño, obovadas y con una textura mate, de un verde oscuro, mientras que los pecíolos presentan un tono rojizo.
Es conocido por su resistencia a diferentes condiciones ambientales, lo que lo hace ideal para jardines y parques. Además, este árbol es valorado no solo por su sombra, sino también por su capacidad para atraer aves y polinizadores, contribuyendo así a la biodiversidad local. Su floración ocurre en la primavera, cuando se cubre de pequeñas flores que son muy apreciadas por su fragancia.
Algunos cultivadores también utilizan sus hojas en la medicina tradicional, debido a sus supuestos beneficios para la salud. Sin embargo, es recomendable consultar con un especialista antes de su uso.

Características y sabor de las frutas
La principal distinción de sus frutos es su considerable tamaño. Cada baya mide aproximadamente 25 mm de altura y 30 mm de ancho, con un peso que oscila entre 8 y 10 gramos. Estas frutas se sostienen en pedúnculos gruesos que pueden alcanzar hasta 45 mm de longitud. Tienen una forma similar a un nabo y un color distintivo de rosa pálido. La piel es lisa, brillante y elástica. Cada fruto contiene un hueso de tamaño mediano que se puede separar fácilmente de la pulpa.
La pulpa es amarillenta y muy jugosa, con un jugo claro y translúcido. Su sabor es dulce y refrescante, con un ligero toque ácido al final. Además, estas frutas son una excelente fuente de vitaminas y antioxidantes, lo que las convierte en una opción saludable para incorporar en la dieta diaria.
Es recomendable recolectar las frutas con el pedúnculo intacto, evitando arrancarlas. El transporte debe ser rápido, dado que su capacidad de conservación no es óptima. En el hogar, se pueden guardar en el refrigerador sin necesidad de lavarlas primero, con una duración de aproximadamente 14 días. Estas bayas se pueden consumir frescas o utilizar para preparar compotas, refrigerios, cocteles y diversas bebidas. Algunas personas aprovechan la fruta para hacer mermeladas, rellenos dulces para pasteles, vino casero, tinturas y frutas confitadas, y también son aptas para la congelación.

Es interesante notar que el consumo regular de estas frutas puede contribuir a la mejora de la salud digestiva debido a su alto contenido de fibra. Además, su capacidad para hidratar el cuerpo las hace ideales para los días calurosos. Para aquellos que disfrutan de la cocina, experimentar con estas frutas en platos salados como ensaladas o salsas puede proporcionar un sabor único y exótico.
Auto-polinización y polinizadores
La Belleza del Norte es autofértil, lo cual no sorprende, ya que todos los duques poseen esta característica. Sin embargo, para que el árbol produzca frutos abundantes, resulta esencial plantar variedades de cerezas o guindas cercanas que florezcan al mismo tiempo.
Además, los polinizadores juegan un papel crucial en la producción de frutas de alta calidad. Las abejas, por ejemplo, son fundamentales para transferir el polen entre las flores, lo que favorece la fertilización y, por ende, la formación de frutos. Es recomendable fomentar la presencia de estos insectos mediante la plantación de flores autóctonas y evitando el uso excesivo de pesticidas. De esta manera, se puede asegurar no solo una mejor cosecha, sino también un ecosistema más saludable.
Por último, la polinización cruzada puede aumentar la calidad y cantidad de la producción de fruta. Por eso, si se tienen diferentes variedades de cerezas en el huerto, se recomienda alternarlas o plantarlas en grupos, lo que facilitará el acceso de los polinizadores y mejorará los resultados de la cosecha.
Madurez y rendimiento
Este árbol tiene un ciclo de maduración temprano, con sus frutos listos para cosechar a inicios de junio. La producción de frutos comienza entre el tercer y cuarto año, categorizando a la Belleza del Norte entre las variedades de cosecha temprana. La capacidad de producción es alta, alcanzando alrededor de 15 kilogramos por planta.
Cuidados y cultivo
Se recomienda plantar las cerezas a inicios de la primavera, aunque es recomendable preparar los huesos en otoño. El esquema de plantación es similar al de cualquier cereza o guinda, con la particularidad de que no se debe enterrar el cuello de la raíz. Tras la siembra, es importante regar el árbol con alrededor de 20 litros de agua. Si se están plantando varios ejemplares, se debe dejar un espacio de entre 4 y 5 metros entre ellos.

Las plantas jóvenes requieren riego semanal con cantidades moderadas de agua, disminuyendo la frecuencia a medida que crecen. Un árbol adulto debe ser regado varias veces al año, de acuerdo con las condiciones climáticas, con 20-40 litros por planta.
La variedad Duke no exige una labranza frecuente; basta con hacerlo un par de veces por temporada. Sin embargo, la aplicación de mulch es recomendable, ya que ayuda a proteger las raíces del calor excesivo.
No es necesario realizar un abonado regular en la Belleza del Norte. Los nutrientes se deben añadir al momento de la plantación, y posteriormente el cerezo crecerá sin fertilizantes adicionales. Esta variedad se adapta bien a suelos con un nivel medio de nutrientes, y solo se recomienda abonar si se observan signos de deficiencia en la cosecha.
La poda debe realizarse de inmediato después de plantar. Es preferible cortar el árbol joven a una altura de 60 cm y acortar las ramas esqueléticas en aproximadamente un tercio. Además, se debe limitar la poda a las intervenciones sanitarias y al aclareo de las copas. Los árboles que ya tienen más de cinco años de vida deben ser rejuvenecidos.
Enfermedades y plagas
La Belleza del Norte presenta buena resistencia a enfermedades. Sin embargo, durante las épocas de lluvias, el cultivo puede ser susceptible a la roya. En caso de granizadas severas, existe el riesgo de que los frutos se pudran. Las plagas más comunes que afectan a esta variedad son la chicharrita y la mosca del cerezo.

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Ubicación y características del suelo
El cerezo del norte prefiere la luz solar, aunque lo ideal es que esta sea filtrada. Crece óptimamente en terrenos altos o llanuras donde las aguas subterráneas se encuentran a una profundidad de dos metros o más. Es fundamental cultivar este cerezo en suelos de buena calidad y no ácidos. Tipos de suelo adecuados incluyen margas, arcillas arenosas y chernozems. Un exceso de fertilidad puede ser perjudicial, por lo que es mejor optar por un nivel medio.

Pros y contras
La Belleza del Norte se distinguiendo por los siguientes puntos fuertes:
excepcional rendimiento;
bajo crecimiento (facilidad de cuidado y poda);
alta producción de frutos;
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agradable color y sabor de las frutas, versatilidad en su uso;

gran resistencia al frío;
facilidad de mantenimiento;

no presenta agrietamiento en los frutos maduros;
maduración temprana y rápida recolección de la cosecha;
prolificidad;
buen nivel de resistencia a enfermedades y plagas.
Entre las desventajas se encuentran la limitada conservación y transporte de los frutos. Adicionalmente, las cerezas necesitan ser polinizadas.
Consejos para la cosecha y almacenamiento
Realiza la cosecha de la Duke Belleza del Norte en el momento óptimo, cuando las frutas hayan alcanzado su madurez plena. Busca un color uniforme y una textura firme al tacto. Utiliza tijeras de podar para evitar dañar la planta; corta el tallo a unos 2-3 cm de la fruta.
Al recolectar, evita exponer la cosecha a la luz solar directa durante largos períodos. Coloca las frutas recolectadas en cajas o cestas que permitan la circulación de aire. Esto previene la acumulación de humedad, que puede causar moho.
Almacena las frutas en un lugar fresco y seco. La temperatura ideal oscila entre 10 y 15 grados Celsius. Si tienes espacio en el refrigerador, considera optar por esta opción, pero asegúrate de que las frutas estén secas antes de su almacenamiento.
Utiliza papel envolvente para las frutas más delicadas, esto ayudará a absorber la humedad y evitar contactos que puedan causar golpes. Inspecciona regularmente las cajas y retira las frutas que presenten signos de deterioro para prevenir su propagación.
Si decides congelar la cosecha, asegúrate de lavar y secar las frutas completamente. Corta en porciones si es necesario y colócalas en bolsas de congelación, eliminando el aire antes de sellarlas. De esta manera, conservarás su sabor y textura durante más tiempo.

