
Manzano Excelente
El título de esta notable variedad de manzana es alentador. Sin embargo, transformar expectativas en realidades requiere un manejo adecuado y especializado. Vamos a explorar las características de su cultivo y los detalles sobre su cuidado.

Origen y periodo de cultivo
No es posible rastrear su historia a través del Registro Estatal de Agricultura. No obstante, referencias externas sugieren que el creador de esta variedad fue L. A. Kotov, quien llevó a cabo su investigación en la estación de cría de horticultura en Sverdlovsk. La variedad se obtuvo mediante la hibridación de Anís púrpura con una variedad sin nombre, número 2-74.
Se trata de árboles de tamaño mediano que muestran un desarrollo excepcional. Estos árboles son conocidos por su resistencia a diversas plagas y enfermedades, lo que los convierte en una opción popular entre los cultivadores. El periodo de cultivo óptimo se extiende desde la primavera hasta principios de otoño, siendo crucial proporcionarles suficiente riego y nutrientes durante las etapas de crecimiento.
Además, se ha demostrado que la variedad es altamente apreciada por su calidad de fruto, que es dulce y aromático, ideal para la producción de aceites esenciales y culinarios. Para obtener los mejores resultados, se recomienda realizar podas regulares que favorezcan la circulación de aire y la exposición a la luz solar.

Características del árbol
La copa de un manzano de 3 metros se presenta en forma de una simple y redondeada. Las hojas son de tamaño medio, con un contorno ovalado y bordes aserrados.

La estructura de la corona demuestra una notable resistencia y estabilidad. El árbol puede alcanzar hasta 3 metros de circunferencia, floreciendo principalmente en mayo, aunque el periodo exacto de floración depende de las condiciones climáticas.
El manzano (Malus domestica) es conocido por su capacidad para adaptarse a diferentes tipos de suelo, aunque preferentemente crece en suelos bien drenados y ricos en materia orgánica. Este árbol frutal tiene un ciclo de vida que puede extenderse por más de 50 años, y es un símbolo en muchas culturas por su valor nutricional y sus propiedades medicinales. Las flores del manzano son de color blanco o rosa y atraen a diversas especies de polinizadores, como abejas y mariposas, que son cruciales para la producción de fruta. Es importante mantener el árbol podado correctamente para fomentar un crecimiento saludable y mejorar la calidad de la cosecha.
Características y sabor de la fruta
Las manzanas de esta variedad poseen un alto nivel de calidad en el consumo. No solo se disfrutan frescas, sino que también son utilizadas para:

Conservas;
Compotas;
Mermeladas;
Elaboración de jugo;

Soja.
Con estas múltiples aplicaciones culinarias, la fruta se distingue por su color amarillo con un leve rubor rojizo y marcadas motas de un tono frambuesa. Su forma es redonda y su peso promedio es de unos 200 g, considerando que los frutos son considerablemente grandes.

La cáscara es densa y protege una pulpa dulce que no solo se caracteriza por su dulzor, sino también por su jugosidad y una textura de grano fino. Su color es agradablemente blanco. La cosecha se puede almacenar por un periodo que varía entre 30 y 45 días.

Producción y maduración
El manzano extraordinario es conocido por ser altamente productivo. Además, tiene la capacidad de dar frutos rápidamente, permitiendo ver manzanas en tan solo el tercer o quinto año después de la plantación. La recolección se realiza a inicios del otoño, con una maduración que ocurre principalmente a mediados de septiembre. Los árboles producen frutas anualmente, con una cosecha promedio de 70-80 kg por planta.

Mantenimiento y cultivo
Esta variedad es adecuada para climas extremos, pudiendo resistir temperaturas que descienden hasta -35 grados Celsius. La fertilización del suelo es crucial para un desarrollo óptimo. En suelos deficientes, será necesario añadir una adecuada cantidad de abonos, tanto orgánicos como minerales.
El riego solo se debe realizar durante periodos secos. Bajo condiciones climáticas normales, la planta tiene la capacidad de suplir la falta de agua gracias a su desarrollado sistema radicular. Debe regarse exclusivamente en la zona de las raíces, evitando que el agua llegue a las partes aéreas del árbol.

La poda es esencial para mantener la salud del manzano y se realiza en primavera y otoño, según sea necesario. Para prevenir la pudrición de los cortes, es recomendable tratarlos con barniz para jardinería, aunque algunos jardineros prefieren usar una solución de permanganato. También, al blanquear el tronco, se puede limitar la propagación de microorganismos nocivos.
Para evitar que el árbol se vea afectado por enfermedades fúngicas, se sugiere aplicar sulfato de hierro. Este tratamiento debe hacerse en primavera y otoño, utilizando una concentración del 7% en la solución acuosa. En primavera, se puede reducir esta concentración a un 1%.
¿Qué enfermedades pueden afectar a los manzanos? ¿Cómo identificar sus síntomas? ¿Cuál es el tratamiento adecuado contra plagas?
Entre las enfermedades más comunes que pueden afectar a los manzanos se encuentran el mildiu, el oídio y la pudrición de la raíz. El mildiu se puede reconocer por manchas amarillas en las hojas, mientras que el oídio se manifiesta como una capa blanca en la superficie de las hojas. La pudrición de la raíz suele provocar el amarillamiento y caída prematura de las hojas, junto con un debilitamiento general de la planta.
Para tratar estas enfermedades, es fundamental realizar una buena rotación de cultivos y mantener una buena circulación de aire entre las plantas. El uso de fungicidas específicos en el momento adecuado también puede ser eficaz. En el caso de plagas, como pulgones y orugas, se pueden usar insecticidas naturales como el jabón potásico o la tierra de diatomeas para controlar la población sin dañar el árbol ni el medio ambiente.
Es recomendable realizar inspecciones periódicas para detectar problemas a tiempo y actuar de manera preventiva, asegurando así un crecimiento saludable de los manzanos.
Pros y contras
La destacada resistencia a las heladas de esta planta es sin duda un gran beneficio. En condiciones óptimas, es posible obtener una cosecha abundante. El cuidado de esta variedad no es complicado, lo cual también resulta atractivo para los jardineros, aunque su resistencia a enfermedades como la parsha puede ser considerada relativamente baja.

