Tomate Kulema
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Tomate Kulema

Al seleccionar tomates para cultivar en el jardín o invernadero, muchos optan por variedades versátiles, ya que el tomate es ideal para conservación invernal, se añade a ensaladas frescas y se utiliza en el procesamiento. Además de las variedades tradicionales, existen innovadoras opciones que destacan no solo por su productividad sino también por sus excelentes características de sabor. Un ejemplo es el tomate Kulema, que se distingue por sus buenas cualidades y altos índices de rendimiento.

El tomate Kulema es conocido por su piel brillante y su color rojo intenso, lo que lo hace muy atractivo. Posee un sabor equilibrado, combinando dulzura y acidez, lo que lo convierte en una excelente opción para ensaladas y platos frescos. Su carne es firme, lo que permite un buen manejo durante la cosecha y el transporte, reduciendo el riesgo de daños.

Esta variedad es particularmente resistente a diversas enfermedades, como el moho y la pudrición apical, lo que facilita su cultivo incluso en condiciones menos favorables. Se recomienda plantarlo en un suelo bien drenado y rico en nutrientes, asegurando que reciba suficiente luz solar durante el día para maximizar su crecimiento.

Tomate Kulema: características y más.

Para obtener los mejores resultados, se aconseja regar regularmente y aplicar un fertilizante balanceado cada varias semanas. Con el cuidado adecuado, los tomates Kulema pueden producir frutos abundantes y de alta calidad, ideales para el consumo familiar o incluso para la venta en mercados locales.

Origen de la variedad y año de creación

La variedad Kulema es un tomate reciente, perfeccionado al máximo, que se introdujo en 2022. Su desarrollo tuvo lugar un año antes por un grupo de criadores en Siberia. Su creador es la agencia agrícola “Semillas de Altai”.

Este tipo de hortalizas se puede cultivar en parterres y en invernaderos. Gracias a su excelente adaptación a diferentes climas, el tomate Kulema es apto para regiones del sur, del norte y del centro del país.

Ventajas y desventajas

Cada variedad presenta sus pros y contras que es importante conocer al planear una siembra. Kulema tiene diversas ventajas.

No se han encontrado desventajas significativas en Kulema. Sin embargo, los cultivadores novatos pueden enfrentar ciertos desafíos, como dar forma adecuada a las plantas, ligarlas y proporcionar soporte. Además, los tomates maduros no son resistentes al transporte de largas distancias.

Características de la planta

El tomate Kulema es de tipo determinante y cesa su crecimiento de manera natural al alcanzar entre 9 y 10 racimos de frutos. Se clasifica como de crecimiento medio, con una altura que varía entre 65 y 95 cm. En el jardín, suele medir de 65 a 70 cm, mientras que en invernaderos puede alcanzar hasta un metro. La planta se caracteriza por sus robustos tallos, frondosa y brillante hoja verde esmeralda, un sistema radicular fuerte y una inflorescencia compleja. Es interesante notar que las hojas de este tomate son similares a las de la patata, careciendo de una pubescencia notable y mostrando venas marcadas. Durante la fructificación, las ramas con los racimos de frutos tienden a inclinarse hacia el suelo, lo cual le da el nombre de Kulema.

Los frutos se desarrollan en racimos bien formados, que cuelgan a una distancia de 1 a 2 hojas. El primer racimo se forma por encima de 6 a 8 hojas, y cada planta produce de 3 a 6 inflorescencias en promedio.

Si bien el productor indica que no es necesario podar o ceñir el arbusto, en la práctica es diferente, ya que es recomendable atar los tallos para evitar que se deformen por el peso de los frutos. Asimismo, los arbustos deberían ser pasados a través de una técnica de pasynkovanie. Para optimizar el rendimiento, es preferible mantener una forma adecuada. Generalmente, en cultivo al aire libre, se recomienda hacerlo con 1-2 tallos, mientras que en condiciones de invernadero se puede optar por 3-4 tallos.

Frutos, su sabor y usos

El tomate Kulema se clasifica como de frutos grandes. Generalmente, cada tomate pesa entre 170 y 250 g, aunque en ocasiones se pueden cosechar ejemplares que alcanzan los 350-400 g. En climas cálidos, los tomates tienden a ser un poco más pequeños, pesando entre 130 y 150 g, mientras que en climas más fríos superan los 170 g. Su forma es redondeada, con ligeras nervaduras en la parte del tallo y un intenso color rojo. La piel es delgada, brillante y elástica, con buena resistencia a fisuras y deformaciones.

Bajo su fina cáscara, se encuentra una pulpa tierna, carnosidad mediana, muy jugosa y con un perfil de sabor pronunciado. Dentro de cada fruto pueden encontrarse de 2 a 4 cámaras de semillas. El sabor es exquisito, combinando un notable dulzor con una leve acidez que se acentúa con la maduración completa. El contenido de azúcares se sitúa en 3-4, mientras que la acidez apenas alcanza 2. Su destacado sabor se complementa con un aroma fresco y punzante.

La versatilidad de esta variedad la hace adecuada para ensaladas frescas, para la industria conservera, en encurtidos y para su conversión en salsas, ketchups y aderezos. En cuanto a conservas, son más adecuadas para ser procesadas en rodajas o en trozos, ya que no son aptos para la conserva en piezas enteras. Además, este tipo de tomate es adecuado para la congelación.

Maduración y rendimiento

Kulema es una variedad de maduración media, con un ciclo vegetativo que abarca entre 110 y 120 días. La fructificación se extiende a lo largo del tiempo, permitiendo que la cosecha se realice en varias etapas. Los primeros tomates listos para cosechar generalmente aparecen a mediados de julio, y la maduración continúa hasta principios de otoño. El pico de producción se da en la primera quincena de agosto.

Si es necesario, los tomates pueden recogerse antes de su maduración completa y almacenarse en el interior para madurar. Las frutas de color leche que se cosechan maduran en 2-3 semanas, las de color marrón en 7-10 días y las de color rosa tardan alrededor de 5 días en alcanzar la madurez.

A pesar de que la piel resistente y elástica le confiere cierta durabilidad, los tomates no soportan bien el transporte de largas distancias. La firmeza es buena, sin embargo.

Esta variedad se considera altamente productiva, ya que, en promedio, cada planta puede llegar a producir entre 2 y 3 kg de frutos por temporada. Con el manejo adecuado, es posible cosechar entre 8 y 11 kg de tomates sabrosos y aromáticos de cada metro cuadrado de cultivo.



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Para obtener el mejor rendimiento de esta variedad, es fundamental proporcionar un buen sustrato que drene adecuadamente y que contenga nutrientes esenciales. Se recomienda una mezcla de tierra con compost y perlita. Además, es importante mantener un riego regular, evitando tanto el exceso como la falta de agua.

El espacio entre las plantas debe ser adecuado para permitir que cada una reciba suficiente luz solar y aire, lo que ayuda a prevenir enfermedades. Se sugiere dejar un espacio de al menos 50 cm entre cada planta.

Asimismo, se puede utilizar mulch (acolchado) alrededor de las plantas para conservar la humedad del suelo y minimizar el crecimiento de malas hierbas. Durante la temporada de crecimiento, la fertilización adicional con un fertilizante equilibrado puede favorecer un desarrollo óptimo y una producción abundante de tomates.

Particularidades de la siembra

El cultivo de tomates se realiza principalmente mediante plántulas. Las semillas se siembran en marzo, y tardan entre 60 y 65 días en desarrollar plántulas robustas. Cultivar plantas sanas no es complicado si se siguen ciertas pautas:

El trasplante de plántulas al campo abierto se lleva a cabo en mayo, cuando las plantas han desarrollado entre 6 y 8 hojas y un racimo de flores. Para la plantación, es esencial contar con un terreno suelto y nutritivo que retenga la humedad, sea transpirable y tenga un pH ligeramente ácido. Se recomienda plantar 4 plantas por metro cuadrado con un patrón de siembra de 40×40 cm.

Detalles sobre la agrotecnia

Los tomates recién plantados requieren ciertos cuidados que no son excesivos en tiempo y esfuerzo.

La agrotecnia para esta variedad se fundamenta en ciertas acciones específicas.

Además, es importante no olvidar llevar a cabo el deshierbe y el aflojamiento del suelo, así como realizar prevención contra enfermedades fúngicas y bacterianas.

Resistencia a pestes y enfermedades

El cultivo es altamente resistente, por lo que los tomates Kulema raramente presentan enfermedades. Esta variedad demuestra una notable resistencia a la fitoftora y a otras patologías más comunes en los tomates.

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Consejos para el almacenamiento y conservación

Guarda el tomate Kulema a temperatura ambiente en un lugar fresco y seco. Evita la exposición directa al sol. Para prolongar su frescura, utiliza una caja de cartón o una cesta que permita la circulación del aire.

Evita la refrigeración si planeas consumirlos rápidamente. En caso de almacenar por más tiempo, refrigera únicamente los tomates que ya estén muy maduros. Asegúrate de sacarlos del refrigerador unas horas antes de su uso para que recuperen su sabor y textura.

No los almacenes junto a otros frutos que produzcan etileno, como plátanos o manzanas. Esto podría afectar su maduración y reducir su vida útil. Mantén los tomates separados para preservar su frescura.

Si observas que algunos tomates empiezan a mostrar manchas o se ponen blandos, consúmelos inmediatamente o utilízalos en salsas o guisos. Aprovecha cada fruto y evita el desperdicio.

Para optimizar el uso, considera congelar el tomate Kulema en porciones. Puedes pelarlos previamente o congelarlos enteros. Asegúrate de envasarlos en bolsas herméticas para evitar quemaduras por frío.