
Uvas Krasava
Las uvas son el cultivo preferido por muchísimos jardineros. Actualmente, existen diversas variedades de uvas, pero una que destaca especialmente es la Krasava. Para alcanzar una cosecha satisfactoria y saborear las exquisitas bayas de esta variedad, es fundamental entender las pautas para su plantación y cuidado. Además, es crucial considerar las características del cultivo en cada zona geográfica.
La uva Krasava se caracteriza por su gran resistencia a enfermedades y su capacidad para adaptarse a diferentes condiciones climáticas. Esta variedad produce racimos grandes y compactos, con bayas de un color rojo intenso y un sabor dulce excepcional. Para obtener un buen rendimiento, es recomendable plantar las uvas en un lugar soleado y bien drenado.
El riego debe ser regular, especialmente durante las épocas secas, pero evitando el encharcamiento. Además, se sugiere fertilizar el suelo con abonos ricos en potasio y fósforo para promover un crecimiento saludable. La poda es otra práctica esencial que se debe realizar al final del invierno, permitiendo así un mejor desarrollo de las ramas y una mayor producción de frutas.
Al cosechar, es importante hacerlo en el momento adecuado, cuando las bayas han alcanzado su máxima madurez, lo que se traduce en un sabor más concentrado y dulce. El seguimiento de estas recomendaciones asegurará la obtención de uvas Krasava de alta calidad y un rendimiento óptimo en el jardín.

Creadores y antecedentes
La variedad de uva Krasava fue desarrollada por el cultivador Kalugin V. M., resultado de la combinación de Talisman y Velika. Su primera plantación se llevó a cabo en el año 2013, y para el 2017 ya se había cosechado el primer fruto, que cumplió sobradamente con las expectativas. Sin embargo, este híbrido aún requiere un estudio más profundo, dado el poco tiempo que ha pasado desde su aparición.

Características y apariencia
Los arbustos de uva Krasava son de tamaño medio, destacando por la alta madurez de sus sarmientos, alrededor del 90%. Sus raíces son robustas, profundas y algo ramificadas. Este cultivo no depende de la polinización, ya que sus flores son hermafroditas. Con un manejo agronómico adecuado, los racimos pueden llegar a pesar hasta 800 gramos. Su forma es cónica, y las bayas son grandes y están moderadamente sueltas.

Sabor y características de las bayas
Las bayas son sin duda la joya de las uvas.

Cada baya mide aproximadamente entre 2 y 3 centímetros y puede pesar entre 12 y 14 gramos. Su color es un degradado que va del rosa a un tono púrpura intenso. La pulpa resulta jugosa y firme, y la piel es suave y fácilmente masticable. Las bayas suelen contener únicamente dos semillas. Antes de alcanzar su madurez completa, los frutos pueden acumular hasta un 18-20% de azúcares. Su sabor es exquisito y sutil, con un leve toque ácido, y el aroma revela una nota de vainilla.
Además, las bayas son ricas en antioxidantes, vitaminas C y K, y polifenoles, lo que las convierte en un excelente aliado para la salud. Consumir bayas regularmente puede ayudar a mejorar la circulación sanguínea y fortalecer el sistema inmunológico. Su bajo contenido calórico y alto contenido en fibra también las hacen ideales para aquellos que buscan mantener o perder peso. Las bayas son versátiles y pueden ser utilizadas en batidos, postres, ensaladas o simplemente disfrutadas solas como un snack saludable.

Tiempo de madurez y rendimiento
En términos de madurez, la variedad Krasava se clasifica como de ciclo medio-temprano, ya que normalmente madura a inicios de septiembre, es decir, entre 115 a 120 días tras su plantación. Además, este tipo de uva es altamente productivo debido a que cada brote puede desarrollar hasta dos inflorescencias. Asimismo, sus racimos son considerablemente grandes.
Aspectos del cultivo
El cultivo de las uvas Krasava no difiere mucho del de otras variedades. Aunque es relativamente fácil de cuidar, hay ciertas consideraciones que no se deben pasar por alto. En primer lugar, es necesario airear el suelo de manera regular para facilitar la entrada de oxígeno y eliminar las malas hierbas. Adicionalmente, es fundamental:
realizar un riego continuo;
dar forma y podar los arbustos;
aplicar tratamientos preventivos contra enfermedades fúngicas.
¿Cómo hacer injertos, podar y dar forma a las uvas? Detalles sobre la alimentación y los tratamientos de pulverización.
Para realizar injertos, es recomendable utilizar un método de injerto que se adapte bien a la variedad, como el injerto en hendidura o el injerto de corona. Asegúrese de que las herramientas estén bien afiladas y desinfectadas para evitar la propagación de enfermedades.
La poda debe hacerse en el período de reposo vegetativo, generalmente a finales del invierno o principios de la primavera. Eliminar las ramas muertas o débiles y mantener una buena estructura en la planta ayudará a mejorar la circulación de aire y la producción de frutos.
En cuanto a la alimentación, es aconsejable realizar un análisis del suelo para determinar la necesidad de nutrientes. Un fertilizante equilibrado que contenga nitrógeno, fósforo y potasio, aplicado en dosis adecuadas, contribuirá a un crecimiento óptimo.
Para los tratamientos de pulverización, es importante aplicar fungicidas en momentos estratégicos, como justo antes de la floración y durante el desarrollo de la fruta. Usar productos biológicos cuando sea posible puede ser beneficioso para mantener un equilibrio ecológico en el viñedo.

Resistencia a las heladas y abrigo necesario
Esta variedad destaca por su buena resistencia al frío, y puede soportar temperaturas que descienden hasta -22 grados Celsius. Sin embargo, aun en circunstancias de escasa nieve, sigue requiriendo protección. En regiones con climas fríos, es esencial resguardar los brotes de las heladas. Se pueden construir refugios utilizando bolsas de plástico o ramas de coníferas. Las vides jóvenes se protegen mediante el siguiente método:

Tras realizar la poda en otoño, se excava un hoyo de 10 a 15 centímetros de profundidad alrededor de la planta, que luego se rellena con aserrín o turba hasta el suelo. Después, las vides se colocan sobre este sustrato, cubriéndolas con material protector.

Si las uvas ya han madurado, solo es necesario doblarlas y cubrirlas con material protector, que puede ser chapa de metal, pizarra o tablas de madera. Todo debe fijarse adecuadamente, por ejemplo, usando piedras o ladrillos.

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Ventajas y desventajas
La uva Krasava presenta más beneficios que inconvenientes. Entre sus principales atributos se destacan su atractiva apariencia y forma singular. También se caracteriza por su excepcional sabor y el color de sus bayas, que tienen un aroma a muscat. Otras ventajas incluyen:

la buena capacidad de conservación y transporte a largas distancias;

altos rendimientos iniciales;
resistencia a sequías y quemaduras solares;

un sistema radicular fuerte y profundo;
gran resistencia a las heladas;
facilidad de adaptación a diferentes tipos de suelo, lo que la hace adecuada para diversas regiones vitivinícolas;
producción temprana, lo que permite cosechar antes que otras variedades.
Entre los aspectos negativos se encuentran:

posibilidad de que las bayas se agrieten en condiciones de alta humedad;
posibilidad de caída de ovarios;
atracción de insectos y aves hacia las bayas;
necesidad de supervisión constante para evitar enfermedades fúngicas que pueden afectar a la variedad;
el riesgo de pérdida de cosecha si no se manejan adecuadamente las condiciones climáticas durante la maduración.

