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Uvas Rubin Golodrigi

La variedad Ruby Golodrigi se considera una opción técnica muy productiva. Los agricultores la prefieren por su facilidad de cultivo, su resistencia a enfermedades y el delicioso sabor de sus frutos. Además, estas uvas tienen un buen rendimiento en diferentes condiciones climáticas y su capacidad para adaptarse a diversos tipos de suelo las hace ideales para una amplia gama de regiones vitivinícolas. Los racimos son compactos y las uvas son de color rojo intenso, lo que las hace atractivas tanto para el mercado fresco como para la vinificación. Es importante resaltar que el manejo adecuado de las plantas, incluyendo la poda y la fertilización, puede potenciar aún más la calidad de la producción.

Рубин Голодрыги: приобретение

Creadores e historia de su origen

La denominación Rubin Golodrigi proviene del apellido de P. Я. Golodrigi, un estudioso de la URSS que emprendió proyectos de cría en Crimea en la mitad del siglo XX. Este científico desarrolló alrededor de 40 variedades, siendo la subespecie en cuestión una de las más destacadas. Las variedades Rubinovy Magaracha y Magarach 6-68-27 fueron cruzadas para crearla.

A partir de la década de los 70, comenzó el cultivo intensivo de esta variedad, y en 2008 fue incluida en el registro estatal de Rusia. La entidad creadora es Ampelos NVF.

El Rubin Golodrigi es particularmente famoso por su resistencia a enfermedades y su adaptabilidad a diferentes tipos de suelo, lo que lo hace ideal para cultivarse en diversas regiones vitivinícolas. Su producción se ha expandido más allá de Rusia, habiéndose introducido con éxito en otras naciones, lo que ha aumentado su popularidad entre los vinicultores.

El vino elaborado de esta variedad tiende a presentar un color rojo intenso y un sabor afrutado con notas de cereza y ciruela, así como toques de especias, lo que lo convierte en un acompañamiento perfecto para platos de carne y quesos curados. En competiciones vinícolas, el Rubin Golodrigi ha recibido reconocimientos por su calidad, destacándose en ferias internacionales.

Descripción y características

Las plantas presentan un crecimiento intermedio, y las vides maduran de forma efectiva, llegando algunas hasta los 3 metros. La cantidad de brotes laterales es relativamente baja. En condiciones óptimas, las plantas se desarrollan vigorosamente y son rápidamente aceptadas.

Las hojas son de forma redonda, de tamaño mediano, con un color verde brillante y una textura suave, además de presentar un leve vello. Se pueden dividir en tres lóbulos.

Las flores son de tipo ovípara y de color verde, ocurriendo la autopolinizacion. Si se presentan lluvias, se puede facilitar la polinización manualmente con un pincel. Posteriormente, las flores se transforman en racimos cilíndrico-cónicos que pesan entre 150 y 210 gramos; con un manejo óptimo, podrían lograr hasta 350 gramos.

Frutos y su sabor

Los frutos son de color negro con una fina capa cerosa y tienen una forma casi esférica. Cuando se exponen a una intensa luz solar, predomina el tono azul con algunas manchas oscuras. El peso máximo de cada baya es de 5 gramos, y se adhieren fuertemente al racimo, evitando que caigan al suelo.

La piel es delgada pero firme, mientras que la pulpa es jugosa. El sabor presenta un carácter varietal con un ligero toque a belladona, con un contenido de azúcar que varía de 210 a 240 g/dm³ y una acidez de 9 a 11 g/dm³. La elevada concentración de antocianinas otorga un color rubí intenso y elegante al vino, que puede alcanzar hasta 8 puntos en cata.

El proceso de vinificación de estos frutos es crítico para resaltar sus características únicas. Se recomienda una fermentación controlada a bajas temperaturas para conservar los aromas frutales y florales. Además, el uso de barricas de roble puede añadir complejidad y notas de vainilla al vino, mejorando su perfil de sabor.

Este tipo de fruto es muy apreciado no solo por su sabor, sino también por sus beneficios para la salud, ya que contiene antioxidantes que pueden contribuir a la prevención de enfermedades cardiovasculares. La presencia de resveratrol, un compuesto encontrado en la piel de las uvas, también ha sido objeto de estudio por sus propiedades antiinflamatorias.

Es importante destacar que la cosecha de estos frutos se realiza generalmente a mano, lo que permite elegir solo las bayas en su punto óptimo de madurez. Esto, junto con las condiciones de cultivo, como el tipo de suelo y el clima de la región, influye notablemente en la calidad final del vino. A menudo, estos vinos se maridan bien con carnes rojas, quesos curados y platos especiados, proporcionando una experiencia gastronómica excepcional.

Tiempo de maduración y producción

En términos generales, esta variedad se clasifica como de maduración media-tardia, aunque el tiempo requerido para alcanzar la madurez varía. En regiones cálidas, puede requerir alrededor de 110 días, mientras que en áreas más frías puede extenderse 15 días adicionales. Las cosechas se realizan no antes de mediados de septiembre.

El rendimiento por planta ronda los 9-10 kg, lo cual es valioso para quienes desean establecer un pequeño viñedo particular. En términos de producción industrial, se estima un mínimo de 140-150 quintales por hectárea. Además, es importante considerar que esta variedad se adapta bien a diferentes tipos de suelo, aunque prefiere suelos bien drenados y con un buen contenido de materia orgánica.

Para optimizar el crecimiento, se recomienda un riego controlado, especialmente en las etapas críticas de floración y formación de frutos. Por otro lado, el control de plagas y enfermedades también es fundamental para asegurar una producción de calidad. Los productores deben estar atentos a las prácticas de poda, que pueden influir significativamente en el rendimiento final y la calidad de las uvas.

Aspectos del cultivo

Las uvas Rubin Golodrigi se cultivan en sistemas de espaldera. Es crucial considerar que, en climas fríos, el primer nivel de la espaldera debe estar a alrededor de 100 cm del suelo. Se aconseja no dejar que las vides crezcan sin control; una longitud óptima es de 1.5 metros para facilitar el manejo. También es importante realizar el pasillo entre las plantas y eliminar los brotes superfluos.

Es esencial seguir ciertas normas con respecto al cultivo de esta variedad. Un arbusto puede soportar una carga máxima de 50 yemas; si se excede, las bayas solo servirán para zumo. Para la producción de vinos de mejor calidad, se recomienda utilizar menos yemas.

La forma de la planta debe elegirse dependiendo de la región de cultivo. En el sur, se utilizan formas de cordón doble de tallo alto, mientras que en otras áreas se practica la poda en forma de abanico. La poda de mantenimiento, que se debe llevar a cabo en primavera, debe completarse antes del inicio del movimiento de savia.



La hidratación intensa no es necesaria para las vides Ruby Golodrigi, excepto en el caso de plántulas recién sembradas. El riego debe ajustarse proporcionalmente a las precipitaciones y el estado climático general. Durante sequías, se requerirán riegos frecuentes según se necesite, mientras que, tras lluvias, se puede esperar al menos 2 semanas antes de regar nuevamente.

Para mejorar la calidad de las bayas, es recomendable abonar las plantas. Los fertilizantes minerales se aplican anualmente, mientras que los orgánicos cada tres temporadas. Durante la floración, se pueden utilizar superfosfato y sal potásica.

Es fundamental revisar periódicamente las uvas Ruby Golodrigi por manchas de luz, las cuales pueden indicar la presencia de enfermedades fúngicas. Para prevenir el desarrollo de mohos, se recomienda rociar las plantas con líquido bordelés en una concentración del 1%. Asimismo, hay que cuidar las vides de avispas y aves.

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Resistencia a heladas y requerimiento de abrigo

La variedad posee una buena resistencia al frío, lo que permite su cultivo en la mayoría de las regiones del país. Las plantas pueden desarrollarse casi en cualquier lugar, dado que las yemas florecen tardíamente, evitando el impacto de heladas tardías.

La resistencia al frío promedio es de -26 °C. Para proteger las plantas del frío extremo y los vientos, se puede construir un refugio adicional. Se aconseja dividir las plantas en dos secciones iguales, cada una envuelta en tela. Las cepas envueltas se colocan en el suelo, se instala un arco de metal sobre ellas y se cubren con plástico, evitando que este toque las plantas.

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Conservación

Las bayas se preservan adecuadamente. Para almacenar, es conveniente utilizar un sótano seco y oscuro, donde haya buena ventilación. Las frutas deben colocarse en cajas de madera o plástico, y pueden mantenerse hasta un mes. En refrigeración, se presentan condiciones similares. Estas frutas toleran bien el transporte, sin arrugarse ni caer durante el trayecto.