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Violeta LE-Natasha

Wella Viva Violet colorcharm Vivid.

Al diseñar jardines de montaña, macizos y bordes, es fundamental incorporar violetas. Estas flores, tanto delicadas como bellas, son un añadido único al paisaje, aportando toques especiales. Dentro de la amplia gama de violetas, la variedad LE-Natasha destaca, siendo conocida por sus grandes flores y su prolongada floración. Antes de introducir esta maravilla en tu jardín, es importante conocer todas sus características y requisitos para su cultivo.

La Violeta LE-Natasha necesita un suelo bien drenado y rico en materia orgánica para crecer adecuadamente. Se recomienda plantarla en un lugar donde reciba luz indirecta, ya que la exposición directa al sol puede dañar sus hojas. Además, es crucial mantener un nivel de humedad constante en el sustrato, por lo que se debe regar regularmente, especialmente en épocas de calor.

En términos de fertilización, es beneficioso aplicarle un fertilizante equilibrado cada cuatro semanas durante la primavera y el verano, cuando está en su período activo de crecimiento. Durante el otoño e invierno, la planta entra en un estado de letargo, y es suficiente regarla con menos frecuencia.

Origen y creador de la variedad

La Violeta LE-Natasha fue desarrollada por la reconocida criadora Elena Anatolievna Lebetskaya. Hasta el día de hoy, esta flor se cultiva con gran éxito en diversas partes del país. Esta variedad es especialmente apreciada por sus grandes flores de un color vibrante y su facilidad de cuidado, lo que la convierte en una opción popular tanto para aficionados como para expertos en jardinería.

La Violeta LE-Natasha es conocida por su resistencia a enfermedades comunes que afectan a otras variedades de violetas africanas. Además, su habitualmente abundante floración permite disfrutar de su belleza durante la mayor parte del año. Su cultivo requiere un ambiente bien iluminado pero con luz indirecta para evitar quemaduras en las hojas.

Características visuales y colores de las plantas

Las flores de esta variedad se caracterizan por un profundo tono carmesí combinado con un borde oscuro salpicado. La planta tiene un tamaño considerable, y su follaje presenta formas que van desde lo ovalado hasta lo acorazonado, adornadas con bordes dentados.

Particularidades de la floración

La Violeta LE-Natasha tiene la capacidad de florecer a lo largo de toda la temporada cálida. Durante este intervalo, la planta produce pequeños ramilletes de flores con forma de capuchón. Además, su floración es muy apreciada no solo por su colorido, sino también por su fragancia agradable, que puede atraer polinizadores como abejas y mariposas.

Para asegurar un crecimiento óptimo, es recomendable colocar la planta en un lugar donde reciba luz indirecta y mantener un nivel de humedad adecuado. La Violeta LE-Natasha se beneficia de riegos regulares, pero es importante evitar el encharcamiento del sustrato. Asimismo, la aplicación de un fertilizante equilibrado cada 4-6 semanas durante su periodo de crecimiento puede fomentar una floración aún más abundante.

Aspectos de la plantación

Antes de proceder a plantar las violetas, es imperativo seleccionar contenedores apropiados de un tamaño adecuado, pudiendo optar por macetas o cajas. Estos recipientes deben tener un diámetro que sea varias veces menor que el de la roseta de la planta. Si decides preparar la mezcla de tierra por tu cuenta, añade turba y musgo a la mezcla. Antes de plantar, revisa la planta, asegurándote de que las hojas estén intactas, sin daños mecánicos ni quemaduras.

Una vez completados los preparativos, comienza el proceso de plantación. Coloca una fina capa de drenaje, como arcilla expandida, en el fondo de los recipientes elegidos. Con cuidado, retira las violetas de sus macetas anteriores, conservando el terrón de tierra, y colócalas en el centro del nuevo contenedor. Rellena con tierra adicional, presionando ligeramente alrededor de las raíces. Es esencial que, al plantar, las hojas inferiores queden ligeramente por encima del nivel del suelo.

¿Cuáles son las enfermedades que pueden afectar a las violetas? ¿Cómo cuidar de ellas? Medidas preventivas contra enfermedades.

Cultivo y cuidados agrotécnicos

Para salvaguardar esta variedad de plagas, se pueden emplear remedios naturales como ceniza, manganeso, yodo y petróleo. Estos métodos son efectivos para eliminar insectos y ácaros. Para tratar los trips, se pueden utilizar productos como “Actara” y “Confidor”.

Al inicio del invierno, es recomendable colocar las plantas en un lugar donde la temperatura mínima sea de +18 grados Celsius. Si la ventana está fría, se sugiere mover las macetas a otro espacio. Opcionalmente, las plantas se pueden ubicar sobre una pequeña almohadilla de espuma de poliestireno. Durante el verano, las violetas deben estar en el alféizar de la ventana, y si la temperatura se eleva demasiado, se puede utilizar un ventilador (sin direccionarlo hacia las plantas). Si se supera los +30 grados, se pueden colocar botellas de agua congelada o emplear otros métodos de refrigeración. Además, las ventanas pueden ser cubiertas con cortinas ligeras, protectores solares o papel pergamino para mitigar la luz del sol.



Esta variedad también se beneficia de un ambiente con humedad adecuada. Para ello, se puede instalar un humidificador cerca de las plantas, especialmente en invierno, cuando el aire se torna seco por la calefacción.

Requisitos para el suelo y la iluminación

Para cultivar las violetas LE-Natasha, es crucial contar con un suelo bien nutrido en oligoelementos, capaz de permitir una adecuada circulación de aire y humedad. Es recomendable mezclar turba y arena en partes iguales con la tierra. La turba ayuda a retener la humedad sin encharcar, mientras que la arena mejora el drenaje, evitando el riesgo de podredumbre en las raíces. Asimismo, se requerirá luz uniforme desde cada lado de la planta. Si la iluminación natural es escasa, se debería utilizar una lámpara adicional, colgándola por encima de las plantas. Las lámparas LED son una buena opción, ya que emiten poco calor y son eficientes en el consumo energético. El tiempo de luz debe ser al menos dos tercios del día, evitando que sea constante para permitir que las plantas descansen. Es recomendable un ciclo de luz de 12 a 14 horas diarias. Si las violetas crecen en alféizares, es preferible que el cristal esté tintado, ya que esto puede ayudar a filtrar la luz excesiva y prevenir que las hojas se quemen. También se sugiere girar las macetas cada semana para asegurar que todas las partes de la planta reciban luz de manera uniforme.

Riego y fertilización

El riego de las violetas LE-Natasha puede realizarse mediante goteo o mediante riego por gravedad. Al optar por macetas autorriego, estas deben colocarse en un recipiente más amplio y profundo, llenándolo con agua tibia o filtrada. Este proceso debe llevarse a cabo durante unos 30 minutos, luego se retiran las macetas y se regresan a su ubicación. Durante el método de goteo, es esencial que el agua no toque las hojas ni las flores.

El adecuado cuidado y la fertilización son fundamentales en el cultivo de estas violetas. Los cultivadores experimentados sugieren utilizar abonos minerales específicos. Tras cada riego y fertilización, es importante airear la tierra para facilitar el acceso de las raíces a los nutrientes y al oxígeno.




Enfermedades y plagas comunes

Detectar a tiempo las enfermedades y plagas que afectan a Violeta LE-Natasha es clave para mantener su salud. Una de las enfermedades más frecuentes es el moho gris, que se manifiesta como manchas grisáceas en las hojas. La solución es mejorar la circulación de aire y reducir la humedad en el entorno.

El ataque de pulgones es común. Estos insectos pequeños pueden debilitar la planta al alimentarse de su savia. Para combatirlos, utiliza un jabón insecticida o una solución de agua con jabón. Asegúrate de cubrir bien las hojas, especialmente la parte inferior.

La araña roja también es un problema habitual. Esta plaga se presenta en climas calurosos y secos. Si observas pequeñas manchas amarillas y telarañas, considera aplicar un acaricida natural como el aceite de neem. Riega frecuentemente, ya que la humedad alta puede ayudar a prevenir su aparición.

El mildiu es otra enfermedad a vigilar. Se identifica por las manchas amarillas en las hojas que pueden llevar a un deterioro general de la planta. La clave radica en evitar el riego excesivo y asegurar una buena ventilación.

No olvides revisar regularmente tus plantas. Mantener un ambiente limpio y sano alrededor de ellas reducirá el riesgo de que las plagas y enfermedades se establezcan. La observación constante y las medidas preventivas son tus mejores aliados.