11 mins read

Qué se puede plantar junto a un ciruelo?

Un jardín es motivo de orgullo para cualquier aficionado a la jardinería. Mientras que un jardinero experimentado cuenta con amplios conocimientos sobre diversas especies de árboles, el que inicia en esta actividad apenas comienza a descubrir lo que implica. Es normal que se cometan errores en este proceso. Aunque se elijan las plantas más comunes, es esencial entender qué especies son compatibles entre sí. En este sentido, es importante saber qué plantas pueden coexistir con los ciruelos.

Opciones de compatibilidad

El ciruelo es un árbol muy apreciado en los jardines de casi todas las regiones. Es fundamental escoger una variedad adecuada y acompañarlo de buenas plantas vecinas para que el árbol crezca rápidamente y produzca frutos deliciosos.

Lo más recomendable es sembrar el ciruelo a distancia adecuada de otros árboles o, mejor aún, optar por plantar otros ciruelos como compañeros. Sin embargo, muchos jardines carecen del espacio requerido, lo que obliga a los jardineros a buscar soluciones viables. Existen árboles que pueden coexistir de forma armoniosa con el ciruelo, siempre que se respeten ciertas condiciones.

El cerezo y la guinda son buenos vecinos para el ciruelo. Ambos requieren cuidados similares en términos de suelo, humedad y fertilización, por lo que mantener su atención será relativamente sencillo. Sin embargo, carecen de resistencia a enfermedades y plagas comunes. Esto significa que cualquier plaga que ataque a uno de estos árboles puede rápidamente propagarse al otro. Por esta razón, las inspecciones regulares y las aplicaciones preventivas contra plagas y enfermedades son imprescindibles.

También se pueden plantar alerces, perales o manzanos en las cercanías. No obstante, es crucial organizarlos de manera que todos reciban suficiente luz y que las copas de unos no generen sombra sobre otros. La mejor opción es elegir ejemplares en forma de columna, evitando así que los árboles se obstaculicen entre sí.

Es recomendable evitar asociar otros árboles frutales con el ciruelo. No se puede contar con una buena producción de frutos bajo esas condiciones.

En cualquier caso, cuando se planten árboles próximos al ciruelo, es esencial que la separación entre ellos sea de al menos 4-5 metros. Cada árbol tiene un sistema radicular amplio y esta distancia garantizará que no interfieran en su crecimiento.

En el mundo de los arbustos, hay más opciones que pueden situarse junto al ciruelo. Si se respeta la distancia adecuada, es posible cultivarlos juntos.

  • grosellas;
  • grosella espinosa;
  • frambuesas;
  • moras;

ciruelo por semillas, injerto y esquejes

  • madreselva;
  • uvas.

Estos arbustos no representarán ningún problema para el ciruelo. Sin embargo, es necesario plantarlos al sur del árbol y a una distancia adecuada para que también reciban suficiente luz. Es importante prestar atención a las características de frambuesas y uvas. Para las frambuesas, es crucial evitar que se propaguen excesivamente, lo que se puede lograr enterrando láminas de pizarra o metal que detendrán su expansión. En el caso de las uvas, será necesario instalar soportes que mantengan las vides en su lugar. Con el debido cuidado, esta convivencia puede ser totalmente exitosa.

El cornejo, el saúco negro y el agracejo pueden crecer muy bien en las cercanías de un ciruelo, ya que no son sensibles a la sombra.

Muchos jardineros también eligen crear parterres alrededor de los árboles, una opción que resulta conveniente. Una variedad de hortalizas se desarrollará de manera óptima incluso a la sombra parcial. Esto protegerá a estas plantas del sol intenso y, a su vez, permitirá que determinadas plantas sean buenos vecinos para el ciruelo.

Legumbres como los guisantes, frijoles y otras leguminosas ayudarán a enriquecer la tierra con nitrógeno y mejorar su estructura. Las cebollas pueden repeler ciertos insectos debido a los compuestos que liberan. También se pueden cultivar rábanos y lechugas, que ayudarán a liberar rápidamente el espacio para otros cultivos.

A continuación, se pueden colocar cerca del ciruelo cultivos como:

  • pepinos;
  • tomates;
  • berenjenas;
  • perejil;
  • apio.

Otras plantas neutras que pueden crecer cerca son el patisson, la coliflor, los calabacines, los melones y las sandías.

No obstante, también es importante considerar las flores. Actualmente, es habitual establecer parterres florales alrededor de los árboles, lo cual también se puede hacer bajo el ciruelo. Los tulipanes, narcisos y jacintos pueden prosperar muy bien allí durante la primavera, mientras que cuando el follaje del ciruelo está en su máximo esplendor, las prímulas ya habrán florecido.

Sin embargo, hay muchas otras flores que también crecerán sin inconvenientes en la sombra del ciruelo durante el verano. Entre ellas están:

  • petunias;
  • ageratums;

  • campanillas;
  • acianos;
  • margaritas;
  • capuchinas;
  • terciopelos.

Estas últimas también ayudarán a combatir plagas. Además, se pueden cultivar hierbas aromáticas útiles, como el tomillo, bajo el ciruelo.

Si se desea, es posible organizar todas las plantaciones de manera compacta, teniendo en cuenta las necesidades de luz, agua y nutrientes de cada planta sin perjudicar al ciruelo.

Vecindario poco recomendable

No obstante, hay que tener en cuenta que existen plantas que jamás deberían ser cultivadas junto al ciruelo.

Entre ellas se encuentran los arándanos, que tienen requisitos de suelo muy distintos. Esta planta prospera únicamente en suelos ácidos, que no son apropiados para el ciruelo. Si no obtienen la acidez necesaria, no producirán frutos.

Los albaricoques, que son muy exigentes en cuanto a sus vecinos, no son buenas compañeros para el ciruelo. Por su parte, el melocotón es un árbol temperamental y propenso a enfermedades que requiere atenciones especiales, lo que podría llevar al ciruelo a contagiarse con diversas infecciones. Por ello, es preferible mantenerlos alejados.

El nogal, con su vasta copa y extenso sistema radicular, terminará asfixiando al ciruelo con el tiempo. Además, las sustancias que libera en el suelo no favorecen el buen crecimiento de otras plantas.

El espino amarillo y la cereza de pájaro también deben mantenerse a distancia. El primero se extiende de manera invasiva, formando matorrales, mientras que el segundo atrae plagas que pueden afectar al ciruelo, disminuyendo tanto la calidad como la cantidad de la cosecha.

Los girasoles deben ser evitados también, ya que emiten compuestos que impiden que otras plantas absorban los nutrientes adecuadamente.

Las coníferas, como el enebro, no son buenas vecinas, ya que son propensas a padecer enfermedades como la roya. Es preferible proteger al ciruelo de tales afecciones, en lugar de tener que tratarlas posteriormente.

Las rosas tampoco son adecuadas como compañeras, pues requieren mucha luz y son vulnerables a oídio, además de atraer a pulgones. Lidiar con estos insectos en un ciruelo resulta más complicado que hacerlo en un rosal.

Adicionalmente, las plantas como el ruibarbo y la menta pueden competir con el ciruelo por nutrientes y agua, lo que no es beneficioso para su crecimiento y producción. En general, se debe tener en cuenta que las plantas con raíces profundas o extensas pueden alterar el ecosistema radicular del ciruelo.

Por último, es aconsejable realizar una rotación de cultivos y evitar la siembra de plantas muy agresivas alrededor del ciruelo, garantizando así un entorno saludable y balanceado que maximice la producción.

Al conocer las necesidades y debilidades de las plantas, se pueden evitar problemas y asegurar una coexistencia favorable para el ciruelo en el jardín.

Requerimientos de Suelo y Clima para el Ciruelo

El ciruelo prefiere suelos bien drenados, ricos en materia orgánica y ligeramente ácidos, con un pH entre 6.0 y 7.0. Los suelos arcillosos y arenosos funcionan bien, siempre que se evite el encharcamiento. Es recomendable enriquecer el suelo con compost antes de la plantación para mejorar su fertilidad.

En cuanto al clima, el ciruelo se desarrolla mejor en regiones con inviernos fríos y veranos cálidos. Necesita un período de frío para la floración y la fructificación, por lo que se adapta mejor a zonas donde las temperaturas invernales caen por debajo de los 7°C. La exposición al sol es fundamental, ya que requiere al menos 6 horas diarias de luz solar directa para producir frutos de calidad.

La protección contra heladas tardías es crucial, especialmente durante la etapa de floración. Se pueden considerar técnicas de cultivo como la colocación de coberturas o la elección de ubicaciones elevadas para minimizar el riesgo de heladas.

Asegúrate de regar adecuadamente, especialmente en períodos secos, ya que el ciruelo necesita humedad suficiente pero no tolera el encharcamiento. Un riego profundo y ocasional es más beneficioso que riegos superficiales frecuentes.

Plagas y Enfermedades Comunes en Ciruelos y sus Compañeros

Los ciruelos son vulnerables a diversas plagas y enfermedades, que pueden afectar no solo a ellos, sino también a sus plantas compañeras. La polilla del ciruelo es una de las plagas más frecuentes. Sus larvas se alimentan de los frutos, causando daños significativos. Combátelas colocando trampas de feromonas en tu huerto.

La ūgula es otra amenaza que resulta en lesiones necróticas en las hojas. Para prevenir su aparición, aplica un fungicida en la época de poda, asegurando que las herramientas estén limpias para no propagar esporas.

El pulgón negro también afecta a los ciruelos; succiona los jugos de las hojas y provoca el debilitamiento de la planta. Introducir mariquitas como control biológico es una solución natural y efectiva.

En cuanto a las enfermedades, el mildiu se presenta con manchas amarillas en las hojas. Es fundamental mantener una buena circulación de aire alrededor de los árboles y regar en la base para reducir la humedad foliar.

El monilio, que causa la podredumbre en los frutos, puede ser controlado mediante una correcta ventilación y la eliminación de frutos infectados. Las plantas que acompañan a los ciruelos, como la albahaca, ayudan a repeler algunas plagas mientras aportan nutrientes al suelo.

La caléndula también atrae insectos benéficos que protegen a los ciruelos. Estos cultivos mejoran la salud del sistema radicular y previenen enfermedades al enriquecer el suelo a través de su materia orgánica.

Para combatir estas plagas y enfermedades, monitorea regularmente tanto a los ciruelos como a sus plantas compañeras. Mantén un equilibrio en el huerto y elige cultivos que potencien la salud de los ciruelos, asegurando así una cosecha productiva y saludable.