
Cómo propagar el melocotón?

A muchos entusiastas de la jardinería les apasiona crear huertos de árboles frutales, incluyendo los melocotoneros. Esta especie se puede reproducir de varias formas. En el siguiente artículo, exploraremos cada una de las técnicas de propagación de manera exhaustiva.

Aspectos a considerar
El momento ideal para plantar melocotones es durante la primavera o el otoño. En regiones con un clima moderado, se recomienda plantar los esquejes en otoño. En este caso, se corta el sistema radicular, mientras que la parte aérea queda intacta, permitiendo que la planta establezca raíces antes de que llegue el frío. Así, en primavera, la planta iniciará un crecimiento robusto.
Si se opta por la siembra en primavera, es crucial utilizar un material que permita la transpiración, ya que esto protegerá a los melocotoneros del sol intenso. Además, se debe asegurar que el sustrato mantenga un nivel de humedad adecuado.

Una vez sembrados, los melocotoneros requieren un cuidado cuidadoso. Es esencial realizar riegos y fertilizaciones de manera regular. Igualmente, el modelado de la copa y la poda de mantenimiento son vitales. Si es necesario, hay que tratar las plantas con productos para combatir plagas y enfermedades.
Además, es recomendable elegir variedades de melocotones que se adapten bien a la zona geográfica y a las condiciones climáticas del lugar. La distancia entre las plantas debe ser de aproximadamente 4 a 5 metros para permitir un buen desarrollo de la copa y una adecuada circulación de aire, lo que ayuda a prevenir enfermedades.
Es importante mencionar que los melocotoneros son susceptibles a algunas plagas, como los pulgones y las polillas. Por lo tanto, se debe realizar un monitoreo constante y aplicar tratamientos preventivos si es necesario. La mulching también puede ser beneficiosa, ya que ayuda a conservar la humedad del suelo y a controlar las malas hierbas.
Finalmente, la recolección de los melocotones debe hacerse en el momento adecuado, cuando la fruta esté completamente madura para disfrutar de su delicioso sabor y aroma. Reconocer el grado de madurez generalmente se puede hacer observando el color y la suavidad de la fruta.
Cultivar a partir de semillas
Para cultivar melocotones, se deben utilizar únicamente semillas recién recolectadas, ya que su capacidad de germinación perdura un año. Si se planea la siembra en primavera, se debe realizar una estratificación de las semillas durante un periodo de tres meses previo a esta.
Es fundamental limpiar bien las semillas de la pulpa. Para obtener los mejores resultados, se recomienda escoger semillas grandes y completamente maduras, o incluso ligeramente sobremaduras, asegurándose de que estén en perfecto estado y sin daños.
Las semillas de melocotón deben ser sumergidas en agua limpia. Es importante cambiar el agua todos los días. Después de cinco días, las semillas comenzarán a desprenderse de su envoltura. Posteriormente, el material ya estará listo para ser plantado en el terreno. La distancia entre cada siembra debe ser de unos 10 centímetros de las vallas, y la profundidad de la siembra debe ser de aproximadamente 6-7 centímetros.

Antes de la siembra, se debe enriquecer el suelo y se puede cubrir con mulch.
Los brotes deberían surgir durante la primavera. Durante la temporada, es esencial proporcionar riego y nutrientes al melocotonero. Además, se deben eliminar las malas hierbas alrededor de la plantación. Una planta joven puede alcanzar una altura de 1.5 metros en un solo verano.
En otoño, los esquejes deben ser reubicados. Para hacerlo, se crearán hoyos de plantación con unas dimensiones de 60x60x60 centímetros. Los suelos más adecuados para estos árboles frutales son aquellos con textura franca o franco-arenosa, que ofrezcan buena aireación. El sitio debe estar resguardado de brisas fuertes.

Se colocará una capa de drenaje al fondo de los hoyos de plantación, la cual puede ser de arena o grava, con un grosor de aproximadamente 15 cm. Luego, se añadirá una capa de tierra fértil. Las raíces de los esquejes se extienden y luego se cubre el tronco hasta alrededor de dos tercios de su profundidad.

Después, se riega la tierra con buena cantidad de agua. Una vez que la humedad se haya absorbido, se agrega una nueva capa de tierra alrededor del tronco. Al mismo tiempo, el cuello de la raíz debería sobresalir aproximadamente de 3 a 4 cm sobre el nivel del suelo.
Luego, el melocotonero se riega de nuevo y se protege con una capa de mulch. Los primeros frutos de este método de cultivo suelen aparecer en el 5º o 6º año después de la siembra.
Esquejes
La planta puede también propagarse de forma vegetativa utilizando esquejes leñosos que sean verdes. Para ello, las ramas deben ser recolectadas en la mañana, en un día nublado. Los esquejes se colocan en un recipiente con agua y, para favorecer el enraizamiento, se debe utilizar un estimulante de raíces. En ocasiones, se recurre al ácido succínico para este propósito.

Los esquejes que tengan entre 3 y 4 hojas deben ser sembrados en el sustrato en posición vertical. Después, se recortan las hojas a la mitad con cuidado. Posteriormente, se cubren los esquejes con recipientes de metal para su protección. Se pueden plantar los esquejes en el hogar.
Es importante que este material se coloque en un lugar bien iluminado, pero protegido de la luz del sol directa. La temperatura del sustrato debe permanecer entre +18 y +25 grados Celsius.
Es esencial mantener la humedad del suelo. El sustrato debe estar siempre húmedo, pero no empapado. Además, los esquejes deben ser ventilados de manera regular para facilitar un enraizamiento eficiente y rápido.

Cuando los esquejes hayan echado raíces, deberán ser llevados al huerto. Luego, se trasplantarán los esquejes enraizados al aire libre. Se regarán según sea necesario. Después de aproximadamente 30 días, se extraen las plántulas con terrón de tierra y se trasladan a un sitio permanente. La parcela debe prepararse con tiempo, cavando bien la tierra e incorporando materiales orgánicos.
Además, es recomendable usar un sustrato ligero que favorezca el drenaje y la aireación, como una mezcla de turba con perlita o arena. Esto ayudará a evitar el encharcamiento y promoverá un crecimiento saludable de las raíces. También se puede enriquecer el sustrato con pequeñas cantidades de fertilizante orgánico para proporcionar nutrientes a las plántulas.
Durante el trasplante, se deben evitar las horas más calurosas del día para minimizar el estrés en las plantas. Lo ideal es realizar la plantación por la tarde o en un día nublado. Además, después del trasplante, es fundamental seguir regando las plántulas regularmente hasta que se adapten a su nuevo entorno.

Multiplicación por esquejes aéreo
Para usar esta técnica de propagación, se debe seleccionar una rama sana que tenga de 2 a 3 años y que comience a estar leñosa. Con cuidado, se retira la corteza en un anillo. Los brotes de fruta que se encuentren encima de este anillo deben eliminarse. Se coloca un recipiente de plástico invertido sobre el área afectada.

El sustrato se introduce dentro de este recipiente, usando musgo, tierra fértil del jardín y aserrín. Esta mezcla debe ser fijada con elementos disponibles.
Es crucial monitorear continuamente la humedad del sustrato. Riega el sustrato según sea necesario. Evita el exceso de riego para prevenir la putrefacción del material.
Cuando comiencen a aparecer pequeñas raíces, remueve cuidadosamente la estructura. El melocotonero deberá ser plantado en una nueva ubicación en el jardín.
Es recomendable realizar esta técnica a finales de primavera o principios de verano, cuando las condiciones climáticas son más favorables para el crecimiento. Además, al plantar el esqueje en su nueva ubicación, se debe hacer un hoyo suficientemente grande para acomodar las raíces sin doblarlas, y se puede agregar fertilizante orgánico al momento de la siembra para estimular su crecimiento.
También es importante recordar que el cuidado posterior es esencial. Protege el nuevo árbol de plagas y enfermedades, y asegúrate de proporcionarle suficiente luz solar y agua durante sus primeras semanas en el jardín para asegurar un establecimiento exitoso.
Injerto
Este método es también adecuado para las variedades columnares. Para realizar una propagación exitosa, es necesario elegir un patrón apropiado, que puede ser de cerezo de fieltro o ciruela silvestre. Los plantones para la púa deben tener entre 1 y 2 años. Los esquejes se preparan en otoño y deben medir entre 35 y 40 cm, además de contar con 2-3 yemas frescas.
La parte inferior de este material debe mantenerse en agua o en arena hasta que llegue la primavera. Es preferible conservarlo en un sótano.

El éxito del injerto depende en gran medida de realizar un corte en un ángulo adecuado. El esqueje debe ser cortado con una leve inclinación utilizando un cuchillo de jardín afilado. El patrón y la púa se unen y se envuelven firmemente con varias capas de plástico.

Al cabo de un mes, recorta la rama por encima del injerto con herramientas de jardinería. Este proceso promueve el crecimiento activo de las yemas. Una vez que los esquejes alcancen los 20 centímetros, se puede quitar la liga.

Un resultado favorable con esta técnica solo es viable si se siguen ciertos requisitos clave:

¿Qué técnica aplicar?
La selección de un método específico para cultivar melocotones depende de estos factores:

Para aquellos que recién comienzan en el apasionante mundo de la jardinería, el método de multiplicación mediante semillas es, sin duda, la opción más recomendable. Este enfoque es considerado el más accesible, ya que permite que los árboles se desarrollen con una buena resistencia. Además, estos árboles suelen mostrar una notable resistencia ante enfermedades y plagas. Sin embargo, es importante tener en cuenta que las plantas obtenidas de esta forma no siempre garantizan la transmisión de las características deseadas de la planta madre.

Por otro lado, la técnica de propagación a través de injertos permite optimizar la producción, mejorar la calidad de la cosecha y aumentar el tamaño de los frutos. Sin embargo, es crucial seleccionar adecuadamente tanto el portainjerto como el injerto, ya que existen altos estándares que deben cumplirse.

El método de propagación mediante esquejes permite a los jardineros cosechar frutos en un periodo de 3 a 4 años. Además, esta estrategia es bastante accesible y no requiere habilidades avanzadas por parte de quien lo realiza.
Variedades de melocotón
Los melocotones se clasifican en varias variedades, que varían en sabor, textura y color. Las variedades principales son las de pulpa amarilla y las de pulpa blanca. Las de pulpa amarilla, como la ‘Suncrest’, destacan por su dulzura y aroma intenso. Por otro lado, la ‘White Cling’ tiene un sabor suave y jugoso, ideal para comer directamente o en ensaladas.
Otra opción popular es la variedad ‘Red Haven’, conocida por su resistencia al frío y su capacidad para adaptarse a climas diferentes. Produce frutos grandes y firmes, perfectos para hacer conservas y postres. La ‘O’Henry’ es otra variedad valiosa, apreciada por su sabor equilibrado y su excelente calidad de piel.
Las variedades de melocotón de pulpa blanca, como ‘Babcock’, son ideales para quienes prefieren un sabor más delicado. Su textura suave y jugosa las convierte en un excelente ingrediente para tartas y helados. También se encuentra la ‘Arctic Jay’, que combina dulzura con un toque ácido, perfecto para dar un giro a los platos.
Para cultivar en climas cálidos, la ‘Flame Prince’ es una opción recomendada, ya que se desarrolla bien con altas temperaturas y produce frutos de sabor explosivo. Si buscas una variedad de floración temprana, la ‘Dixon’ florece rápidamente y ofrece una cosecha generosa.
Explorar diferentes variedades de melocotón permite encontrar la más adecuada para tus necesidades y clima. Escoge bien y disfruta de la deliciosa cosecha en tu propio jardín.
Cuidados durante el crecimiento
Mantén una buena circulación de aire alrededor de los melocotoneros. Esto reduce el riesgo de enfermedades fúngicas y mejora la polinización. Espacia adecuadamente las plantas, dejando un mínimo de 4 metros entre cada árbol.
Riega de manera regular, asegurándote de que el suelo esté húmedo pero no encharcado. Durante el verano, un riego profundo semanal es ideal. Usa un sistema de goteo para una distribución uniforme del agua.
Aplique mulch alrededor de la base del árbol. Esto ayuda a conservar la humedad y suprime las malas hierbas. Usa materiales orgánicos como corteza de pino o heno, que además enriquecerán el suelo al descomponerse.
Fertiliza en primavera, utilizando un fertilizante equilibrado que contenga nitrógeno, fósforo y potasio. Las dosis dependen de la edad del árbol, pero generalmente, un poco menos de 100 gramos por cada año de edad del árbol es suficiente.
Controla plagas como pulgones y cochinillas. Inspecciona las hojas y ramas con frecuencia. Si ves plagas, utiliza jabones insecticidas o aceite de neem para combatirlas. Aplica estos tratamientos a primera hora de la mañana o al atardecer para evitar dañar a los polinizadores.
Realiza la poda en invierno o principios de primavera para dar forma a los árboles y promover un crecimiento saludable. Elimina las ramas muertas o enfermas y aquellas que se crucen, para mejorar la circulación de aire y la exposición al sol.
| Cuidado | Frecuencia | Notas |
|---|---|---|
| Riego | Semanal (verano) | Asegúrate de que el suelo esté húmedo |
| Fertilización | Primavera | Usa un fertilizante equilibrado |
| Control de Plagas | Mensual | Inspecciona hojas y ramas |
| Poda | Invernal o Primavera | Elimina ramas muertas o enfermas |
Con estos cuidados, tus melocotones crecerán sanos y productivos. Observa las plantas para actuar a tiempo y disfruta del proceso de cultivo.
Cosecha y almacenamiento
La recolección de melocotones se realiza en el momento óptimo de madurez, que se puede identificar por su color vibrante y la suavidad al tacto. Recoge los frutos utilizando tijeras o un cuchillo afilado para evitar dañar el árbol.
- Verifica que el color de la piel esté uniforme y que el aroma sea dulce.
- Cosecha durante las horas frescas de la mañana o al atardecer para evitar el estrés térmico en los frutos.
- Coloca los melocotones en cajas o recipientes que permitan una buena ventilación.
Para almacenar los melocotones, asegúrate de que estén completamente secos. Evita lavarlos antes de la conservación, ya que la humedad puede promover el moho.
- Guarda los melocotones en un lugar fresco y oscuro, idealmente entre 0 y 4 °C.
- Si planeas consumirlos pronto, déjalos a temperatura ambiente hasta que alcancen la madurez deseada.
- Si prefieres congelarlos, pélalos, quita el hueso y córtalos en trozos. Usa bolsas de congelación para evitar quemaduras por frío.
Revisa regularmente los melocotones almacenados para detectar posibles daños o signos de deterioro. Retira aquellos que no estén en buen estado para proteger el resto de la cosecha. Siguiendo estos pasos, disfrutarás de melocotones frescos y sabrosos durante más tiempo.
Enfermedades y plagas comunes
La monilia es una de las enfermedades más comunes que afecta a los melocotones. Este hongo causa la pudrición de los frutos y puede ser controlado mediante la aplicación de fungicidas específicos al inicio de la floración. Mantener la humedad bajo control y asegurar una buena circulación de aire también ayuda a prevenir su aparición.
Otra enfermedad a tener en cuenta es el mildiu, que provoca manchas en las hojas y puede debilitar el árbol. Utilizar fungicidas en el momento adecuado y eliminar hojas afectadas mejora la salud de la planta. La rotación de cultivos y la eliminación de residuos de plantas pueden reducir la propagación.
Entre las plagas, el pulgón se destaca por su capacidad para debilitar a los árboles al alimentarse de la savia. Utiliza insecticidas naturales como el jabón potásico, que es seguro para el medio ambiente y efectivo contra estos insectos. Revisa las hojas y ramas constantemente para detectar su presencia a tiempo.
El gusano de la fruta es otro enemigo que puede causar daños significativos. Colocar trampas de feromonas permite monitorear su actividad y reducir su población. También se recomienda la recolección manual de los frutos infectados para evitar su propagación.
Mantener la salud general del árbol es fundamental. Regando adecuadamente, fertilizando y podando en la época correcta, se fortalecerán tus melocotones frente a enfermedades y plagas. Vigilancia constante y una intervención oportuna son la clave para una cosecha satisfactoria.
Consejos para principiantes
Asegúrate de elegir la variedad adecuada de melocotón para tu clima. Investiga cuáles son las más resistentes y productivas en tu área. Las variedades de melocotones como el ‘Suncrest’ o el ‘Elberta’ son populares por su sabor y rendimiento.
Planta los melocotoneros en un lugar soleado, donde reciban al menos seis horas de luz directa al día. Un buen drenaje es vital, así que considera utilizar tierra arenosa o gravosa para evitar el agua estancada.
Riega los árboles regularmente, especialmente en los meses secos. Un riego profundo una vez a la semana es mejor que riegos superficiales frecuentes. Ajusta la frecuencia según las condiciones climáticas y el crecimiento del árbol.
Aplica un fertilizante equilibrado a principios de primavera. Escoge un producto específico para frutales, y sigue las instrucciones del fabricante para no dañar las raíces. Esto promoverá el crecimiento saludable y una buena producción de frutos.
Realiza podas anuales para mantener la forma del árbol y mejorar la circulación del aire. Elimina ramas muertas o enfermas y acorta las ramas más largas para fomentar un crecimiento equilibrado. Esto también facilitará la cosecha de los melocotones.
Controla las plagas y enfermedades con regularidad. Utiliza métodos orgánicos siempre que sea posible, como insecticidas naturales o trampas, para proteger tus árboles sin dañar el entorno.
Ten paciencia durante la espera de los frutos. Los melocotoneros suelen comenzar a dar fruta entre el tercer y el cuarto año después de la siembra. Con el tiempo, verás los frutos de tu trabajo. ¡Disfruta el proceso!


