A qué velocidad crece un abeto?
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A qué velocidad crece un abeto?

la Picea pungens o abeto azul ..

La determinación de la edad de los árboles se realiza mediante las nuevas células que generan anillos anuales en el tronco. Según los especialistas, en tiempos recientes se ha observado un incremento en la velocidad de crecimiento de ciertos cultivos. La rapidez con la que crecen los árboles varía considerablemente y también depende de la especie específica. Factores como el entorno, ya sea en jardines o bosques, impactan este desarrollo. Este artículo se enfocará en la velocidad de crecimiento del abeto.

Aspectos que afectan el crecimiento

Para cultivar un abeto estándar que alcance los 1,5 metros, se requieren aproximadamente 10 años como mínimo. Se debe señalar que el abeto no es el árbol que crece más rápido; por lo tanto, quienes temen que al plantar un abeto en su terreno se convierta en un árbol gigantesco y sombreará todo, están exagerando. En general, el desarrollo de los árboles está supeditado a las condiciones de su entorno. Las condiciones ambientales pueden variar enormemente, lo que a su vez afecta el ritmo de desarrollo.

Por ejemplo, las semillas de abeto requieren de la humedad adecuada en el suelo para poder germinar.

Otros factores que pueden afectar el crecimiento de un árbol.

Finalmente, la intervención humana juega un papel crucial. El uso de fertilizantes en el suelo influye tanto en el crecimiento del abeto como en la producción de otros árboles (como los frutales, por ejemplo). Es decir, el crecimiento de una planta es el resultado de una mezcla de factores: los abiológicos (efectos de la naturaleza inanimada), los biológicos (influencias de la naturaleza viviente) y los antropogénicos. Un abeto de crecimiento silvestre que se planta en una parcela puede llegar fácilmente a los 2,5 metros (lo cual es bastante adecuado para el jardín), pero no se detendrá ahí.

A medida que el árbol crece, también aumenta la velocidad de su crecimiento. Un abeto que ya tiene 4 metros puede crecer hasta 70 cm en un año, mientras que los ejemplares adultos pueden aumentar hasta un metro en un año en condiciones óptimas.

Etapas de crecimiento

Es interesante observar cómo fluctúa la velocidad de crecimiento del abeto común en diferentes fases de su desarrollo.

Fases de crecimiento del abeto.

Es importante tener en cuenta que este es un esquema de fases de crecimiento típico para las coníferas en general. Existen diversas especies de abeto, cada una con sus características particulares. Por ejemplo, hay variedades enanas que no superan los 2 metros de altura y tienen un ancho de 2-3 metros. Otras variedades, incluso a los 10 años, solo alcanzan los 50 cm. Las especies de crecimiento moderado producen de 30 a 50 cm en brotes al año, mientras que el tronco puede crecer de 10 a 15 cm cada año. El crecimiento promedio de la copa es de entre 8 y 15 cm.

El abeto común no es conocido precisamente por su velocidad de crecimiento. Durante los primeros años, su crecimiento será de solo 2-3 cm anuales y se desarrollará lentamente hasta los 10-15 años. El crecimiento anual nunca excederá los 7 cm en longitud y 2 cm en grosor; entre los 15 y 20 años, la velocidad de crecimiento del abeto será moderada. Sin embargo, al alcanzar los 20 años, la especie europea experimentará un crecimiento acelerado, aumentando en altura 16 cm cada año y 6 cm de diámetro.

¿Es posible acelerar el crecimiento de un abeto?


El abeto alcanzará su altura máxima en unos 40-60 años, momento en que se considera que el árbol ha llegado a su madurez. En promedio, su vida útil se puede extender hasta los 250 años e incluso más, siendo una especie longeva. Algunos ejemplares han llegado a vivir hasta 600 años. Sin embargo, es importante señalar que el árbol solo producirá frutos durante un período de unos 60 años. En el cultivo, los cultivadores se esfuerzan por mantener un control sobre la tasa de crecimiento del abeto (lo cual es bastante razonable). Los árboles que reciben suficiente luz y calor suelen crecer más rápido. Aun así, el tipo de abono utilizado es determinante. El abeto responde favorablemente únicamente a los fertilizantes minerales que contengan un mínimo de nitrógeno. Por lo tanto, para asegurar un desarrollo óptimo de la planta, es razonable fertilizarla en mayo con “Uniflor-buton” y “Uniflor-cactus”. Para el abono de verano se puede usar “Uniflor-micro”. También es recomendable considerar productos como “Florovit” y “Agricola”.

Los fertilizantes foliares son muy beneficiosos para los abetos. Para esto, se suelen utilizar preparados quelatados, diseñados específicamente para coníferas. Ejemplos de estos productos incluyen “Quantum”, “Oracle” y “Brexil Combi”. Además, se pueden utilizar estimulantes de crecimiento específicos para coníferas. En ocasiones, un cultivador puede darse cuenta demasiado tarde de que su árbol ha crecido demasiado. Este fenómeno es característico del abeto, así que si se está considerando plantar uno en el jardín, es crucial elegir adecuadamente las variedades.

Hay variedades ornamentales que pueden seleccionarse según el tamaño adecuado para el espacio disponible. Así, no habrá necesidad de preocuparse porque el crecimiento en altura y anchura sea incesante. Además, si se elige una conífera compacta, no requerirá cortes regulares.

¿Cómo frenar el crecimiento en altura?

Esta tarea es bastante común y, a veces, puede resultar compleja. Sin embargo, incluso un abeto silvestre que ha sido trasplantado a un jardín puede tener su crecimiento restringido. Es esencial llevar a cabo podas anuales de manera rigurosa. No se debe omitir ninguna temporada, ni un solo tratamiento. Esto es particularmente eficaz si se comienza a moldear el crecimiento en un abeto joven; un árbol ya adulto no responde de la misma manera. Si solo se corta la parte superior del árbol, pronto se desarrollará una nueva copa sobre este. Las ramas que quedan por debajo del corte tenderán a elevarse, llegando a comportarse como árboles casi independientes, que competirán entre sí, pero esto no generará un resultado positivo. A nivel estético, el árbol perderá su apariencia atractiva.

Una poda severa de las ramas laterales tampoco resolverá el problema. Cerca del tronco, el abeto presenta una zona denotada como “muerta”, donde las agujas se caen y no aparecen nuevos brotes. ¿Qué se puede hacer? La solución puede ser simplemente un recorte. Este consiste en acortar uniformemente el crecimiento anual de todas las ramas. Comúnmente, se corta un tercio o dos tercios de los brotes. Sin embargo, es fundamental que durante una poda no se elimine más de un tercio de todas las ramas, ya que esto podría poner al árbol en tensión. Existe una técnica más complicada que consiste en mantener la forma de crecimiento natural, formando el abeto al estilo bonsái. Esto, sin embargo, requiere habilidad. Si se desea controlar el crecimiento mediante la poda, lo ideal es comenzar a finales de verano. Este aspecto es crucial, ya que los cortes deben tener el tiempo necesario para cicatrizar antes de que lleguen las heladas. Tras el invierno, se puede continuar con la poda, siempre y cuando se detenga cuando las yemas comiencen a despertar.

La contención del crecimiento suele asociarse a una poda más profunda y radical. Esta técnica propiciará un aumento en la ramificación, generando una “capa” verde en el árbol. No obstante, esta poda también tiene sus desventajas: se perderá la forma escalonada típica de la copa en los abetos. En el caso de los bonsáis, esto es aún más complicado, ya que requiere el uso de tijeras de podar y pellizcos manuales, es decir, cada rama de abeto necesita un tratamiento individual. En general, los expertos sugieren caution al trasplantar un abeto silvestre, ya que su crecimiento requerirá un control más intensivo, y la estética, así como la pulcritud que exhiben las variedades ornamentales, son difíciles de replicar.

Es fundamental monitorear el crecimiento de un árbol desde el inicio; ya sea mediante tablas profesionales o mediante podas regulares y bien ejecutadas.