
Fechas de maduración de las cerezas

Las cerezas son uno de los cultivos más populares entre las bayas, utilizadas tanto para disfrutar frescas como en diversas recetas. A diferencia de frutas como las manzanas o las peras, las cerezas no logran madurarse si son cosechadas antes de tiempo. En estas situaciones, el jardinero que actúa con impaciencia tendrá que conformarse con una escasa producción de fruta en su punto.

Para minimizar la pérdida de cosecha y asegurarse de obtener solo las cerezas más maduras y de la mejor calidad, es crucial conocer las épocas de maduración específicas de cada variedad en las condiciones climáticas correspondientes.

¿Cómo identificar la madurez de las bayas?
Como los frutos no maduran simultáneamente, es necesario realizar varias cosechas. Un mismo arbusto puede ofrecer tanto cerezas maduras como inmaduras. ¿Qué señales indican que las bayas están listas para ser recolectadas y consumidas? Una de las señales de madurez puede ser un cambio en el color de la fruta. Sin embargo, no se debe confiar únicamente en el color para determinar si están listas, ya que existen variedades que alcanzan el rojo prematuramente, pero que no muestran grandes cambios de color al madurarse.

En ocasiones, las cerezas inmaduras presentan un tono oscuro más intenso, que puede desvanecerse con el tiempo o modificar su color de manera gradual a lo largo de varios días.

Una forma más confiable de determinar la madurez es comprobar si el fruto se separa fácilmente del pedúnculo. Las cerezas maduras se desprenden con facilidad, mientras que las inmaduras requieren de un esfuerzo considerable para ser arrancadas.

Períodos de cosecha según la región
Las épocas de maduración de las cerezas son influenciadas por las condiciones climáticas. Las variedades silvestres de la mayoría de las cerezas modernas crecen en regiones de bosques mixtos, estepas y zonas de estepa, donde varían la humedad y las temperaturas. Por esta razón, en Rusia, especialmente en la zona media, las fechas pueden diferir considerablemente. En la región de Moscú y al norte, las cerezas maduran entre finales de junio y julio. Dependiendo de la variedad y de la situación climática, el proceso de cosecha puede extenderse hasta un mes.

En el sur, las fechas de maduración oscilan desde mediados de junio hasta principios de junio en la región de la Tierra Negra. En Krasnodar, las cerezas comienzan a florecer en abril y producen frutos a finales de mayo. Además, en esta zona, la maduración es más rápida, lo que permite realizar cosechas más abundantes.

La maduración varía según la variedad
El esfuerzo continuo de los criadores, tanto amateurs como profesionales, durante más de un siglo ha dado lugar a la creación de variedades de cerezo adaptadas a las múltiples condiciones climáticas. Al elegir plántulas para su huerto, es fundamental considerar la variedad de cerezas, ya que estas pueden diferir notablemente no solo en sabor, sino también en los períodos de maduración. Una variedad que produzca buenos resultados en la región de Kursk podría no alcanzar su máximo potencial en los Urales Centrales o en la zona de Moscú. En algunas áreas, combinar diferentes variedades con distintas épocas de maduración en una misma parcela permite extender el tiempo de cosecha casi durante todo el verano.

Las variedades tempranas, diseñadas para crecer en regiones con un clima cálido breve, comienzan a madurar en la segunda mitad de junio en las zonas más al sur. Entre estas variedades tempranas se encuentran “Annushka”, “Malyshka”, “Molodezhnaya”, “Shpanka”, “Shokoladnitsa” y otras. Estos arbustos son conocidos por su gran resistencia a fluctuaciones térmicas y enfermedades. Las variedades de maduración intermedia son adecuadas para muchas áreas de la zona media, como “Vladimirskaya”, “Zhukovskaya”, “Morozovka”, “Novella”, “Turgenevskaya”, “Shchedraya” y “Kharitonovskaya”. En las regiones del sur, una variedad de este grupo podría madurar ya en la primera quincena de julio, mientras que en zonas más frías esto puede ocurrir un mes más tarde. Las variedades de maduración media suelen tener altos rendimientos, dando frutos de gran tamaño en condiciones favorables.

Las variedades de maduración tardía generalmente no son adecuadas para las regiones del norte de la zona media. Su maduración se produce comúnmente hacia finales de agosto bajo condiciones de altas temperaturas estables. Estas plantas suelen tener la apariencia de árboles pequeños en vez de arbustos, e incluyen variedades como “Zhuravka”, “Malinovka”, “Lubskaya”, “Tamaris” y “Shchedrovka”. Los frutos son generalmente grandes y presentan un jugoso color cereza al alcanzar su madurez. Existe también un grupo aparte: la cereza de fieltro, que guarda una relación lejana con las demás variedades. Por lo general, su maduración ocurre en la primer quincena de junio. En regiones del sur, esta puede producirse a principios de mes, mientras que en el norte, se puede extender hasta finales del mes. Este tipo de cereza puede dar fruto durante 1.5 a 2 meses, y es recomendable plantar varios arbustos para asegurar una cosecha generosa.

Las cerezas maduras pueden permanecer en el arbusto por un tiempo prolongado, lo que permite recogerlas incluso después de que la mayoría ya haya madurado. Además, el cuidado adecuado del suelo y la fertilización pueden mejorar significativamente la calidad del fruto y la salud general del árbol. Es recomendable realizar análisis de suelo para ajustar la nutrición y considerar la rotación de cultivos para evitar problemas de plagas y enfermedades. También, la poda anual es esencial para mantener la forma del árbol y fomentar la producción de frutos de calidad. Con el manejo correcto, un huerto de cerezos puede ser una fuente de satisfacción y productividad durante muchos años.

¿Cómo acelerar la maduración de las bayas?
Una de las causas que pueden retrasar la maduración de las cerezas es una plantación inadecuada. A este cultivo no le favorece el exceso de humedad ni la sombra. Para maximizar y acelerar la aparición de frutos maduros, es recomendable plantar los árboles en las áreas más altas del huerto, donde reciban mayor luz solar. Proporcionar una iluminación adecuada es esencial, por lo que se aconseja realizar una poda cuidadosa de las ramas de los cerezos y de otras plantas cercanas.

La alimentación de los cerezos también juega un papel fundamental. Se pueden utilizar tanto fertilizantes industriales como abonos naturales como estiércol de caballo, gallinaza, turba o compost elaborado en casa. Además, la aplicación de micronutrientes como el zinc y el manganeso puede mejorar la calidad de las frutas y acelerar su maduración.

La fertilización debe llevarse a cabo en varias etapas: en primavera antes de la floración, tras la fructificación y recolección, así como en otoño después de que las hojas caen. También es recomendable realizar un análisis de suelo para ajustar las necesidades nutricionales específicas de tus cerezos.


El riego adecuado es otro factor clave. Durante la fase de desarrollo de los frutos, es esencial mantener un régimen de riego constante, evitando tanto la sequedad como el encharcamiento. Un riego por goteo es ideal para mantener la humedad del suelo sin saturarlo.
Finalmente, la protección contra plagas y enfermedades es crucial. Usar tratamientos orgánicos, como extractos de ajo o neem, puede ayudar a prevenir daños en las frutas y asegurar una maduración saludable.


