¿Se puede cultivar una hosta en una maceta??
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¿Se puede cultivar una hosta en una maceta??

Cultivo de hostas en una ...

Las hostas son plantas perennes muy apreciadas por sus hojas decorativas, comúnmente cultivadas en jardines. Sin embargo, también se pueden cultivar hostas en macetas en el hogar. La mayoría de estas plantas pueden crecer en recipientes, aunque se recomienda evitar las variedades más altas y las que son menos resistentes a las heladas. Las variedades con flores más pequeñas suelen adaptarse mejor a los ambientes de macetas. La personalización también es parte del atractivo, ya que muchas personas crean colecciones de hostas de distintos tipos. Además, el cultivo en macetas facilita la protección de las plantas contra plagas.

Aspectos específicos del cultivo

Las hostas son un grupo variado, lo que dificulta la aplicación de una sola regla para todas ellas. Generalmente, se sugiere que se planten en lugares con sombra parcial o ligera. En la práctica, lo ideal es que reciban luz directa por la mañana, momento en el que los rayos son más suaves.

En comparación, el cultivo en suelo resulta más sencillo, ya que algunas hostas pueden tolerar la luz solar intensa con riego adecuado. Sin embargo, si se cultivan en interiores, es crucial evitar la exposición excesiva a esta luz, ya que las plantas pueden sufrir daños por quemaduras y deshidratación, siendo preferible un balcón o terraza con sombra.

Para el cultivo en macetas, es fundamental utilizar un sustrato fértil y moderadamente húmedo, que posea una buena estructura y un pH ligeramente ácido (alrededor de 6,0). Se puede emplear un sustrato universal mezclado con turba y arena para asegurar una buena aireación. Además, es recomendable colocar una capa de drenaje que puede tener un espesor de varios centímetros, dependiendo del tamaño del recipiente. El uso de hidrogel en la mezcla del sustrato también puede ayudar a reducir el riesgo de deshidratación del cepellón.

Las macetas y cajas destinadas al cultivo de hostas deben tener orificios de drenaje en la parte inferior (no pueden ser herméticas). Aunque estas plantas requieren riego abundante, el exceso de agua puede resultar perjudicial y llevar a su muerte.

Es esencial que las macetas para hostas sean adecuadas en tamaño y capacidad para la planta en su edad y tamaño final. Las variedades más grandes pueden necesitar recipientes de entre 50 y 60 litros. Para proteger a las hostas de los caracoles, se pueden colocar anillos de cinta de cobre alrededor de las macetas.

Si la planta comprada no presenta un buen estado de salud, es aconsejable posponer el trasplante por tiempo indefinido. Es importante darle un período para que su sistema radicular se fortalezca.

En el fondo de la maceta se puede colocar una capa de corteza triturada que cubra el agujero de drenaje, así se podría evitar la necesidad de drenaje adicional. Luego, es recomendable añadir compost u otro tipo de fertilizante, considerando que a las hostas les gusta el suelo rico en nutrientes. Posteriormente, se debe colocar la planta dentro de la maceta y rellenar con tierra, dejando un espacio de 2-3 cm desde el borde superior. Este detalle es importante, ya que las hostas prosperan con riegos abundantes.

Si se cultivan hostas a partir de semillas, recolectar cuando la cápsula se abra y presente un color gris-marrón. Esto suele suceder un par de meses después de la fecundación. Antes de plantar, es recomendable limpiar, secar las semillas y almacenarlas en el frigorífico durante un mes para favorecer la germinación. Además, es útil remojar las semillas en un activador de crecimiento o en jugo de aloe durante media hora antes de la siembra. Sin embargo, es importante considerar que las hostas cultivadas a partir de semillas pueden no conservar las características específicas de su variedad, por lo tanto, para obtener una planta con características deseadas, lo mejor es optar por un esqueje.

Por lo general, las plantas perennes deben ser trasplantadas cada 3-5 años para seguir desarrollándose y, si es necesario, reproducirse. Para mantener la flor en su mejor estado decorativo, se recomienda a los jardineros experimentados que retiren los tallos de flores y tomen esquejes de las plantas más jóvenes a tiempo.

Invernada

Los efectos de las lluvias veraniegas, el posible granizo, el exceso de sol y la falta de agua durante la estación se dejan sentir en otoño. Es recomendable retirar regularmente las hojas viejas en verano y permitir que crezcan nuevas. Durante el otoño, aunque las hojas pierden parte de su atractivo, continúan embelleciendo el paisaje. A menudo, se tornan amarillas, resaltando su apariencia.

Este ciclo se mantiene hasta las heladas. La primera helada intensa arruinará por completo las hojas, que deben retirarse de inmediato al perder su valor decorativo. Las macetas pueden ser reubicadas en un lugar menos expuesto y preparadas para el invierno.

Si las hostas están cubiertas de nieve y con un abrigo, estarán seguras y pasarán el invierno sin inconvenientes. Durante el invierno, es recomendable sacar las macetas de sus platos o cachepots para evitar la acumulación de agua, ya que esto podría hacer que se rompan por el hielo. Para prevenir pérdidas, simplemente se pueden invertir y volver a colocar en los platos o recipientes.

Se aconseja agrupar las macetas en un rincón protegido, cubrirlas con un sombrero de paja y dejarlas así hasta la primavera. También se pueden aislar con corteza, que deben ser retiradas en primavera. En caso de que una maceta se rompa, lo ideal es reemplazarla por una nueva. A pesar de que la hosta sobrelleva bien el invierno, las hojas jóvenes son vulnerables a las heladas.

Un lugar adecuado para el período invernal podría ser un garaje, sótano o una veranda, incluyendo pasillos frescos. Esto garantiza que las plantas no se pudran ni sufran congelación. Otra opción es plantar la hosta en el suelo durante el invierno y devolverla a su maceta en primavera.

Además, es importante tener en cuenta la humedad en el lugar donde se almacenan las plantas. Un ambiente demasiado seco puede afectar negativamente las raíces. Por lo tanto, se puede colocar una bandeja con agua cerca de las macetas, pero asegurándose de que no toque el fondo para evitar el encharcamiento.
También se sugiere vigilar las temperaturas, pues un lugar donde haya fluctuaciones drásticas podría estresar a las plantas. Se recomienda mantener las temperaturas estables, alrededor de 5 a 10 grados Celsius es ideal.


Temporada cálida

Las hostas emergen en primavera. Sin embargo, suelen desplegar sus hojas más tarde, generalmente en mayo, cuando el sol calienta bien el suelo. Durante este tiempo, es aconsejable eliminar los restos de hojas viejas si no se hizo en otoño. Si es necesario, la planta puede trasplantarse a un recipiente más grande.

Las hostas tienen un alto requerimiento de nutrientes. Una buena provisión de fertilizante al momento de plantarlas sin duda contribuirá a que desarrollen un abundante follaje. Si la planta no ha sido trasplantada, es importante asegurarse de añadir fertilizante líquido. Antes de esto, es recomendable aflojar ligeramente la tierra vieja y cubrirla con tierra nueva.

Cuidado al sacar la hosta al exterior, especialmente si ha invernado en interiores. Las hojas jóvenes son sumamente sensibles a los cambios de temperatura y luz. Lo ideal es sacarlas durante las primeras horas del día y colocarlas de inmediato a la sombra.

Durante el verano, los cuidados consisten en monitorear la humedad, protegerlas de los caracoles (que no acceden fácilmente a las macetas) y eliminar las hojas dañadas o poco estéticas. Es recomendable fertilizar cuando sea necesario. Si la planta fue trasplantada en primavera con suficiente abono, posiblemente se pueda omitir este procedimiento.

Ventajas y desventajas de cultivar la hosta en macetas

El cultivo en macetas presenta varias ventajas. Es fácil moverlas y reorganizarlas en el hogar, así como combinarlas con otras plantas en decoraciones variadas. Es posible ubicar hostas al aire libre en zonas donde no prospera nada más, como cerca de árboles. Esto es especialmente útil, ya que en el suelo no se podrían plantar debido a la densa red de raíces. Así, se aprovecha mejor el espacio disponible.

Las macetas con hostas embellecen terrazas o patios durante prolongados periodos sin necesidad de reemplazarlas estacionalmente. Adicionalmente, los caracoles no suelen dañar sus hojas, y el deshierbe no resulta necesario.
Además, las hostas son plantas resistentes y pueden tolerar una variedad de condiciones de luz, desde sombra completa hasta sombra parcial, lo que las hace ideales para espacios que reciben poca luz solar directa. Su diversidad en colores y texturas también permite crear composiciones visualmente atractivas.

Las desventajas son la necesidad de utilizar macetas amplias y de buena calidad. Los recipientes de plástico delgados y baratos no son útiles. La opción más adecuada son las macetas de cerámica, aunque son costosas. Sin embargo, se pueden usar macetas de plástico grueso, que, a diferencia de las de cerámica, no se agrietan con el frío.

Las hostas cultivadas en macetas demandan cuidados adicionales. Es esencial trasplantarlas en el momento adecuado, fertilizarlas correctamente y prestar atención a las necesidades de riego. Si la planta se encuentra permanentemente en el interior, se aconseja llevarla de vez en cuando a un lugar más fresco, como un sótano o un pasillo con una temperatura que descienda a +3°C. Este procedimiento ayuda a simular el cambio estacional, contribuyendo positivamente al crecimiento general de la planta.

Asimismo, es importante monitorear la acumulación de agua en el plato de la maceta, ya que el exceso de agua puede provocar el pudrimiento de las raíces. Asegúrate de que las macetas tengan buenos drenajes y considera usar un sustrato bien aireado. La poda ocasional también puede ser beneficiosa para eliminar hojas muertas o dañadas y promover un crecimiento más saludable.

Por último, las hostas son vulnerables a algunas plagas como pulgones y trips. Inspeccionar regularmente tus plantas te ayudará a detectar y tratar cualquier problema a tiempo, usando métodos orgánicos siempre que sea posible para mantener el entorno saludable.