
Raza ovina Merinoland

Las Merinoland son conocidas por su pelaje blanco y lanoso, cuya longitud nearly alcanza la línea de los ojos. Aunque esta raza se clasifica como española, sus ancestros son originarios de África. Su carne es muy valorada en la gastronomía, al distinguirse por sus excelencias, pero su lana es menos cotizada en comparación con otras razas. Es fundamental conocer las maneras adecuadas de cuidar de estos animales, así como reconocer sus características singulares.
El manejo adecuado de las ovejas Merinoland incluye proporcionarles una alimentación balanceada, que debe incluir forraje de buena calidad, pasto fresco y suplementos vitamínicos. Es recomendable contar con un veterinario especializado para chequeos regulares y vacunaciones, ya que su salud es crucial para mantener la calidad de la carne y la lana. Además, estas ovejas son altamente sociables y necesitan un entorno donde puedan interactuar con otros animales, lo que ayuda a reducir el estrés y mejorar su bienestar general.
En cuanto a la reproducción, las Merinoland tienen ciclos de celo estacionales, por lo que es importante planificar el emparejamiento para que coincida con la época adecuada del año. Las crías son generalmente robustas y se adaptan bien a diferentes climas, lo que hace que esta raza sea versátil y popular entre los ganaderos. Consumir productos derivados de esta raza no solo debe ser visto como un lujo, sino también como una forma de apoyar la agricultura sostenible y proteger la biodiversidad.

Apariencia General
Las ovejas Merinoland, de tamaño mediano, tienen un peso que varía entre 80 y 95 kilogramos, alcanzando una altura de hasta 80 centímetros. Se destacan por tener una grupa ancha y una caja torácica profunda. Su dorso es recto, lo que les confiere un aspecto bien proporcionado. Sus patas son robustas y mantienen una postura ergonómica.
La lana posee un brillo natural y densidad notable, con alrededor de 8.000 fibras por centímetro cuadrado. El grosor de la lana de Merinoland varía entre 28 a 30 micras, y su vellón se caracteriza por la estructura de sus fibras.

Rendimiento Productivo
A pesar de no sobresalir como productora de lana, con un rendimiento de entre 3 y 5 kilogramos, la raza destaca en la producción de carne, alcanzando un rendimiento en matadero del 57%. Los consumidores valoran especialmente la carne de la oveja Merinoland, que se caracteriza por su sabor suave y agradable, sin el típico olor fuerte asociado a estas razas. Además, la velocidad de crecimiento de los corderos es notable: a los cuatro meses de vida, pueden pesar hasta 40 kilogramos.

El juicio de la canal se realiza principalmente considerando la cantidad de carne en la zona del lomo y el muslo. La carne de los corderos de Merinoland es catalogada entre las de mayor calidad, siendo frecuentemente adquirida por restaurantes para la elaboración de conservas infantiles.
![]()
Pros y Contras
Una de las principales ventajas de esta raza es su notable fertilidad, que se sitúa en un 215% según normas reconocidas. Las hembras alcanzan la madurez reproductiva a los seis meses.
![]()
Para los criadores, la escasa exigencia en su cuidado se considera una gran ventaja, adaptándose bien tanto a praderas como a pastizales.
Su resistencia a enfermedades es notable, lo que protege a las ovejas de múltiples enfermedades comunes en el ganado, permitiendo a los criadores ahorrar en gastos veterinarios debido a su robusta inmunidad natural.
![]()
Sin embargo, una desventaja de los animales es su producción relativamente baja de lana, cuya calidad es solo media. Asimismo, su temperamento puede no ser el más favorable; en ocasiones muestran variaciones en su estado de ánimo, lo cual puede complicar su manejo para los criadores.
Ajustes para el Cuidado y Cría
Al alojar ovejas de esta raza, es esencial establecer un ambiente adecuado en el corral. Los animales requieren temperaturas de alrededor de 20 a 22 grados Celsius, y es crucial evitar las corrientes de aire en el albergue donde se encuentren. Se recomienda construir un espacio cercano con acceso a alimento y agua.

Es crucial realizar chequeos regulares en las ovejas, observando el estado de su lana y asegurando la integridad de sus pezuñas.

Alimentación y Dieta
En verano, las ovejas Merinoland se alimentan principalmente de hierba que encuentran en los pastizales. Durante el invierno, es necesario ajustar su dieta a las particularidades de cada individuo. Esto generalmente incluye heno y paja, además de patatas y guisantes. Es importante que también reciban sal disuelta en agua. Frutas como manzanas y zanahorias, junto con piensos mezclados, son adecuados durante la estación invernal. Además, se pueden incluir suplementos específicos para el ganado que contengan oligoelementos y vitaminas en las proporciones necesarias.

Salud e Inmunidad
La robustez del sistema inmunológico protege a las ovejas contra diversas enfermedades. Se les deben administrar vacunas para prevenir enfermedades. Igualmente, es fundamental mantener una dieta balanceada para evitar problemas digestivos.

Origen y Historia
La raza Merinoland tiene su origen en España, y se piensa que algunos de sus ancestros eran ovejas africanas traídas por los bereberes. En el siglo XVIII, alemanes comenzaron a mostrar interés en estos animales, apreciando su elevada productividad y baja exigencia. Gracias al esfuerzo de los criadores, esta raza ha adquirido muchas características valiosas procedentes de ovejas de lana fina originarias del sur de Alemania. Actualmente, Merinoland es una de las razas más populares en Alemania, representando un tercio de la población ovina total en el país.