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Deicia blanca: descripción y cultivo

Guía Cultivo de Acelgas

Aunque existen numerosas variedades de plantas ornamentales que los decoradores paisajistas utilizan para crear instalaciones verdes atractivas, los floristas siempre están en la búsqueda de nuevas especies que puedan aportar un toque creativo y singular a sus diseños.

Entre estas plantas se encuentra la extraordinariamente exótica Deutzia blanca, un arbusto que florece y tiene la capacidad de embellecer cualquier espacio monótono, convirtiéndose en un elemento central de la composición verde que se esté creando.

Descripción y características

La Deicia blanca es un arbusto perteneciente a la familia de las hortensias. Esta planta de hoja caduca es altamente ornamental y presenta rasgos que recuerdan a las lilas, madreselvas y hortensias. Su altura media alcanza los 2 metros, lo que la convierte en un arbusto perfectamente comparable a las variedades enanas. A pesar de su densa y extensa copa, este cultivo mantiene una forma cuidada y un aspecto atractivo.

Las flores, que tienen una forma parecida a campanas y son de un blanco como la nieve, se agrupan en racimos. Los primeros brotes aparecen generalmente entre el tercer y cuarto año tras la siembra. La época de floración se extiende desde mediados del verano y dura aproximadamente de 30 a 40 días. El arbusto se adorna con hojas oblongas pintadas en una rica variedad de tonos verdes. Además, es importante destacar que su fragancia es dulce, lo que atrae a polinizadores como abejas y mariposas, contribuyendo al ecosistema local.

Entre las principales ventajas de esta planta se encuentran las siguientes:

  • Resistencia a distintas condiciones climáticas, pudiendo prosperar en climas templados.
  • Fácil mantenimiento, ya que requiere poca poda y cuidados específicos una vez establecida.
  • Excelente opción para jardines decorativos, ya que su floración es visualmente atractiva y realza el entorno.
  • Contribuye a la biodiversidad al atraer una variedad de polinizadores y aves.

Sin embargo, se deben considerar también sus desventajas:

  • Puede ser susceptible a ciertas plagas, como pulgones y ácaros, que pueden afectar sus hojas y flores.
  • Requiere un espacio suficiente para su crecimiento, por lo que no es adecuada para jardines pequeños o muy compactos.
  • En algunas regiones, puede necesitar protección durante los meses más fríos si las temperaturas bajan drásticamente.

Siembra y cuidados

A pesar de su apariencia exótica, la Deicia blanca se adapta con facilidad a distintos climas y requiere un cuidado mínimo. Se pueden trasplantar plántulas jóvenes a principios de la primavera, cuando la temperatura diaria se estabiliza en valores positivos, o a mediados del otoño, unas 4-6 semanas antes de la llegada de las primeras heladas. Esta planta no es exigente en cuanto a la calidad del suelo, pero prospera mejor en suelos ligeros que mantengan una humedad moderada y una buena concentración de nutrientes. Es preferible que el pH del suelo sea neutro o ligeramente ácido. Además, el lugar de plantación debe contar con buena iluminación, aunque también es beneficiosa una sombra suave. Dados sus hábitos de crecimiento, se recomienda mantener una distancia de al menos 2-2,5 metros entre las plantas.

El tamaño del hoyo de plantación debe corresponder al sistema radicular de la planta. Generalmente, se sugiere un hoyo de 30×40 cm. Es esencial crear una capa de drenaje al fondo del hoyo y llenarlo con una mezcla de tierra rica. Las plantas recién implantadas deben recibir un riego abundante y el área de las raíces debe ser cubierta con mantillo, lo cual disminuirá la frecuencia de riego y optimizará el uso de agua. El cultivo y mantenimiento de este arbusto al aire libre consiste en realizar una serie de tareas sencillas que no presentan complicaciones, incluso para quienes son nuevos en la jardinería. Debido a su sistema radicular superficial, es crucial prestar atención especial al riego, sobre todo en la temporada seca de verano, asegurando la hidratación del suelo al menos una vez por semana, teniendo en cuenta las variaciones estacionales en las precipitaciones.

No olvides descompactar el suelo regularmente y eliminar las malas hierbas, ya que estas no solo afectan estéticamente el jardín, sino que también compiten por agua y nutrientes.

Para fomentar el desarrollo de más brotes florales durante su periodo de floración, es recomendable enriquecer la tierra con fertilizantes tanto minerales como orgánicos, alternándolos y aplicándolos solo después del riego. Aunque este cultivo es resistente a las bajas temperaturas, las plántulas jóvenes necesitan protección invernal, que debe retirarse tan pronto como pase el riesgo de heladas nocturnas en primavera. Materiales como lapnik de abeto o mallas no tejidas son adecuados para cubrirlas. Un retraso en la apertura de las plantas puede propiciar el desarrollo de bacterias patógenas y dañar las partes de la corona.

El arbusto requiere tanto una poda formativa como otra para mantener su salud. Se pueden eliminar las partes dañadas o enfermas en cualquier época del año, aunque es particularmente importante realizar este procedimiento después del invierno. La poda para dar forma y dar forma se lleva a cabo según la necesidad. Esta técnica no solo ayuda a moldear la planta, sino que también rejuvenece aquellas partes más viejas de ella.



A pesar de que estas plantas generalmente no son susceptibles a enfermedades y plagas, una gestión inadecuada puede dar lugar a la aparición de insectos dañinos como pulgones, saltahojas y ciertos tipos de escarabajos. El exceso de riego y la falta de circulación de aire pueden favorecer la aparición de oídio y roya. Mantener buenas prácticas agronómicas y realizar tratamientos preventivos en las plantas ayudará a preservar su salud y evitar la muerte de estas bellas plantas verdes.

Métodos de propagación

La Deicia blanca es una planta bastante resistente, y su reproducción puede llevarse a cabo de distintas formas. Uno de los métodos más comunes es a través de esquejes, que se realizan generalmente a principios del verano. Los brotes verdes y robustos deben enterrarse en un sustrato húmedo y nutritivo, a una profundidad máxima de 10 mm. La separación de los esquejes que han endurecido ocurre antes de que el frío se establezca. La longitud ideal de los esquejes es de entre 10 y 15 cm. El material recolectado se agrupa en manojo, se cubre con arena húmeda y se almacena hasta la primavera. Luego, el proceso de cultivo sigue siendo el mismo que se mencionó anteriormente.

Los jardineros también pueden optar por dividir el arbusto, cortando la planta madre en 2 o 3 partes. Las nuevas plántulas generadas deben ser plantadas inmediatamente en su lugar definitivo.

El método de propagación por semillas es el preferido por los cultivadores profesionales en laboratorios que cuentan con el equipamiento adecuado, ya que es el proceso más complejo y requiere un nivel considerable de conocimientos y experiencia práctica.