
Lirio African Lady
Los lirios African Lady pueden convertirse en una asombrosa adición a su jardín. Se caracterizan por su peculiar colorido, son fáciles de cuidar y poseen una notable resistencia contra enfermedades y plagas.
Además, estos lirios florecen en una variedad de colores vibrantes, que incluyen tonos de púrpura, rosa y blanco, lo que los convierte en una opción perfecta para realzar el atractivo estético de cualquier espacio verde. Prefieren un suelo bien drenado y pueden crecer tanto a pleno sol como en sombra parcial, lo que les permite adaptarse a diferentes condiciones de cultivo.
Es recomendable regar los lirios regularmente, pero evitando el encharcamiento. La fertilización en primavera con un abono equilibrado puede promover un crecimiento saludable y abundan flores. También es conveniente quitar las flores marchitas para estimular nuevas y asegurar que las plantas mantengan su vigor.
Por último, la propagación de los lirios African Lady se puede realizar mediante división de bulbos, lo que permite expandir su presencia en el jardín de manera sencilla y efectiva. Con los cuidados adecuados, estos lirios pueden desarrollarse y florecer durante varios años, brindando belleza y color a su entorno.
Origen de la variedad
Esta variedad de lirio africano fue desarrollada en 2015.

Descripción de la planta y sus flores
La planta de lirio African Lady se caracteriza por su altura, pudiendo llegar hasta 180 cm. Sus tallos son robustos y las hojas, carnosas, pueden albergar hasta 20 flores por tallo.

Las flores de esta variedad son bastante amplias, alcanzando hasta 35 cm de diámetro. Su forma es de embudo extendido, con un vibrante color rojo cereza y bordes de pétalos en tono amarillo cremoso.

El Lirio African Lady emite un aroma encantador que perdura durante mucho tiempo tras ser cortado.

Características de la floración
Esta variedad de lirio comienza a florecer desde julio hasta agosto.

Usos de la planta
Debido a su durabilidad en jarrones, estas flores son comúnmente cultivadas para la producción de flores cortadas. En un jardín personal, se convierten en una de las principales atracciones decorativas del área o jardinera.

Consideraciones para la plantación
Al momento de plantar los lirios africanos, es fundamental seleccionar los bulbos adecuados, que no deben estar blandos, aplastados ni arrugados. Los bulbos en mal estado pueden pudrirse después de la plantación y son propensos a enfermedades fúngicas. La mejor época para plantar los lirios es entre septiembre y octubre o en primavera. Deben ser enterrados a una profundidad de 10 a 15 cm, siendo más profunda la inversión para los bulbos de mayor tamaño. La distancia adecuada entre las plantas debe ser de 15-20 cm.
Es importante también considerar el tipo de suelo para la plantación. Los lirios africanos prefieren suelos bien drenados, ricos en materia orgánica y con un pH ligeramente ácido a neutro. Para mejorar la calidad del suelo, se puede mezclar compost o turba antes de plantar.
Una vez plantados, es recomendable regar moderadamente, evitando encharcamientos que puedan causar pudrición de las raíces. Durante los meses de crecimiento, se puede aplicar un fertilizante equilibrado cada 4 a 6 semanas para fomentar un desarrollo saludable.
Finalmente, al finalizar la temporada de floración, es aconsejable cortar las flores marchitas y dejar que las hojas continúen creciendo hasta que se amarillenten, ya que esto ayuda a almacenar energía en el bulbo para el próximo ciclo de crecimiento.
Técnicas de cultivo y cuidado
Aunque es posible cultivar nuevos lirios africanos desde semillas, este método no es recomendado para jardineros aficionados, ya que resulta más laborioso y requiere paciencia.
Si ya dispone de lirios de esta variedad, se pueden multiplicar mediante bulbos que se forman en la parte superior de la planta, generalmente tras la eliminación de botones florales y hojas.

Este material debe ser recolectado en agosto y guardado en una bolsa de turba. Para asegurar su buen desarrollo, los bulbos necesitan un periodo de congelación en el refrigerador de aproximadamente tres semanas, luego de lo cual serán plantados en un lugar definitivo para permitir su enraizamiento antes del invierno.
La separación de los bulbos adventicios requiere desenterrar las plantas y este procedimiento es recomendable realizarlo cada 2-3 años. Es aconsejable eliminar los bulbos adventicios de la Dama Africana, ya que esto estimula un mejor crecimiento y floración. Tras dicho procedimiento, la planta se puede reubicar en otro sitio.
El material recogido debe ser plantado en un sustrato adecuado, que consiste en una mezcla de arcilla y arena, asegurando suficiente humedad. Después de un año de preparación, estos lirios se pueden trasladar a un lugar permanente, manteniendo las mismas características que las plantas originales.
Ubicación y condiciones del suelo
Los lirios African Lady prosperan en ambientes cálidos y soleados. Además, requieren estar protegidos de vientos fuertes para asegurar un crecimiento saludable.

Esta variedad de lirios prefiere un suelo fértil, rico en humus y con un nivel de acidez. Es fundamental que el sustrato sea permeable para permitir un drenaje adecuado del agua.

Resistencia a enfermedades y plagas
La variedad African Lady muestra una buena resistencia frente a enfermedades y plagas, aunque se recomienda realizar tratamientos preventivos con fungicidas e insecticidas al inicio de la primavera.

Resistencia al frío
Los lirios de esta variedad presentan una resistencia media al frío, por lo que se aconseja protegerlos con hojas secas o pasto cortado antes de que lleguen las heladas.

Ventajas y desventajas
Ventajas:

– Flores grandes y hermosas;
– No requieren atado;

– Aroma agradable;

– Facilidades de mantenimiento;

– Uso versátil en diferentes entornos.
No se presentan desventajas significativas en esta variedad.


