Melón Ambrosia
12 mins read

Melón Ambrosia

Semillas de Melón Ambrosia Híbrido

El melón Ambrosia lleva su nombre por una razón especial. Esta variedad se distingue por su sabor exquisito, ampliamente elogiado en diversas reseñas. Lo más destacable es que puede cultivarse no solo en regiones cálidas, sino también en la parte media de Rusia. Es una variedad resistente al frío, siempre y cuando se respeten ciertos cuidados específicos.

Además de su sabor, el melón Ambrosia es conocido por su pulpa dulce y jugosa, así como por su atractivo color naranja. Su cultivo puede potenciarse con un suelo bien drenado y rico en materia orgánica, ideal para asegurar un crecimiento óptimo. Es recomendable sembrar las semillas en primavera, cuando las temperaturas comienzan a calentar, aunque en climas más fríos se puede utilizar invernaderos para extender la temporada de crecimiento.

El riego debe ser constante, pero evitando el encharcamiento para prevenir enfermedades en las raíces. Esta planta requiere de una buena exposición al sol y, aunque es resistente al frío, se debe proteger de las heladas tardías. Con el cuidado adecuado, el melón Ambrosia puede proporcionar una cosecha abundante y satisfactoria.

Origen de la Variedad

Este híbrido, que presenta una pulpa de color naranja sorprendemente atractivo, hizo su debut en Estados Unidos hace aproximadamente 20 años. No se conoce la fecha precisa de su creación ni los nombres de sus desarrolladores. Aunque no está registrada oficialmente en el catálogo de la Federación Rusa, ha conquistado a muchos cultivadores y entusiastas de la horticultura, ganando popularidad en Rusia.

Ventajas y Desventajas

Entre las principales virtudes del melón Ambrosia, se destacan:

Como limitación, se puede mencionar la propensidad de esta planta a enfermarse en condiciones adversas. Además, su disponibilidad en el mercado es escasa, lo que puede dificultar la búsqueda de sus semillas.

Descripción de la Planta y del Fruto

Cada planta de esta variedad puede producir hasta 5 frutos grandes. La forma de los melones varía de redonda a ovalada, con una corteza gruesa y arrugada. Su color es un tono amarillento-marrón y presentan un patrón arenoso con una red claramente visible. El peso promedio de un fruto es de aproximadamente 2 kg.

Características de Sabor y Usos

La pulpa del melón Ambrosia tiene un hermoso color naranja cremoso. Su textura es densa y ligeramente aceitosa, pero sigue siendo jugosa. La cantidad de semillas es relativamente pequeña. Su sabor es dulce y con un toque de néctar, presentando notas agradables de uva y frutas tropicales. Se consume fresco, en rodajas, ensaladas de frutas, postres, entre otros.

Maduración y Productividad

Esta variedad se clasifica dentro de los melones de maduración media-temprana. Desde que brotan las plántulas hasta la recolección, generalmente pasan entre 80 y 86 días.

La productividad de este híbrido es notable. En cultivo al aire libre, cada planta puede generar hasta 9 frutos; mientras que en invernaderos, es común obtener entre 2 y 4 melones por planta.

Además, es importante mencionar que el riego adecuado y la fertilización balanceada son clave para obtener una buena cosecha. Se recomienda aplicar fertilizantes ricos en potasio y fósforo durante la etapa de floración para favorecer el desarrollo de los frutos. Asimismo, el control de plagas y enfermedades es fundamental, ya que pueden afectar significativamente la productividad.

Finalmente, para asegurar la calidad del fruto, es recomendable cosechar los melones cuando presenten un color uniforme y dulce aroma, señal de que han alcanzado su madurez óptima.

Consejos para la Siembra

El melón Ambrosia puede sembrarse como plántula o directamente en el suelo. En la zona media, se sugiere optar por la primera opción. Las semillas deben ser sembradas a finales de abril, con el trasplante de las plántulas a su lugar definitivo previsto para 4-5 semanas después (finales de mayo o principios de junio), asegurándose de que las heladas tardías hayan finalizado.

La preparación del terreno debe hacerse con anticipación, durante el otoño. Es necesario labrar el suelo y enriquecerlo con abonos orgánicos o minerales que contengan potasio y fósforo. Se recomienda mantener una altura de cama de 10 a 15 cm, con una distancia de aproximadamente 40 cm entre las plantas y un metro entre las hileras. Cada hoyo debe rellenarse con un poco de humus o fertilizante nitrofoska.

Antes de trasplantar, es aconsejable regar las plántulas para facilitar su extracción y reducir el riesgo de dañar las raíces. Las plántulas deben colocarse en sus respectivos agujeros y cubrirse con tierra hasta el cuello de la raíz, nivelándola con el suelo. Después del trasplante, se debe humedecer la cama.



Durante los primeros 2-3 días, es fundamental proteger las plántulas de la exposición directa al sol utilizando cualquier método disponible. Si hay variaciones de temperatura, es recomendable cubrir el melón con plástico. Después de un par de días, se puede retirar la cubierta, ya que las plantas comenzarán a adaptarse al nuevo entorno.

Condiciones del Sitio y del Suelo

El híbrido prefiere un clima cálido, por lo que se debe seleccionar un lugar soleado, bien protegido de vientos fuertes. Se puede cultivar cerca de edificios o setos densos.

El suelo debe ser bien drenado y con nivel de acidez bajo. Si el suelo es arcilloso, es recomendable mejorarlo añadiendo arena y humus durante la preparación en otoño, para que en primavera la calidad del suelo sea óptima.

Prácticas Agrícolas Esenciales

Entre las tareas obligatorias, se incluye aflojar la tierra hasta una profundidad de 10 cm. También es importante apilar las camas de melón después de que surjan las ramas laterales. Cuando las hojas comienzan a cerrarse, se debe reducir el mantenimiento mecánico del suelo.

Este tipo de melón se debe regar semanalmente, utilizando agua calentada al sol. Es crucial evitar que las gotas de agua caigan sobre las hojas, flores y tallos. Para lograr esto, se pueden hacer pequeños surcos alrededor de las plantas. También se permite el uso del riego por goteo para humedecer el suelo.

La fertilización se puede realizar con una mezcla de biohumus, estiércol de pollo o ceniza de madera. Estos nutrientes deben aplicarse 2-3 semanas después de que los brotes hayan aparecido, ya que durante este tiempo, las plantas requieren magnesio y calcio. También es recomendable fertilizar durante la fase de maduración de los frutos, enfocándose en enriquecer el suelo con nitrógeno.

Por lo tanto, cultivar el melón Ambrosia no es una tarea excesivamente complicada. Si bien requiere de cuidados, los frutos deliciosos y fragantes compensan el esfuerzo dedicado.

Problemas Comunes y Sus Soluciones

La falta de dulzura en el melón Ambrosía suele ser un problema común. Para asegurar un fruto dulce, selecciona melones que tengan una cáscara de color uniforme y que suenen huecos al golpearlos suavemente. Además, elige aquellos que son ligeramente blandos al tacto.

El moho o las manchas en la superficie indican un inicio de deterioro. Para evitar esto, guarda el melón en un lugar fresco y seco, alejándolo de la luz solar directa. Si ya ha aparecido moho, corta la parte afectada y consume el resto lo antes posible.

Un almacenamiento incorrecto puede causar que el melón se ablande demasiado rápidamente. Mantén el melón sin cortar en el refrigerador para prolongar su frescura. Una vez cortado, envuélvelo en plástico y guárdalo en un recipiente hermético.

Si notas un mal olor, puede ser señal de que el melón está sobre maduro. Para evitar esto, verifica la fecha de compra y consume el melón dentro de los primeros días tras haberlo adquirido.

Los problemas de sabor a veces se relacionan con el tratamiento previo de la fruta. Siempre selecciona melones que hayan sido cultivados de manera natural y que no contengan productos químicos agresivos. Esto asegura un sabor auténtico y duradero.

Finalmente, si tienes dificultad para elegir el melón perfecto, consulta a los vendedores en tu mercado local. Ellos suelen tener experiencia y pueden darte recomendaciones sobre los mejores ejemplares disponibles.

Opciones de Cosecha y Almacenamiento

Recolecta el melón Ambrosia cuando su piel adquiera un tono dorado y su aroma se intensifique. Un buen indicador es la facilidad con la que se desprende del tallo. Para una recolección óptima, utiliza tijeras o un cuchillo limpio para evitar dañar la fruta.

Después de la cosecha, limpia el melón con agua para eliminar residuos de tierra y posibles contaminantes. Sécalo con cuidado antes de almacenarlo, evitando cualquier daño en la piel.

Almacena los melones Ambrosia en un lugar fresco y seco. La temperatura ideal oscila entre 7 y 10 grados Celsius. Si es necesario, utiliza cajas de cartón para permitir la circulación del aire. Evita apilar las frutas para prevenir golpes y magulladuras.

Si no consumirás los melones en poco tiempo, considera refrigerarlos. En este caso, colócalos en una bolsa perforada para mantener la humedad adecuada y evitar la condensación. De esta forma, prolongarás su frescura hasta una semana.

Para disfrutar del melón Ambrosia en su máxima expresión, consúmelo preferentemente en su estado fresco. Sin embargo, si decides cortarlo, guárdalo en un recipiente cerrado en el refrigerador y consúmelo en un plazo de tres días.

Beneficios Nutricionales del Melón Ambrosia

El melón Ambrosia es una excelente opción para hidratarte y aportar nutrientes esenciales. Su alto contenido de agua, alrededor del 90%, ayuda a mantener una correcta hidratación, especialmente en climas cálidos. Esta fruta refrescante es ideal para disfrutar en verano o como parte de un batido saludable.

Rico en vitaminas, el melón Ambrosia destaca por su alto contenido de vitamina C, ya que aporta más de 50% de la ingesta diaria recomendada en una porción. Esta vitamina fortalece el sistema inmunológico y contribuye a la salud de la piel al combatir los radicales libres.

Además, contiene vitamina A, favoreciendo la salud ocular y la piel. El melón Ambrosia también es fuente de antioxidantes, que ayudan a reducir el riesgo de enfermedades crónicas y mejoran la longevidad.

Su bajo contenido calórico, aproximadamente 34 calorías por cada 100 gramos, convierte al melón Ambrosia en un tentempié ideal para quienes buscan controlar su peso. Su dulzor natural satisface el antojo de algo dulce sin añadir excesos a la dieta.

Por último, su contenido de fibra, que contribuye a la salud digestiva, regula el tránsito intestinal y aporta saciedad, favoreciendo una alimentación equilibrada. Incorporar melón Ambrosia a tus comidas es una forma deliciosa de nutrir tu cuerpo y disfrutar de sus múltiples beneficios.