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Violeta LE-Margarita

Flor Africana Púrpura Violeta De La.

Las violetas son, en su mayoría, plantas anuales y no siempre son perennes. Carecen de rizomas robustos que se adentren profundamente en el suelo, lo que las hace susceptibles a las inclemencias del invierno. No son capaces de soportar las bajas temperaturas afuera y, por lo tanto, requieren ser replantadas cada año. Un ejemplo de esta categoría es la variedad LE-Margarita.

La variedad LE-Margarita se caracteriza por sus vibrantes flores púrpuras y su capacidad para enriquecer paisajes decorativos, tanto en jardines como en macetas. Es importante sembrarlas en un terreno bien drenado y en un lugar donde reciban luz solar directa por varias horas al día. Para mantener su salud y estimular un crecimiento óptimo, se recomienda regarlas regularmente, evitando el encharcamiento, y aplicar un fertilizante equilibrado durante la época de crecimiento activo.

En climas más fríos, se sugiere trasladar las plantas al interior o protegerlas en invernaderos durante el invierno. Con los cuidados adecuados, la variedad LE-Margarita puede florecer profusamente, ofreciendo un espectáculo atractivo para los amantes de la jardinería.

Origen y creación de la variedad

La variedad LE-Margarita fue introducida por Е. Lebetskaya en Ucrania en el año 2013. Este híbrido ha sido desarrollado para adaptarse a diversas condiciones climáticas y ha demostrado una resistencia notable a enfermedades comunes en cultivos similares. La planta se caracteriza por su alto rendimiento y calidad de fruto, lo que la convierte en una opción popular entre los agricultores.

Desde su introducción, LE-Margarita ha sido sometida a pruebas en diferentes regiones, lo que ha permitido optimizar su cultivo y manejo. Además, se han realizado estudios sobre su perfil nutricional, revelando un contenido elevado de antioxidantes y vitaminas esenciales, contribuyendo así a su demanda en el mercado de productos frescos y saludables.

Con su éxito creciente, se espera que la variedad LE-Margarita siga expandiéndose en otras áreas de cultivo, favoreciendo tanto a productores como a consumidores interesados en productos de alta calidad.

Características de la planta y sus flores

La roseta de esta violeta es uniforme y bien organizada, con un tamaño comparable al de otras violetas. Las hojas exhiben un color verde oscuro, adornadas con motas de tonos blancos y rosas. Esta peculiaridad de las hojas la distingue de otras variedades. Las flores son de color blanco con manchas negras que recuerdan al cereza. Su color predominante es el blanco, que resalta con gran intensidad y presenta un patrón bicolor. El capullo, al abrirse, tiene una forma estrellada y se torna terroso.

Características de la floración

La Violeta LE-Margarita es una planta perenne que puede presentar entre 20 a 30 capullos al mismo tiempo, algunos de los cuales pueden estar ocultos bajo las hojas sin haber florecido completamente. Los capullos más viejos, tras completar un ciclo de aproximadamente 3 semanas, caen de forma natural al perder su firmeza.

Como amante del calor, la LE-Margarita no es compatible con temperaturas extremas. Si el termómetro supera los +32 grados Celsius, puede dejar de florecer, y a +40 grados puede perecer.

Estas violetas no soportan el invierno en el exterior y requieren ser reubicadas anualmente. Sin embargo, en un ambiente controlado, la LE-Margarita mantiene su frescura sin marchitarse; sus pétalos se adhieren firmemente al centro de la flor. Son fáciles de cultivar y pueden florecer incluso hasta finales de octubre.

Si la LE-Margarita no recibe un periodo de descanso adecuado, no contará con la fuerza necesaria para que todos sus capullos florezcan plenamente, resultando en algunas flores que no se abrirán.

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Técnicas de cultivo y cuidado

Para lograr un desarrollo óptimo de las violetas LE-Margarita, se recomienda usar una maceta espaciosa con al menos 2 litros de capacidad. Si se planta mediante esquejes, establecerá raíces rápidamente y alcanzará un tamaño adecuado en un periodo de 2 a 3 meses, siempre que disponga de un volumen de tierra suficiente.

Para preparar adecuadamente el suelo para su cultivo, sigue estos pasos.

La violeta LE-Margarita se puede cultivar en interiores durante todo el año. Si la luz natural es insuficiente, es recomendable instalar una lámpara LED de anillo sobre la planta joven para suplir la falta de iluminación que podría presentar al lado de la ventana. La luz irregular puede hacer que las hojas y los pétalos se estiren hacia la luz, provocando que la flor se incline de manera no uniforme.



La luz debe ser distribuida uniformemente desde diversas direcciones. Como los días son relativamente cortos durante otoño, invierno y primavera, con apenas 8 a 12 horas de luz, la lámpara debe encenderse al anochecer y apagarse justo antes del amanecer.

Apaga la luz UV solo cuando consideres que la planta necesita un periodo de reposo. Mantén la flor en condiciones de sombra y ajusta la temperatura a, por ejemplo, +17 grados Celsius, trasladándola a un espacio más fresco. El objetivo es inducir un estado de letargo, donde la planta conserve nutrientes y energía para su próxima etapa de floración.

Para estimular la LE-Margarita después de su periodo de descanso, reubícala en un entorno con condiciones de luz ideal. Durante el verano, cuando las temperaturas son elevadas, considera colocar una malla o translúcida en la ventana para brindarle sombra. Esta violeta no requiere ninguna protección adicional.

Riego y fertilización

Fertiliza la violeta LE-Margarita al menos dos veces al año. En primavera, alrededor de abril, al regar, aplica repetidamente una solución de compost diluido en la maceta o esparce turba en la superficie del sustrato. En verano, utiliza fertilizantes inorgánicos como sales de potasio y fósforo, además de un poco de ceniza de madera.

Una mezcla de nutrientes adecuada es crucial para asegurar un crecimiento rápido y una floración abundante. Evita el exceso de fertilización, ya que un exceso de materia orgánica puede conducir a la formación de un gran número de “vástagos”, desviando la energía de la planta hacia el desarrollo de raíces en lugar de nuevas flores y brotes, que luego deberán ser desechados o compostados.

El riego es igualmente fundamental, y debe hacerse con moderación, evitando que el sustrato se empape en exceso.

Enfermedades y plagas comunes

Las manchas foliares son una preocupación frecuente para la Violeta LE-Margarita. Evita el exceso de humedad y asegúrate de que la planta tenga una buena circulación de aire. Retira las hojas afectadas y aplica un fungicida si es necesario.

El mildiu suele aparecer en condiciones húmedas. Si notas un moho blanco en las hojas, reduce el riego y mejora la ventilación. Considera un tratamiento con fungicidas específicos para este hongo.

Los ácaros, pequeños insectos que suelen estar en la parte inferior de las hojas, pueden causar daños importantes. Observa si hay manchas amarillas o telarañas finas. Un insecticida o un acaricida suele ser eficaz para controlarlos.

Los pulgones también pueden ser un problema, especialmente en brotes nuevos. Si los encuentras, puedes utilizar un jabón insecticida o una solución de agua con jabón para eliminarlos. Inspecciona periódicamente la planta para detectar infestaciones tempranas.

Las cochinillas son otro insecto que puede afectar a la Violeta LE-Margarita. Se apresan en tallos y hojas, dificultando su crecimiento. El tratamiento con aceites hortícolas puede ayudar a controlarlas eficazmente.

Asegúrate de mantener la Violeta saludable con un riego adecuado y una fertilización balanceada, lo que fortalece su resistencia a enfermedades y plagas. Mantener un ambiente limpio alrededor de la planta también minimiza riesgos.

Variedades relacionadas y su comparación

La variedad Violeta LE-Margarita se distingue por su sabor y textura. Comparándola con Violeta LE-Estrella, la primera presenta una dulzura más equilibrada y un aroma más intenso. Mientras que la Estrella es más ácida, lo que puede hacerla ideal para mezclas y postres, la Margarita resalta en preparaciones más delicadas.

Cuando se observa la Violeta LE-Rosa, se nota que tiene una piel más fina, lo que la hace susceptible a daños durante el transporte. Sin embargo, su jugosidad la convierte en una excelente opción para jugos frescos, diferenciándose claramente de la Margarita, cuya piel más resistente favorece su almacenamiento.

Los cultivos de Violeta LE-Nieve ofrecen un sabor menos pronunciado, ideal para quienes prefieren notas sutiles. Al comparar con la Margarita, la Nieve carece de ese retrogusto afrutado que caracteriza a la variedad que estamos analizando. Su textura también es más granulada, mientras que la Margarita se presenta como más suave y cremosa.

La similitud más destacada entre estas variedades radica en la facilidad de cultivo. Todas requieren condiciones similares, pero la Margarita tiene un rendimiento ligeramente superior, lo que la convierte en una opción preferida para los agricultores. Esta variedad ha demostrado ser más resistente a plagas, lo que simplifica su manejo en el campo.

En conclusión, elegir entre Violeta LE-Margarita y sus variedades relacionadas depende del uso previsto y de las preferencias personales en términos de sabor y textura. Evaluar cada una permitirá tomar decisiones más informadas en la cocina o en la agricultura.