
Arce en rama: variedades y cultivo

El arce es un árbol ornamentado con hojas complejas que resulta familiar para muchas personas. Se caracteriza por la singularidad y particularidad de sus hojas. Este tipo de planta es comúnmente incorporada en distintos estilos de paisajismo, siendo especialmente apreciada como arce en un formato decorativo.

Características
Desde un enfoque botánico, el arce en el tallo es un árbol de follaje caducifolio que presenta una copa amplia y elevada con una forma esférica, además de un tronco erguido, alargado y robusto. Las ramas principales se extienden de manera vertical desde el tronco, mientras que las ramas laterales se bifurcan formando un ángulo de aproximadamente 45 grados. Es interesante observar que en la parte inferior de la planta no aparecen brotes; estos aparecen únicamente en la parte superior, lo que le da al tronco una corteza uniforme y suave, con tonalidades que pueden variar entre marrón claro y marrón oscuro según la especie.
En promedio, las plántulas pueden alcanzar alturas de 2,5 a 3 metros. La altura máxima que logran alcanzar se sitúa entre 5 y 7 metros. La forma del foliolo varía de acuerdo a la especie. La configuración más habitual es la clásica, donde las hojas grandes presentan un contorno similar al de un flan, con puntas que pueden ser puntiagudas o recortadas. La coloración también es diversa; si bien el verde es el tono más común, podemos encontrar variaciones que van desde el negro hasta el plateado. La floración usualmente ocurre en primavera, extendiéndose desde abril hasta mayo, coincidiendo con el brote de las hojas plenamente desarrolladas.
Es importante mencionar que, en ciertas regiones, el reloj de la floración puede verse alterado dependiendo de las variaciones en la temperatura. Además, la polinización de las flores es principalmente llevada a cabo por el viento, facilitando así su dispersión en diferentes áreas. Los frutos, que son samaras, se caracterizan por su forma distintiva y se dispersan por el aire, permitiendo que nuevas plántulas crezcan en lugares adecuados. Aparte de su atractivo estético, los arces también son conocidos por su importancia ecológica, proporcionando hábitat y alimento para diversas especies de fauna.
![]()
Tipos
En la actualidad, se conocen alrededor de 150 especies de arces.
A continuación, se presenta un listado de las especies más fascinantes.
Durante el otoño, el arce produce pequeños frutos en forma de alas, generalmente de color rojo, que contrastan de manera atractiva con el fondo dorado del follaje amarillo.
Variedades
Las variedades de un idioma son manifestaciones lingüísticas que se desarrollan en diferentes contextos geográficos, sociales o contextuales. En el caso del español, existen múltiples variedades que se distinguen principalmente por su acento, vocabulario y gramática. Algunas de las más relevantes incluyen:
- Español de América: Esta variedad abarca todos los dialectos hablados en el continente americano, desde México hasta Argentina, cada uno con sus particularidades regionales.
- Español de España: También conocido como castellano, incluye diversas variantes como el español andaluz, el canario, y el catalán con influencias del español, entre otros.
- Español Rioplatense: Hablado en la región del Río de la Plata (Argentina y Uruguay), se caracteriza por la utilización de ‘voseo’ y un acento distintivo.
- Español Caribeño: Esta variedad incluye el español hablado en las islas del Caribe y áreas costeras, marcado por su ritmo y modificación de algunas consonantes.
- Español Mexicano: Una de las variantes más reconocibles, se destaca por su riqueza en modismos y expresiones propias.
Además de las variaciones geográficas, las diferencias sociolectales también juegan un papel importante. Por ejemplo, el español hablado en entornos formales puede variar significativamente del que se utiliza en situaciones cotidianas o informales.
Cultivo
Muchos aficionados a la jardinería optan por no contratar paisajistas y prefieren encargarse personalmente del cultivo de plantas para embellecer sus espacios. Sin embargo, es fundamental seguir ciertas directrices que permiten obtener un ejemplar saludable y visualmente atractivo.

A continuación, se describe el proceso de plantación de los arces, paso a paso.
Los cuidados agronómicos no son complicados. La fertilización es un aspecto crucial para cualquier especie de planta. En el caso del arce, se recomienda aportar nutrientes con mayor frecuencia al inicio del ciclo de crecimiento. Para ello, se recomienda utilizar fertilizantes minerales ricos en nitrógeno. Posteriormente, y de forma gradual, se introduce potasio, calcio, fósforo y manganeso. En promedio, el tiempo entre cada alimentación puede oscilar de 2 a 4 semanas, lo que dependerá de la composición del sustrato y del estado en que se encontraba antes de ser plantado.
Es recomendable aplicar mantillo en los casos donde no se pueda regar o aflojar la tierra con frecuencia. Esta acción mantiene la temperatura del suelo adecuada, disminuye el crecimiento de malezas y protege contra posibles plagas de insectos.
Normalmente, se utiliza como base piedras pequeñas, grava o fragmentos de mármol.
Las plagas más comunes que afectan al arce incluyen:

Para su control, se pueden emplear insecticidas o bien realizar la recolección manual de las plagas.
Entre las infecciones por hongos, se destacan las siguientes:
En estos casos, es esencial rociar el árbol con fungicidas, eliminar las partes infectadas y tratar el suelo con fungicidas o soluciones de manganeso y sulfato de cobre.

Generalmente, se practican dos etapas de poda. La primera, es la de formación, que es necesaria solo para aquellas especies que carecen de forma esférica de manera natural. Dicha poda se realiza al inicio de la temporada vegetativa. En primer lugar, se eliminan aquellas ramas guías que crecen hacia arriba y afectan la forma deseada del arce; después, se recortan los brotes laterales y se cortan las raíces que emergen.

Además, una adecuada eliminación de tallos dentro de la copa también contribuye a dar forma a la planta, especialmente acortando las viejas ramas esqueléticas. Cada año, se recomienda podar un tercio de la longitud de la rama. La poda sanitaria, que contribuye a la prevención, es indispensable para mantener la salud del árbol, eliminando ramas secas, dañadas o enfermas.

Algunos jardineros experimentan en la creación de nuevas variedades de arce en sus propias parcelas. Esto lo logran cultivando un plántula básica y, a través del injerto, desarrollando variedades novedosas. Este procedimiento es complejo y requiere tiempo, pero el resultado final vale la pena. En la etapa inicial, se planta el plántula siguiendo un esquema estándar de plantación. Durante dos años, se le brinda cuidado, retirando brotes laterales y modelando ligeramente la copa, teniendo especial atención en la eliminación de ramas que conducen el crecimiento.

Después de dos años desde la plantación, es posible proceder con el injerto de la plántula. Este se lleva a cabo a mediados de primavera, utilizando un esqueje que contenga de 3 a 4 yemas. Se realiza un corte en el tronco principal a la altura de la yema superior del esqueje. A los esquejes se les cortan dos extremos en forma de cuña. Con mucho cuidado, se inserta el esqueje en el tronco y la unión se cubre con barniz para jardinería, asegurando todo con una película de polietileno. El enraizamiento del esqueje tarda aproximadamente un mes.

Los esquejes generarán nuevos brotes durante esa temporada y continuarán produciendo retoños al año siguiente.
Arce en un sello en el diseño del paisaje
El arce en un tocón es apreciado por los diseñadores de paisajes debido a su belleza y su naturaleza poco exigente.
Este árbol no solo ofrece un espléndido espectáculo visual con sus hojas que cambian de color en otoño, pasando de un verde vibrante a tonos de rojo, naranja y amarillo, sino que también se adapta a una variedad de suelos y condiciones climáticas.
El arce puede ser utilizado de diversas formas en el diseño de paisajes, desde la creación de sombras en patios y jardines hasta la formación de franjas de color en jardines de floración estacional. Además, su madera es valorada por su durabilidad y belleza, lo que la hace ideal para muebles y acabados.
Hay varias especies de arce, incluyendo el arce japonés, que es particularmente popular en jardines ornamentales debido a su estructura compacta y su impresionante follaje. Los diseñadores deben considerar la ubicación y el espacio en el que se plantará el arce para garantizar que crezca de manera saludable y proporcione el impacto visual deseado.
Finalmente, el arce también puede atraer fauna, como aves y mariposas, contribuyendo a la biodiversidad del área. Por lo tanto, su inclusión en un diseño paisajístico no solo mejora la estética, sino que también apoya el ecosistema local.
Usos del arce en la cultura y la industria
El arce se utiliza en la fabricación de muebles de alta calidad. Su madera es apreciada por su durabilidad y belleza. Los artesanos crean mesas, sillas y estantes que destacan en cualquier hogar. La combinación de tonos claros y oscuros en la madera de arce proporciona un acabado elegante y cálido.
La savia del arce es famosa por su uso en la producción de jarabe de arce. Este producto natural no solo endulza alimentos, sino que también se emplea en la preparación de diversas recetas, aportando un sabor único. Las granjas de arce celebran temporadas de recolección, donde visitantes pueden aprender sobre el proceso y degustar el jarabe fresco.
En la música, los instrumentos de madera como los pianos y las guitarras a menudo incorporan arce. Este material mejora la resonancia y ofrece una calidad sonora excepcional. Fabricantes de instrumentos valoran el arce por su capacidad para producir un sonido cálido y claro, lo que lo convierte en una opción popular.
La cultura popular también abraza el arce. En varias regiones, se celebran festivales en honor a la recolección de savia, donde la comunidad se une para disfrutar de comidas y actividades relacionadas con el arce. Estas celebraciones fortalecen los lazos comunitarios y promueven el turismo local.
En la medicina tradicional, algunas comunidades utilizan el arce por sus propiedades antiinflamatorias. Infusiones a base de hojas de arce pueden ayudar en el tratamiento de afecciones menores. Sin embargo, siempre se recomienda consultar a un profesional de la salud antes de iniciar cualquier tratamiento.
El arce también encuentra su lugar en la decoración. Los artesanos crean artículos de regalo y decorativos, como tazas y juguetes. Cada pieza remarca la belleza de la madera y su capacidad de ser moldeada artesanalmente.
