Calabacín Drakosha
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Calabacín Drakosha

Los calabacines son hortalizas muy queridas por muchos, y su cultivo se practica en casi todas las huertas y parcelas de dacha. Para lograr una producción abundante, es crucial seleccionar variedades que se adapten a las condiciones climáticas del área de cultivo. En la región central, la variedad Drakosha, que madura temprano, es especialmente recomendable.

Además de su rápida maduración, el calabacín Drakosha es conocido por su resistencia a enfermedades comunes como el oídio y los pulgones, lo que lo hace ideal para principiantes en el cultivo de hortalizas. Esta variedad produce calabacines de un color verde intenso, de textura tierna y sabor delicado, perfectos para diversas preparaciones culinarias.

El calabacín debe cultivarse en suelos bien drenados y enriquecidos con materia orgánica. Se recomienda sembrar las semillas en primavera y proporcionar riego regular y suficiente luz solar para asegurar un crecimiento óptimo. La recolección puede comenzar aproximadamente 55-60 días después de la siembra, cuando los calabacines alcanzan un tamaño adecuado, generalmente entre 15 y 20 cm.

Esta variedad no solo es deliciosa, sino que también es rica en vitaminas A y C, así como en minerales como el potasio y el magnesio, contribuyendo a una dieta saludable. Así que, si buscas una opción resistente y sabrosa para tu huerta, el calabacín Drakosha es una elección excelente.

Origen y fecha de cultivo de la variedad

La variedad Drakosha, de maduración temprana, fue desarrollada por expertos de la agrofirma “Gavrish” en el año 2010. Los destacados criadores detrás de esta variedad son Morev V. В., Gavrish S. Ф., Amcheslavskaya E. В. y Volok O. А. Después de una serie de pruebas de variedades, en 2013 se incluyó en el Registro Estatal de Logros de Mejora de la Federación Rusa. Este cultivo está especialmente adaptado a la región central y ha ganado popularidad también en países como Ucrania y Moldavia. Se cultiva principalmente al aire libre.

Características, beneficios y desventajas

El calabacín Drakosha es un favorito entre muchos agricultores y jardineros debido a sus múltiples cualidades positivas:

  • Sabor excepcional: Su carne tiene un sabor dulce y suave, lo que lo convierte en un ingrediente versátil en la cocina.
  • Alto contenido nutricional: Es una buena fuente de vitaminas y minerales, como la vitamina C y el potasio, así como de fibra, lo que contribuye a una dieta saludable.
  • Productividad: La planta de calabacín Drakosha es altamente productiva, ofreciendo una cosecha abundante durante la temporada.
  • Resistencia a plagas: Esta variedad muestra cierta resistencia a enfermedades comunes, lo que facilita su cultivo.

Aunque no se han encontrado desventajas significativas, es importante tener en cuenta que esta variedad es sensible a los suelos encharcados y a la falta de luz solar. Además, puede requerir un riego adecuado y una atención especial durante las épocas de calor extremo.

Para un rendimiento óptimo, se recomienda plantarlo en un suelo bien drenado y fertilizado, así como protegerlo de posibles heladas tempranas. De este modo, los jardineros pueden asegurarse de disfrutar de una cosecha satisfactoria.

Descripción de la planta

El calabacín Drakosha se presenta como una planta compacta de tipo arbusto, ocupando poco espacio en el jardín. Su arbusto presenta ramas ligeramente extendidas, con entrenudos cortos y un follaje moderado de un verde claro, con cortes bien definidos en los bordes. Una de las características que la distingue es el color uniforme de las hojas, que no presentan manchas blancas ni marcas.

La planta no tiende a expandirse en ancho. Durante la floración, se pueden ver flores grandes de un amarillo pálido en sus arbustos, predominantemente femeninas. Estas flores son fundamentales para la producción de frutos, ya que las flores femeninas son las que se transformarán en calabacines. Es importante polinizar correctamente las flores para asegurar una buena cosecha.

El calabacín Drakosha es conocido por su resistencia a plagas y enfermedades comunes, lo que lo convierte en una opción ideal para jardineros novatos. Prefiere suelos bien drenados y una exposición solar directa, lo que maximiza la producción de frutos. Además, es recomendable regar la planta regularmente, evitando el encharcamiento, para fomentar un crecimiento saludable.

Esta variedad de calabacín es excelente para consumir fresco en ensaladas o para cocinar, y su sabor suave lo hace muy versátil en la cocina. Cultivar calabacines Drakosha no solo proporciona frutos deliciosos, sino que también aporta un toque estético al jardín con sus atractivas flores y follaje.

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Frutas, sabor y usos

Los frutos de Drakosha son grandes. Las hortalizas maduras tienen un peso que varía entre 600 y 1000 gramos. Su longitud oscila entre 14 y 15 cm, mientras que el diámetro es de 7 a 8 cm. Tienen una forma clásica, alargada y cilíndrica, con una superficie lisa y brillante. Es poco frecuente encontrar costillas en su piel, que es fina, elástica y resistente, lo que protege al fruto de los daños mecánicos.

Es interesante notar que algunas hortalizas pueden madurar en una forma ligeramente arqueada. La mayoría de los frutos se presentan en una apariencia bien formada, con excelentes características comerciales.

Las hortalizas alcanzan un color oscuro, que varía entre verde intenso y negro verdoso. En su interior, contienen una pulpa de un tono beige claro, densa, jugosa y tierna, sin fibras ni exceso de agua. Su sabor es destacado, y al cocinarse, tienen un toque agradable y mantecoso. En la pulpa se pueden encontrar semillas elípticas, de pequeño tamaño y en cantidad moderada.

Estos frutos se utilizan de diversas maneras en la cocina: se pueden freír, hornear, guisar, rellenar, e incluso preparar caviar. El excedente se destina a su procesamiento y conservación, ya sea enlatado o congelado.

Maduración y rendimiento

La variedad Drakosha es de crecimiento temprano, con un ciclo vegetativo que dura entre 40 y 43 días. Se puede comenzar a recoger en la primera quincena de julio, y su periodo de producción se extiende durante 1,5 a 2 meses, lo que permite obtener hortalizas frescas repetidamente. Para evitar que los calabacines se hagan demasiado grandes, se aconseja cosecharlos cada 3-4 días, siendo los ejemplares de entre 13 y 15 cm los más sabrosos.



En términos de productividad, es bastante alta. En promedio, una planta puede producir entre 7 y 8 kg de calabacín por temporada. Si se cultivan hortalizas para la venta o para la industria, se puede esperar un rendimiento de entre 709 y 725 c/ha de cultivo.

Los calabacines cosechados soportan bien las condiciones de carga y transporte, además de tener una larga duración en almacenamiento. En condiciones óptimas, pueden conservarse casi hasta la próxima cosecha.

Aspectos de la siembra

El cultivo de esta hortaliza se puede hacer mediante plántulas o siembra directa, aunque la siembra directa se considera más sencilla y efectiva. Las semillas deben plantarse en el lecho entre finales de mayo y principios de junio, enterrándolas a una profundidad de 4-5 cm.

El área destinada al calabacín debe estar limpia, rica en nutrientes, con un suelo que permita la circulación del aire y que retenga la humedad, además de estar fertilizada adecuadamente. Es esencial que el suelo no sea ácido ni pesado. Las zanahorias, coles y tomates son considerados buenos cultivos precedentes para los calabacines. La siembra se realiza según un esquema de 70×70 cm.

Aspectos técnicos del cultivo

Para asegurar un rendimiento óptimo, es crucial proporcionar cuidados agronómicos adecuados. Los calabacines requieren riego cada 4-6 días, además de ser fertilizados 2-3 veces por temporada, prefiriendo los fertilizantes orgánicos. También es necesario desherbar y airear la tierra periódicamente, aplicar mulching alrededor de los arbustos y llevar a cabo medidas preventivas.

Resistencia a enfermedades y plagas

El sistema inmunológico de esta planta es relativamente bueno, lo que la hace resistente a infecciones fúngicas y bacterianas comunes. Sin embargo, las enfermedades pueden surgir si no se siguen las pautas de cuidado adecuadas o si se presentan condiciones de cultivo poco favorables.