Cuántas patatas hay en un cubo?
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Cuántas patatas hay en un cubo?

Métodos para conservar patatas por más tiempo

Conocer el peso de las patatas que se almacenan en cubos y sacos es fundamental para establecer un acuerdo justo entre el comprador y el vendedor al momento de realizar la transacción. Unos cálculos precisos son necesarios para maximizar la eficiencia en la venta de patatas, tanto a granel como al por menor, sin importar la variedad de hortaliza que se maneje.

Peso de las patatas según el tamaño de los cubos

Los comerciantes informales, que van desde los jardineros aficionados hasta los agricultores que llevan a cabo actividades en sus propias fincas o en empresas dedicadas a la agricultura, determinan el peso de las patatas no solo utilizando kilogramos, sino también empleando métodos tradicionales, como los cubos. Aquellos que ofrecen patatas en recipientes de este tipo a menudo no utilizan balanzas para medir.

Las patatas más pequeñas ocupan más espacio en un cubo, lo que significa que en términos de peso hay más en comparación con las grandes. Por ejemplo, en un cubo de 5 litros se pueden almacenar 3,5 kg de patatas pequeñas y 3 kg si se trata de patatas grandes. En un cubo de 10 litros, estos valores son 7,5 kg para las pequeñas y 6,5 kg para las grandes; mientras que en un cubo de 12 litros, se pueden colocar 10 kg y 9 kg, respectivamente. El material del cubo, ya sea de plástico o de acero galvanizado, no altera este cálculo; lo que importa es el volumen en litros. Generalmente, los cultivadores aficionados utilizan cubos de 5 y 10 litros para la venta, ya que es poco práctico para los compradores transportar cantidades grandes de patatas, especialmente si no disponen de vehículo. Además, en un apartamento, no hay espacio para almacenar grandes volúmenes de hortalizas.

La recomendación es que un vendedor no llene completamente un cubo de 10 litros, para que el total sea alrededor de 5 kg de patatas.

Cuando las patatas se distribuyen en bolsas grandes, por ejemplo, contenedores que tienen capacidad para 50 kg de producto (sin contar otros alimentos), se podría estimar que se pueden llenar aproximadamente 5 cubos de 12 litros o 7 de 10 litros con este tubérculo.

El volumen de un cubo de 9 o 15 litros se mide proporcionalmente según el peso de las patatas que contiene. Estos tamaños no son estándares y son menos comunes; para determinar el peso, se utiliza un método donde se necesita realizar un cálculo proporcional basado en valores conocidos. Sin la ayuda de balanzas, este método es bastante impreciso y puede llevar al vendedor a obtener beneficios desproporcionados, algo que el comprador podría notar al llegar a casa.

También se deben considerar las correcciones al usar cubos de plástico de construcción, que suelen tener un volumen similar a otros recipientes. Por ejemplo, un cubo de 20 litros que se usa para mezclar yeso puede contener entre 15 y 13 kg de patatas, dependiendo del tamaño de las mismas.

Es importante señalar que el tipo de patata también influye en el peso y volumen. Las variedades más densas, como las patatas nuevas, pueden ocupar más espacio debido a su forma irregular, mientras que las más tradicionales pueden ser más uniformes y apilables. Los vendedores experimentados a menudo conocen las características de cada tipo de patata y ajustan la cantidad que ofrecen en función de esto.

Asimismo, el almacenamiento adecuado de las patatas es crucial. Las patatas deben ser almacenadas en un lugar fresco y seco para evitar la germinación y el deterioro. Un mal almacenamiento puede provocar pérdidas significativas y afectar el peso total que se puede ofrecer al consumidor.

Aspectos relevantes en los cálculos


Generalmente, son los propios distribuidores quienes realizan los cálculos del peso. Esto es crucial para evitar cualquier desbordamiento en el transporte, ya sea contratado o ya existente, de las patatas hacia su destino de venta. Al aplicar las leyes de la física, la densidad de las patatas frescas es de 1180 kg/m3. Para medir con precisión el peso que hay en un cubo, es necesario limpiar las patatas de polvo y suciedad, volver a cargarlas en un recipiente limpio y calcular su peso, considerando el peso del propio cubo. Para comprobar este cálculo, se puede llenar el espacio vacío entre las patatas con agua, dado que la densidad del agua es de una tonelada por metro cúbico. Se resta del volumen total de las patatas la cantidad de líquido drenado, que ha sido previamente pesado en otro recipiente, cuyo peso vacío también es conocido (1 dm3 de agua pesa 1 kg). Además, se puede utilizar un recipiente medidor para este propósito. Según la fórmula adoptada, la masa es igual a la densidad multiplicada por el volumen.

El tipo y el tamaño de las patatas también influyen en los cálculos: la variedad “guisante” pesa aproximadamente 30 g, mientras que las pequeñas rondan los 75 g, las medianas los 190 g, las grandes hasta 250 g y las extragrandes pueden alcanzar los 450 g. Con esto en mente, un cubo de 12 litros podría contener un promedio de 10,3 kg de patatas medianas, sin considerar el peso del cubo. Hay otros métodos que emplean balanzas de dos cubetas que funcionan bajo un principio de equilibrio; se utilizan pesos de valor conocido para equilibrar las porciones de patatas que se vierten cuando el comprador desea conocer el peso exacto que está pagando. Estos dispositivos fueron populares en los mercadillos durante la época soviética y también en la década de 1990, antes de que el pesaje electrónico se convirtiera en la norma.

En la actualidad, la consulta sobre cuánto pesan las patatas es menos frecuente, ya que el sistema de pesaje electrónico, por su precisión, ha desplazado los métodos de conteo tradicionales.




Factores que afectan la capacidad del cubo

La capacidad de un cubo se determina principalmente por sus dimensiones. El tamaño del cubo, expresado en longitud, ancho y altura, influye directamente en la cantidad de contenido que puede albergar. Para un cubo, el volumen se calcula multiplicando las tres dimensiones. Por lo tanto, elegir un cubo más grande permite almacenar más patatas.

La forma de las patatas también juega un papel importante. Patatas más grandes ocupan más espacio, reduciendo la cantidad total que puedes colocar en el cubo. Opta por variedades de patatas de tamaño uniforme para maximizar la cantidad, ya que disminuirá el espacio vacío entre ellas.

La técnica de apilamiento utilizada al colocar las patatas en el cubo también afecta la capacidad total. Apilar las patatas de forma cuidadosa en capas, evitando la compresión, permite aprovechar mejor el espacio. Utiliza materiales como papel o cartón entre las capas para evitar daños y mantener la forma.

Además, el tipo de cubo importa. Cubos con bordes dedondeados permiten una mejor distribución del peso y pueden albergar más objetos en comparación con cubos de bordes rectos que generan más espacios vacíos. Optar por un cubo con capacidad de expansión, si está disponible, también puede aumentar el almacenamiento.

Las condiciones ambientales, como la humedad y la temperatura, afectan la conservación de las patatas. Un cubo bien ventilado y que permite el paso de aire ayuda a mantener las patatas frescas, lo que a su vez te permite almacenar más sin riesgo de que se pudran o se estropeen.

Consejos para maximizar la recolección de patatas

Planta las patatas en suelos bien drenados y ricos en materia orgánica. Una buena preparación del terreno facilita el crecimiento robusto de las plantas.

Elige variedades de patatas que se adapten a tu clima local y ofrece una buena resistencia a plagas y enfermedades. Las variedades tempranas suelen ser más productivas en climas frescos.

Realiza un abonado adecuado, incorporando fertilizantes equilibrados antes de la siembra. Esto garantiza que las plantas tengan los nutrientes necesarios durante su desarrollo.

Riega de manera regular, especialmente durante la floración y el engrosamiento de los tubérculos. Evita el encharcamiento, ya que esto puede causar pudrición de las raíces.

Siembra en hileras bien espaciadas para permitir una buena circulación de aire, lo que reduce el riesgo de enfermedades y mejora la producción.

Controla las malas hierbas alrededor de las plantas. Las malas hierbas compiten por nutrientes y agua, afectando el crecimiento de tus patatas.

Revisa las plantas regularmente para detectar plagas y enfermedades. Actúa inmediatamente con los tratamientos adecuados para evitar daños graves.

Al llegar el momento de la cosecha, utiliza una pala o un tenedor para evitar dañar los tubérculos. Es mejor cosechar cuando el clima está seco, lo que facilitará el manejo y almacenamiento.

Por último, almacena las patatas en un lugar fresco y oscuro para prolongar su vida útil y evitar brotaciones prematuras.