
Fresa Olympia
La variedad de fresa Olympia ha sido introducida recientemente en nuestro país y, sin embargo, ya se ha hecho muy reconocida entre los cultivadores por la compacta estructura de sus arbustos, así como por sus grandes, atractivas y dulces bayas. Otro de los aspectos que la destacan es su notable resistencia al frío, cualidad muy valorada por aquellos que la cultivan en zonas con inviernos rigurosos.

Origen de la variedad
Los cultivadores italianos son responsables del desarrollo de la prometedora variedad Olympia, la cual surgió hace poco tiempo. Diversos viveros en Italia trabajaron en conjunto para crear esta variedad. Según los representantes de La Vivai Mazzoni, Olympia se ha establecido como uno de los pocos y exitosos lanzamientos en la categoría de fresas tempranas. Esta variedad se caracteriza por su excelente sabor, textura firme y una alta resistencia a enfermedades comunes que afectan a otras variedades de fresas. Además, su capacidad de producción es notable, alcanzando rendimientos superiores en comparación con variedades tradicionales.
La Olympia se cultiva principalmente en condiciones de invernadero, lo que permite a los agricultores extender su temporada de producción. También se ha observado que su adaptación a diferentes tipos de suelo la hace idónea para diversas regiones, lo que contribuye a su creciente popularidad en el mercado europeo y más allá. Los expertos sugieren que la combinación de su sabor dulce y su atractivo aspecto rojo brillante la convierte en una opción preferida para el consumo fresco y la elaboración de productos derivados como mermeladas y batidos.

Ventajas y desventajas
La fresa Olympia presenta una buena resistencia a las heladas repentinas y muestra inmunidad ante la mayoría de enfermedades comunes en este cultivo.

bayas uniformes y de un tamaño atractivo;
excelentes características de sabor;

arbuestos compactos a pesar de un crecimiento vigoroso;

altas tasas de producción;
buena presentación comercial;
longevidad en la producción;

resistencia al frío capaz de soportar heladas de hasta -20 grados;
buenas propiedades organolépticas;
facilidad en su cultivo y reproducción.

A pesar de sus muchas ventajas, Olympia cuenta con algunas desventajas:
si no se controla el crecimiento de los estolones, la plantación puede volverse densa rápidamente;
la fruta tiende a presentar un pequeño vacío en su interior;

las bayas se vuelven más pequeñas en cada cosecha posterior.
Características de la planta
Los arbustos de fresa Olympia pueden alcanzar entre 35 y 40 cm de altura, pero no son alargados, presentan un crecimiento compactado. La planta desarrolla una gran cantidad de tallos florales y ovarios, lo que puede hacer que los brotes se inclinen hacia el suelo por el peso de la fruta. Por lo tanto, es recomendable acolchar los parterres para que las bayas se mantengan limpias y no se dañen. La producción de estolones es bastante alta.
Aparte de esto, las fresas de la variedad Olympia son conocidas por su sabor dulce y jugoso, lo que las convierte en una excelente opción para el consumo fresco, así como para la elaboración de mermeladas y postres. Esta variedad se adapta bien a diferentes tipos de suelo, aunque prefiere suelos bien drenados y ricos en materia orgánica.
Es importante proporcionar un riego adecuado, especialmente en períodos de sequía, para asegurar un crecimiento óptimo y una buena producción de frutos. Además, se recomienda la fertilización con abonos equilibrados durante la temporada de crecimiento para maximizar la producción y la calidad de las fresas. Por último, es aconsejable proteger las plantas de plagas y enfermedades comunes, lo que puede ayudar a garantizar una cosecha abundante y saludable.
Frutos y calidad de sabor
La abundancia de frutos de la variedad Olympia es impresionante, con un peso promedio que puede alcanzar entre 35 y 40 g. Las bayas tienen una forma cónica alargada y presentan un color rojo intenso. Su pulpa es jugosa y densa, con un sabor muy destacado a fresa. El gusto es dulce, con un toque ligero de acidez.

Esta variedad tiene un uso versátil. Usualmente, las fresas recién cosechadas se colocan inmediatamente en la mesa. También son ideales para preparar mermeladas, mousses, compotas, jugos y conservas. Las fresas mantienen su forma y sabor incluso después de ser congeladas.
Tiempo de maduración y producción
La maduración anticipada de las fresas Olympia permite su disfrute desde principios de junio hasta julio. Esta planta es productiva, y bajo el cuidado adecuado, un solo arbusto puede dar hasta 1,2 kg de fruta. Las primeras fresas son considerablemente grandes, aunque cada recolección posterior puede resultar en frutos de menor tamaño.
La capacidad de transporte de esta variedad es alta, al igual que su calidad comercial, gracias a la densidad moderada de su pulpa. Para extender la conservación de las cosechas, es fundamental almacenarlas en un lugar fresco. Las bayas pueden durar hasta 5 días sin deteriorarse.
Aspectos clave de la agricultura
La fresa Olympia puede desarrollarse en diferentes tipos de suelo, pero es importante recordar que su rendimiento estará estrechamente ligado a la fertilidad del mismo. Se recomienda un suelo ligero y de acidez neutra para una mejor evolución del cultivo.
Es esencial monitorear la humedad del suelo, ya que esta variedad no tolera ni el exceso ni la falta prolongada de agua. Por esta razón, un sistema de riego por goteo es ideal, ya que mantiene la humedad adecuada.
El aflojamiento del suelo superficial y la eliminación de malas hierbas son prácticas que aseguran una adecuada oxigenación del sustrato, que es vital para el buen desarrollo de los arbustos. Dado que las fresas tienen raíces superficiales, el deshierbe debe realizarse con especial cuidado.
¿Cómo cultivar una cosecha abundante de fresas en tu jardín? A continuación, detalles sobre el riego, fertilización y manejo del cultivo.
Para el riego, es fundamental hacerlo en las primeras horas de la mañana o al final de la tarde para evitar la evaporación rápida del agua. Además, es importante ajustar la frecuencia de riego según las condiciones climáticas y el tipo de suelo. Durante el crecimiento, se necesita un riego más frecuente, mientras que en la temporada de cosecha, se puede reducir ligeramente.
En cuanto a la fertilización, se recomienda usar un fertilizante equilibrado que contenga nitrógeno, fósforo y potasio. Esto ayudará a fortalecer las plantas y a promover un crecimiento saludable. Una aplicación de compost orgánico al inicio de la primavera también puede enriquecer el suelo y fomentar un mejor rendimiento de la cosecha.
El manejo del cultivo incluye la rotación de cultivos. Es aconsejable no plantar fresas en el mismo lugar durante más de dos años seguidos, para evitar la acumulación de plagas y enfermedades en el suelo. También se debe estar atento a la aparición de plagas, como pulgones y ácaros, y actuar de inmediato para controlarlas de forma efectiva.
Finalmente, no olvides la importancia de la recolección. Las fresas deben cosecharse cuando están completamente maduras, ya que es en este momento cuando alcanzan su máximo sabor y dulzura. Asegúrate de recogerlas con cuidado para evitar dañar las plantas y favorecer futuras cosechas.
Especificaciones de la siembra
Las fresas se pueden plantar en primavera (de marzo a mayo) o en otoño (de agosto a octubre). Antes de la siembra, es crucial elegir el lugar adecuado. Prefieren áreas soleadas, ya que en la sombra las hojas crecen excesivamente y las bayas tienden a ser más ácidas en sabor.
Es importante preparar bien el terreno, eliminando malas hierbas y aplicando fertilizantes tanto orgánicos como minerales. Una vez listo el sitio, es conveniente no apresurarse a plantar los plantones, sino permitir que el suelo se asiente y desarrolle una microflora beneficiosa.

Se deben hacer hoyos de siembra de 25 a 35 cm de profundidad, manteniendo una distancia de 30×40 cm entre plantas. El cuello de la raíz debe estar a nivel del suelo; una siembra demasiado profunda puede causar pudrición. Las raíces deben ser dispuestas con cuidado, cubiertas con tierra y asegurándose que no queden hacia arriba. Después de plantar las plántulas, se deben regar adecuadamente durante las siguientes dos semanas.
Además, es recomendable aplicar una capa de mantillo alrededor de las plantas después de la siembra. Esto no solo ayuda a conservar la humedad, sino que también previene el crecimiento de malas hierbas y mantiene una temperatura del suelo más constante. Utilizar paja, hojas secas o compost como mantillo es ideal para las fresas.
Otra consideración importante es la polinización. Aunque las fresas pueden polinizarse de forma autógama, la presencia de insectos polinizadores como abejas puede mejorar el rendimiento de la cosecha. Plantar flores cercanas puede atraer a estos visitantes útiles.
Finalmente, asegúrate de inspeccionar regularmente las plantas en busca de signos de plagas o enfermedades. Actuar rápidamente puede evitar daños significativos y proteger tu producción de fresas. Utilizar tratamientos orgánicos siempre que sea posible es una buena práctica para mantener la salud del entorno de cultivo.

Enfermedades y plagas
La variedad Olympia es bastante resistente a las enfermedades más comunes del cultivo. Sin embargo, es importante no descuidar las medidas preventivas. Se recomienda pulverizar los arbustos con ceniza de madera varias veces durante la temporada. Ante los primeros síntomas de infecciones, se debe tratar las plántulas con una solución al 1% de líquido bordelés.
¿Cuáles son las enfermedades más frecuentes que afectan a las fresas? Cómo identificar las plagas y cómo proteger tu cultivo de la fresa.
Recomendaciones para la cosecha
Cosecha las fresas Olympia en las primeras horas de la mañana para preservar su frescura. Elige días secos y soleados, asegurándote de que la fruta no esté húmeda, lo cual podría dañar su calidad.
Verifica el color de las fresas. Deben ser de un rojo brillante y uniforme. Evita recolectar aquellas que presenten manchas o estén verdes, ya que no alcanzarán el sabor óptimo.
Utiliza tijeras de podar para cortar el tallo, dejando un pequeño pedazo adherido a la fruta. Esto ayuda a minimizar el daño durante la recolección y prolonga la vida útil de las fresas.
Coloca las fresas en recipientes planos y ventilados. Evita apilarlas, ya que esto puede provocar magulladuras. Asegúrate de que cada recipiente no contenga demasiado peso para mantener la calidad de la fruta.
Al terminar la cosecha, almacena las fresas en un lugar fresco y oscuro. La refrigeración prolongará su frescura. Las fresas no deben lavarse hasta que estén listas para consumirse, ya que el agua puede provocar que se estropeen más rápido.

