
Fresas Sashenka
La variedad Sashenka es un tipo de fresa que madura temprano y destaca por su excelente calidad para el consumo. Esta opción es popular entre los cultivadores gracias a sus frutos grandes y sabrosos, un rasgo poco común entre las fresas que maduran en las primeras fases de la temporada.

Origen de la variedad
No se conoce la identidad del creador de la fresa Sashenka. Se sugiere que su desarrollo es el resultado de la colaboración de diversos criadores de plantas. Sin embargo, se cree que esta variedad fue cultivada inicialmente en Rusia en la década de 1990, cuando se buscaban fresas que fueran resistentes a las enfermedades y que tuvieran un alto rendimiento. La Sashenka se ha ganado popularidad no solo por su sabor dulce y jugoso, sino también por su capacidad de adaptarse a diferentes climas y suelos, lo que la convierte en una opción viable para los agricultores en diversas regiones. Además, esta variedad ha demostrado tener una buena resistencia a plagas comunes, haciendo que su cultivo sea menos dependiente de pesticidas. Con el tiempo, ha sido objeto de investigación y desarrollo adicional para mejorar aún más sus características y rendimiento en el campo.
Características, ventajas y desventajas
La fresa Sashenka se clasifica como un híbrido de primera generación, que muestra excelentes atributos de calidad:
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gran producción;
frutos de gran tamaño;
sabores agradables;
facilidad en la multiplicación;
resistencia considerable a las heladas;
adaptabilidad a una variedad de suelos;
buena resistencia general;
fructificación duradera.
Sin embargo, también presenta algunas desventajas:
no tolera el riego excesivo;
crece muy rápidamente.
Además, vale la pena destacar que la fresa Sashenka tiene un ciclo de vida productivo relativamente largo, lo que permite cosechas durante un periodo extenso. Esta variedad también es apreciada por su resistencia a enfermedades comunes en fresas, como la botritis y el mildiú. Sin embargo, requiere un cuidado específico en cuanto a la polinización para asegurar una producción óptima.
En términos de cultivo, se recomienda practicar una rotación de cultivos, ya que esto ayuda a mantener la salud del suelo y a prevenir plagas. Es ideal para climas templados y se beneficia de una exposición adecuada a la luz solar. El uso de mulch puede ser beneficioso para mantener la humedad del suelo y prevenir el crecimiento de malezas.
Descripción de la planta
Las fresas Sashenka presentan un crecimiento en forma de arbustos compactos y semi-extendidos, alcanzando una altura de 25 a 30 cm.

Sus brotes están cubiertos con hojas triple de un verde claro y la parte inferior de las hojas tiene una textura peluda.
Esta variedad también se distingue por la gran cantidad de bigotes, cuya cantidad debe ser supervisada cuidadosamente.
Bayas y su sabor
Las fresas de forma cónica y color rojo intenso comienzan a madurar a principios del verano. Son bastante grandes, con un peso que oscila entre 35 y 50 gramos.
La carne de la fruta es densa y presenta un sabor dulce muy agradable. Además, las fresas son ricas en vitamina C, antioxidantes y fibra, lo que las convierte en una opción saludable para incluir en la dieta.
Gracias a su versatilidad, estas bayas son adecuadas para múltiples aplicaciones en la cocina y poseen una buena capacidad de transporte, lo que permite enviarlas a grandes distancias sin problemas. Pueden consumirse frescas, en batidos, mermeladas, o incluso como parte de platos salados, añadiendo un toque de frescura y color.
Además, las fresas tienen propiedades antiinflamatorias y pueden ayudar a mejorar la salud cardiovascular. Incorporarlas en la dieta puede ser beneficioso, no solo por su sabor, sino también por sus múltiples beneficios para la salud.
Maduración y rendimiento
La cosecha de fresas Sashenka se puede recolectar ya a principios de verano, debido a su temprana maduración. La fructificación se extiende desde junio hasta las primeras heladas. Además, esta variedad se adapta bien a diferentes condiciones climáticas, lo que la hace ideal para cultivadores de diversas regiones.
Esta variedad es bastante productiva, proporcionando hasta 2 kg de frutas por planta, lo cual es un rendimiento bastante alto para este tipo de cultivo. La calidad de las fresas Sashenka es excelente, con un sabor dulce y una textura firme, lo que las hace muy atractivas tanto para el consumo fresco como para su uso en mermeladas y postres.
Es recomendable aplicar riego adecuado y mantener una buena fertilización a lo largo de su ciclo de crecimiento, ya que esto puede influir positivamente en el tamaño y el sabor de los frutos. También es importante controlar plagas y enfermedades para asegurar una buena cosecha.
Aspectos importantes de la agrotecnia
La atención adecuada a las fresas asegura cosechas estables. Los cuidados esenciales son los siguientes:
Riego regular. En clima cálido, se recomienda regar las fresas entre 2 y 3 veces por semana. Dado que no toleran el exceso de agua, es crucial evitar el riego excesivo. El riego por goteo es ideal por la duración de la fructificación.
Eliminación de malas hierbas y aireación del suelo. Las malezas pueden atraer plagas, así que deben ser removidas. Además, se debe desalojar el suelo para mejorar su aireación, limitando la profundidad de la acción a unos 3-4 cm.
Poda de los bigotes. Si hay espacio suficiente, se pueden dejar algunas rosetas para obtener una cosecha extra. Los bigotes en exceso deben ser recortados a 3-5 cm para asegurar una buena producción y evitar que las camas de cultivo se desordenen.
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Consideraciones sobre la siembra
La siembra de plántulas se puede realizar en primavera u otoño, considerando varios aspectos:

En primavera, debe esperarse a que el sol caliente el suelo;

En otoño, es recomendable llevar a cabo la siembra un mes antes de que lleguen las heladas.
Lo ideal es plantar las fresas en hileras dispuestas de norte a sur, dejando 30 cm entre las plántulas y entre 60-70 cm entre las filas. Después de plantar, es fundamental regar bien los arbustos y cubrir el suelo con paja.
Fertilización
Para la fertilización de cobertura, se utilizan abonos orgánicos y minerales, siguiendo este esquema:
A principios de la primavera, aplicar estiércol de vaca diluido (0,5 kg en 5 litros de agua);
En mayo, añadir nitrato de potasio (una cucharadita por cada 10 litros de agua);
En agosto, los arbustos deben ser alimentados con cenizas de madera.
Asimismo, la aplicación de una infusión de ortiga es muy efectiva. Esta debe prepararse con anticipación y se utiliza durante el riego, aplicándose entre 3 y 5 veces a lo largo de la temporada.
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Ubicación y requisitos del suelo
Las fresas requieren un entorno soleado, ya que son plantas que aprovechan mucho la luz. Por lo tanto, el sitio de cultivo debe estar iluminado y resguardado de los vientos fríos.

Aunque la variedad puede adaptarse a diferentes tipos de suelo, el óptimo para un mejor rendimiento es el chernozem fértil.

El lugar elegido debe ser preparado adecuadamente, mezclando estiércol bien descompuesto con sulfato de potasio y superfosfato.
Resistencia invernal
En otoño, es necesario retirar los arbustos de fresas de más de 3 años del parterre. La variedad Sashenka muestra una buena resistencia a las heladas. En regiones del sur, donde los inviernos son suaves, las fresas pueden permanecer al aire libre. En cambio, en zonas más frías, como el norte o el centro, es recomendable cubrir las plantas con protección invernal, utilizando paja, ramas de coníferas o spunbond montado en arcos.
Además, es importante asegurarse de que el suelo esté bien drenado antes de la llegada de las heladas. El exceso de humedad puede dañar las raíces de las plantas durante el invierno. También se puede aplicar una capa de mulch alrededor de las plantas, lo que ayudará a mantener la temperatura del suelo y a retener la humedad. No olvides revisar periódicamente la protección, para asegurarte de que no se acumule nieve o hielo que pueda aplastar las plantas. A la llegada de la primavera, es vital retirar cualquier protección invernal gradualmente, para evitar un cambio brusco de temperatura que puede dañar a las fresas.
Impacto ambiental y sostenibilidad
Utiliza prácticas agrícolas responsables que minimicen el uso de pesticidas y fertilizantes químicos. Opta por métodos de cultivo orgánico que protejan la biodiversidad y conserven los recursos hídricos. La rotación de cultivos es una excelente estrategia para mantener la fertilidad del suelo y reducir la erosión.
Implementa técnicas de riego eficientes, como el riego por goteo, para disminuir el consumo de agua. Esta opción no solo ahorra recursos, sino que también mejora la calidad del producto final al evitar el exceso de humedad en las raíces.
Apoya iniciativas locales que promuevan la sostenibilidad en el cultivo de fresas. La compra de fresas de agricultores locales reduce la huella de carbono asociada al transporte y fortalece la economía regional. Elige variedades de fresas adaptadas a tu clima, lo que reduce la necesidad de tratamientos adicionales y ayuda a mantener un ecosistema saludable.
Considera el uso de envases biodegradables o reutilizables para la distribución de las fresas. Esto disminuye el impacto de los desechos plásticos en el medio ambiente y promueve prácticas más sostenibles entre los consumidores.
La educación sobre sostenibilidad es clave. Comparte información sobre prácticas ecológicas en la producción de fresas, fomentando una mayor conciencia entre los consumidores. Juntos, podemos impulsar un cambio positivo hacia un futuro más verde en la agricultura.

