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Alubia zhuravushka

Las judías se consideran uno de los cultivos más relevantes y beneficiosos en nuestro país. Entre las distintas variedades, la Zhuravushka destaca como una opción muy apreciada por su alta productividad. Esta planta de porte compacto presenta múltiples ventajas, lo que la convierte en una elección favorita entre los cultivadores, desde aficionados hasta expertos.

Además de su excelente rendimiento, las alubias Zhuravushka son conocidas por su resistencia a diversas enfermedades, lo que las hace más fáciles de cuidar y menos propensas a sufrir daños. Esta variedad es ideal para climas templados, lo que permite obtener cosechas de calidad durante la temporada de cultivo.

Las judías Zhuravushka no solo son valoradas por su producción, sino también por su rico sabor y su versatilidad en la cocina. Son perfectas para preparar guisos, ensaladas o simplemente hervidas como acompañamiento. Además, son ricas en proteínas, fibra y micronutrientes, lo que las convierte en un alimento saludable y nutritivo.

El cultivo de alubias Zhuravushka es igualmente sencillo, ya que requieren un suelo bien drenado y una exposición adecuada al sol. Se recomienda sembrarlas en primavera, una vez que las heladas han pasado, y mantener un riego regular para asegurar un crecimiento óptimo. Con el cuidado adecuado, los cultivadores pueden esperar una producción abundante y de alta calidad.

Origen y desarrollo de la variedad

La reconocida variedad de judía Zhuravushka fue creada en Rusia por la obtentora Galina Petrovna Zhuravkova. En 2001, esta planta fue admitida en el Registro Estatal unificado. La Zhuravushka pertenece a la especie de espárragos y se caracteriza por su versatilidad y notables rendimientos. Esta variedad es especialmente apreciada por su resistencia a enfermedades comunes, como el mildiu y la roya, lo que la hace ideal para el cultivo en diversas condiciones climáticas. Además, la Zhuravushka presenta un ciclo de crecimiento relativamente corto, permitiendo obtener cosechas tempranas, lo que favorece a los agricultores que buscan maximizar su producción. En términos de sabor, las judías Zhuravushka son conocidas por su dulzura y textura crujiente, haciéndolas perfectas tanto para su consumo fresco como para su conservación enlatada o congelada. También es importante destacar que esta variedad ha ganado popularidad en ferias agrícolas y exposiciones debido a su atractivo visual y su alto valor nutricional.

Características, ventajas y desventajas

La Zhuravushka posee muchas cualidades sobresalientes, entre las cuales se destacan:

  • Un elevado porcentaje de rendimiento;
  • Un tamaño compacto del arbusto;
  • Una estructura y apariencia excelentes de las judías;
  • Maduración temprana del cultivo;
  • Un sabor excepcional en las judías;
  • Resistencia a la bacteriosis;
  • Requiere cuidados relativamente simples.

Sin embargo, también cuenta con algunas desventajas que es importante conocer antes de decidirse a cultivarla:

  • La planta no soporta bien el viento en el lugar donde se cultiva;
  • Las judías Zhuravushka solo prosperan en suelos fértiles de acidez neutra;
  • Es recomendable replantarlas cada año para prevenir la antracnosis, una enfermedad potencialmente dañina.

Descripción de la planta

La judía Zhuravushka se presenta como un arbusto compacto, alcanzando una altura de entre 40 y 50 cm, con un nivel medio de foliación. Las hojas tienen un color verde brillante. Los tallos son delicados y poseen una superficie lisa, con las vainas de frijol generalmente situadas entre 19 y 21 cm de altura.

Las flores de esta variedad son de tamaño intermedio y de color blanco. Los frutos suelen medir entre 12 y 14 cm de largo y 0,9 a 1,1 cm de ancho, con una ligera curvatura. Su sección puede ser ovalada o elíptica, y los extremos pueden ser puntiagudos o más redondeados.

La Zhuravushka presenta un color verde homogéneo y su textura es jugosa y tierna. Las semillas son elípticas y de un blanco puro, con un peso que varía entre 290 y 320 gramos por cada mil semillas.

Propiedades gustativas y aplicaciones

Las judías Zhuravushka se caracterizan por su excelente sabor. Además, su periodo de maduración es versátil. A menudo se emplean en diversas recetas culinarias. Se pueden conservar enlatadas o congeladas, así como utilizarse en sabrosas guarniciones y ensaladas. Su sabor dulce y textura crujiente las convierten en un ingrediente ideal para platos como salteados, estofados y sopas. También son ricas en proteínas, fibra y antioxidantes, lo que las convierte en una opción nutritiva para una dieta equilibrada.

Este cultivo también es adecuado para embellecer espacios. Frecuentemente, las judías Zhuravushka son usadas en jardinería vertical para adornar pérgolas, terrazas, vallas, balcones y muros. Además de su función decorativa, actúan como una excelente planta de cobertura, ayudando a prevenir la erosión del suelo y mejorando la calidad del mismo. Sus flores también atraen polinizadores, lo que beneficia a otras plantas del jardín. Por lo tanto, son una opción perfecta tanto para el jardín como para espacios urbanos.

Maduración y rendimiento

Una de las ventajas de la judía Zhuravushka es su rápida maduración. Normalmente, desde que emergen las plántulas hasta que empiezan a fructificar pasan entre 48 y 50 días. La época de maduración tiene lugar entre julio y agosto.

Los rendimientos de la variedad Zhuravushka son considerablemente altos, alcanzando entre 0,9 y 1,3 kg por metro cuadrado. Sin embargo, con el cuidado adecuado se pueden obtener resultados aún más favorables.

¿Cómo y cuándo sembrar?

El rendimiento del cultivo depende en gran medida de su correcta siembra. A continuación, se exponen las consideraciones clave para esta actividad.

Se aconseja plantar las semillas de judías Zhuravushka en los primeros días de mayo. Es ideal trasladar las plántulas al suelo entre finales de mayo y la primera quincena de junio.

También es posible sembrar directamente en terreno abierto, siendo lo más recomendable hacerlo a finales de mayo o principios de junio, siempre que el suelo haya alcanzado al menos +10 grados centígrados.

Un patrón de siembra óptimo es de 40×10 o 30×15 cm, y la distancia entre hileras debería ser aproximadamente de 80 cm.

Las semillas deben ser enterradas a una profundidad de 2-3 cm, y en cada hoyo se sugiere colocar no más de dos semillas. Se recomienda remojar las semillas en una solución diluida de manganeso durante 15 a 30 minutos antes de sembrarlas.

Para la siembra, se pueden hacer pequeños surcos de aproximadamente 5 cm de profundidad, los cuales deben ser cubiertos con una mezcla de ceniza de madera y tierra.

Primero, humedezca los surcos y, una vez que el agua sea absorbida, siembre las semillas de judía en ellos.

El suelo debe ser nutritivo y permitir un buen paso de humedad y aire, además de estar protegido de vientos y corrientes de aire.

Si la siembra se realiza correctamente, los primeros brotes aparecerán en una semana y, al cabo de un mes, las plántulas comenzarán a desarrollarse plenamente.

Prácticas agrícolas y cuidados

A continuación, se describen los pilares de una adecuada agrotecnia para el cultivo de judías Zhuravushka.

El riego debe ser regular pero moderado (una o dos veces por semana es suficiente). Evite el exceso de agua, ya que esto podría afectar negativamente el estado de la planta. Se recomienda utilizar solo agua tibia y suave para el riego.

Como se mencionó, los primeros brotes emergen entre 5 y 7 días después de la siembra. Aproximadamente cuatro semanas después, es recomendable fertilizar nuevamente el suelo con ceniza de madera, además de incluir componentes minerales y materia orgánica. El superfosfato es especialmente beneficioso.

Después de regar, afloje la tierra alrededor de los arbustos de judía, utilizando herramientas adecuadas o manualmente con cuidado. Este proceso mejora la permeabilidad del suelo.

Anualmente, es necesario trasplantar las judías Zhuravushka a un nuevo lugar. Este procedimiento protege al cultivo de diversas enfermedades. Los arbustos que se trasplantan oportunamente son menos susceptibles a la antracnosis.

Resistencia a enfermedades y plagas

Las judías Zhuravushka son resistentes a enfermedades y plagas si se cultivan siguiendo correctamente las prácticas agrícolas. Sin embargo, si el cultivo carece de atención o se enfrenta a condiciones desfavorables, pueden surgir problemas.

El oídio provoca la aparición de manchas blancas o grises en hojas y tallos. Es fundamental actuar rápidamente utilizando fungicidas y productos a base de cobre. Si la situación empeora, las plantas deben ser desenterradas y destruidas fuera del área de cultivo.

La podredumbre de la raíz se inicia con la descomposición de la punta de la raíz principal, afectando pronto el cuello de la raíz y el sistema radicular. Se puede observar una capa rosada o blanquecina en las plantas.

El mosaico es una enfermedad viral que causa la aparición de manchas características, impidiendo el crecimiento de las plantas y la formación de judías. No hay tratamiento, por lo que las plantas afectadas deben ser desenterradas y eliminadas.

La mayoría de estas enfermedades pueden gestionarse con fungicidas, biopreparados o químicos. Para combatir plagas como moscas blancas, pulgones y moscas de los brotes, se pueden emplear insecticidas, remedios caseros y biopreparados.