
Escarcha Ártica Violeta

La Escarcha Ártica Violeta es una especie resistente y fácil de cultivar que crece con gran vigor, adaptándose bien sin necesidad de cuidados excesivos. Sin embargo, es importante seguir ciertas pautas básicas para su cultivo.
Para maximizar su crecimiento, se recomienda plantarla en un suelo bien drenado y rico en materia orgánica. La exposición a la luz solar directa ayudará a que la planta se desarrolle de manera óptima. Además, es esencial mantener un riego regular, evitando el encharcamiento, dado que esto puede provocar enfermedades radiculares.
Esta planta también se beneficia de fertilizantes equilibrados aplicados cada dos semanas durante la temporada de crecimiento. Con un manejo adecuado, la Escarcha Violeta puede florecer y crear un espectáculo visual impresionante en tu jardín.

Origen y Creación de la Variedad
Esta variedad de violeta, conocida como Arctic Frost, fue desarrollada por el criador italiano Sorano S. en el año 2010, buscando no solo un color distintivo, sino también una resistencia mejorada a las enfermedades comunes que afectan a las violetas africanas. Su característica más notable es su combinación única de colores, que varía entre blanco y azul claro, creando un efecto visual impresionante.
La Arctic Frost se ha ganado la popularidad entre los coleccionistas y entusiastas de las plantas, gracias a su facilidad de cuidado y adaptación a diferentes condiciones de luz. Se recomienda cultivarla en un lugar donde reciba luz indirecta brillante, manteniendo la humedad adecuada en el sustrato, pero evitando el encharcamiento.

Además, esta variedad se destaca por su floración abundante, donde las flores pueden aparecer durante todo el año, aportando color y vida a cualquier rincón del hogar. Muchos cultivadores también destacan su habilidad para florecer en condiciones de temperaturas más frías, lo que la hace ideal para climas más extremos.
Descripción de la Planta y las Flores
La roseta de la planta es bien formada, ordenada y uniforme, alcanzando un tamaño estándar. Las hojas son redondeadas, de gran tamaño y los esquejes son largos, lo que aumenta la apariencia de la roseta. Su color es un verde brillante y su parte inferior presenta un tono más claro, con una superficie acolchada.

Las flores son destacadamente grandes, llegando a medir hasta 8 cm, con una forma estrellada y presentan un tipo de pétalos terry o semi terry, que tienen bordes ondulados. Su coloración varía, siendo común que sean blancas con toques azules en los bordes y el centro. Los tallos que sostienen las flores son robustos.

Características de la Floración
La floración de la Arctic Frost ocurre de forma abundante y los capullos se presentan en pedicelos sólidos, desarrollándose varios a la vez. El proceso de apertura de las flores es gradual, adornando la planta durante un período considerable antes de florecer completamente. Dependiendo de las condiciones de cultivo, los colores de los pétalos pueden variar; en climas cálidos, se puede notar un predominio del azul, mientras que en temperaturas más frías, el blanco se hace más evidente. Si se proporciona un exceso de nutrientes, los capullos pueden florecer con tonalidades casi azules.
Además, la Arctic Frost requiere un ambiente con buena circulación de aire y una exposición moderada al sol para desarrollar su potencial floral. También es importante mantener un riego adecuado, evitando el exceso de agua que podría causar la pudrición de las raíces. Fertilizar la planta durante su fase de crecimiento activo con un abono balanceado puede ayudar a obtener flores más vibrantes y saludables.
La floración de esta planta no solo es un deleite visual, sino que también atrae a polinizadores como abejas y mariposas, contribuyendo así a la biodiversidad del entorno. Por lo tanto, es una excelente opción para jardines y espacios exteriores donde se busca fomentar la vida silvestre.
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Tipos de Esporas
Cuando la temperatura aumenta, la Violeta Arctic Frost produce esporas, que pueden ser varias.
Una variación conocida como Jenny’s Delight presenta flores de un color azul con rayas blancas en el centro. Esta variante tiene una roseta más pequeña que la planta madre, pero también crece de manera recta. A pesar de que comparte la misma coloración que la Arctic Frost, la diferencia radica en el tamaño de la roseta.
Hay una variedad poco común que no se fija y que tiene una roseta similar, pero las hojas son de un tono más claro. Las flores son de un blanco puro, sin ninguna mancha en los pétalos.

Una de las esporas más conocidas es Evening Splendor, que tiene capullos de un azul intenso, sin manchas. Su roseta es parecida a la de la planta madre, aunque con un color más oscuro.

¿Cuáles son las causas de enfermedades en la violeta? ¿Cómo se pueden tratar las flores? Prevención de patologías.
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Cuidados Agrotécnicos y Cultivo
A pesar de que la variedad Arctic Frost es poco exigente, se requiere atención adecuada para asegurar colores vibrantes en sus flores.
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Requisitos de Suelo e Iluminación
Es fundamental cultivar las violetas en un entorno con luz brillante, evitando la exposición directa al sol. La duración y calidad de la iluminación influye en la uniformidad de la roseta y en el volumen de florecimiento. El sustrato debe ser ligero y suelto, asegurando una buena permeabilidad tanto al aire como a la humedad. La composición del sustrato puede variar, dependiendo del método de riego seleccionado por el cultivador. Para el riego desde arriba, se puede utilizar una mezcla de perlita y turba en proporciones de 1 a 2 o 1 a 3. En el riego por mecha, se recomienda una mezcla de turba y perlita en partes iguales.
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Para mantener la salud de la planta y prevenir pudriciones o enfermedades, se sugiere incorporar una pequeña cantidad de carbón activado en polvo al sustrato, aunque también se puede usar musgo esfagno en su lugar. Si es necesario proteger a la violeta de posibles plagas del suelo, se debe calentar en microondas, hervir al vapor o tratar con una solución especial de “Fitosporina”.
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Riego y Alimentación
El riego de la Violeta Arctic Frost puede realizarse mediante los siguientes métodos, combinados con la fertilización.

Clásico. El agua se puede colocar en un plato o por debajo de las hojas. Los fertilizantes se añaden al agua cada 14 días, reduciendo la dosis a la mitad respecto a lo que indica el fabricante.
Mecha. Se utiliza un recipiente con agua a temperatura ambiente situado debajo de la maceta, extrayendo la mecha a través del orificio de drenaje. En este caso, los fertilizantes deben ser continuamente mezclados con el agua, reduciendo la dosis a una séptima parte de lo habitual.

En esteras. Este método de riego es similar al riego por mecha, pero se utiliza una esterilla especial en lugar de un recipiente.

Es importante mencionar que en caso de una sobrealimentación de la planta, las flores pueden adquirir un tono azul, por lo que se aconseja seguir un horario de fertilización adecuado o incluso reducir la cantidad de nutrientes, teniendo en cuenta las condiciones de cultivo.


